Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 20 de junio, 2015

El avance tecnológico: otro ausente en las reformas

Si la brecha salarial en Chile se explicase por las capacidades de los trabajadores para asimilar los cambios tecnológicos, nuestras reformas poco hacen en enfrentarlo.
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

En el paper “Changes in US Wages, 19762000: Ongoing Skill Bias or Major Technological Change?”, Beaudry y Green examinan determinantes del nivel de salarios para Estados Unidos en base a introducir ligeras adaptaciones sobre un modelo neoclásico de producción. Una de ellas era cómo, frente a cambios tecnológicos importantes, los factores productivos que adaptaran con mayor rapidez la nueva y mejor tecnología aumentaban su brecha salarial con respecto al resto. En su estudio, este modelo era el que empíricamente tenía un mejor ajuste con respecto a los datos de salarios de Estados Unidos. En otros trabajos también han encontrado resultados similares para Canadá y Alemania. ¿Cuál es la idea que quiero transmitir? Que la capacidad de los trabajadores de adaptarse a los cambios tecnológicos ha sido una variable significativa para explicar las brechas salariales en dichas economías.

Recientemente, en BBVA Research publicamos una presentación (”Reforma laboral: el trabajo no está hecho”) que evalúa de manera crítica la reforma laboral que actualmente se discute en el Congreso. Aunque en dicho análisis concluimos que no observamos con malos ojos un fortalecimiento adecuado del trabajo sindical, toda vez que este ha sido evaluado positivamente como instrumento de negociación colectiva en las empresas que poseen al menos uno, nos surgen serias dudas respecto a la real efectividad sobre su objetivo de reducir la brecha salarial. Entre otras razones se encuentra, precisamente, el punto que levanto en el párrafo anterior: si la brecha salarial en Chile también se explicase –si es que ya no lo hace, con una tendencia que irá en aumento- por las capacidades de los trabajadores para asimilar los cambios tecnológicos, ¿es el fortalecimiento sindical la alternativa prioritaria para reducir la desigualdad existente en los ingresos laborales? Todo parece indicar que no es el caso. En consecuencia, se echa de menos que la prioridad esté en medidas que apunten a mejorar el acceso a la capacitación de los trabajadores, especialmente en aspectos técnicos y tecnológicos.

Este es solo un ejemplo de cómo abordar las reformas estructurales de la economía, de cualquier índole y en cualquier momento del tiempo, sin tener en cuenta el avance tecnológico, puede generar que eventuales resultados positivos no sean sostenibles en el largo plazo. Lamentablemente, este ha sido un factor que pocas veces se toma en consideración.

¿Es el vivir en un país en vías de desarrollo, con una economía commodity-dependiente, una excusa válida para dejar el factor avance tecnológico en un segundo plano? Kerala, estado al suroeste de India, utiliza vía internet el programa Akshaya para mejorar la interacción entre los ciudadanos y los servicios gubernamentales, reduciendo la presencia física de los ciudadanos en oficinas gubernamentales y facilitando los trámites y obtención de información relevante. Checkmyschool es un programa utilizado en los establecimientos educacionales públicos de Filipinas para alertar sobre problemas a las autoridades correspondientes, los cuales pueden ir desde tópicos tan triviales y necesarios como el buen estado de los baños en la escuela. Similar función tiene OnTrack, programa que se está implementando en Bolivia, Ghana, Nepal y Zambia, que vía web y SMS permite a los ciudadanos comunicarse con las autoridades para entregarles feedback. El uso de internet y aplicaciones, incluso vía celular, para mejorar las políticas públicas es una tendencia del mundo en su conjunto, no solo de unos pocos.

¿Y cómo le ha ido a Chile cuando toma en cuenta el factor tecnológico en sus políticas públicas? El año 2014 la actividad creció a un modesto 1,9%, mientras que el primer trimestre de 2015 fue 2,4%. Para los mismos periodos, la recaudación por IVA tuvo un crecimiento real anual de 4,1% y 4,6%, respectivamente. ¿La razón de este crecimiento del IVA por sobre el de la economía, de acuerdo a los informes de la Dipres? La implementación de la factura electrónica obligatoria, que ha permitido reducir espacios de evasión que existían anteriormente, parece ser la principal explicación. Y eso que la factura electrónica obligatoria aún no está en régimen, ya que esta se terminará extendiendo a prácticamente el 100% de las empresas en nuestro país.

Tanto la experiencia internacional como ejemplos locales nos muestran que el avance tecnológico se ha convertido en un elemento fundamental en el desarrollo de la economía y las instituciones. Sin duda, esta es una tendencia que no se detendrá. Así, en ningún caso estaría demás que la discusión de las reformas estructurales que se realizan en el presente, y de las que se hagan en el futuro, incorpore el hecho de que la tecnología avanza con rapidez, que se le puede sacar mucho provecho, y se analice cómo en cada área, problema y espacio para mejora se puedan incorporar los avances tecnológicos para un eficiente desarrollo de nuestra economía y sociedad.

 

Cristóbal Gamboni, Economista Senior BBVA Research.

 

 

FOTO:FRANCISCO LONGA/AGENCIAUNO

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más