Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 20 septiembre, 2020

Cristián Garay: La acción penal internacional y el caso venezolano

Historiador, académico del Instituto de Estudios Avanzados, USACH Cristián Garay

El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas emitió un informe que, si bien no es un veredicto, describe y coloca las bases para una acción penal internacional que puede ser ejecutada por un tercer país u otra instancia jurídica internacional, en vista de la reticencia de los órganos judiciales y gubernativos de ese país.

Cristián Garay Historiador, académico del Instituto de Estudios Avanzados, USACH
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

En memoria de Fernando Albán

El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha entregado el quizás más contundente informe respecto de los derechos humanos en Venezuela. El texto, fechado este 16 de septiembre, tiene 443 páginas y analiza 223 casos. Un informe de 21 hojas resume el fruto de esta investigación. Describe lo que define como constatación de los hechos (bajo la premisa de “motivos razonables para creer”) e impulsa a una indagación penal que determine los grados de responsabilidad.

Como se percibe, el informe no es un veredicto, pero describe y coloca las bases para una acción penal internacional que puede ser ejecutada por un tercer país u otra instancia jurídica internacional, en vista de la reticencia de los órganos judiciales y gubernativos de ese país. Un caso ilustrativo es el del supuesto suicidio de Fernando Albán desde el décimo piso del Servicio Boliviariano de Inteligencia (SEBIN) -en la foto-, el cual lleva nuestro ex agente en el juicio de La Haya, Claudio Grossman. Los observadores constataron que se fabricó evidencia en su caso. Dada la complicidad de autoridades gubernamentales, legislativas y de todo orden del Estado venezolano –por ejemplo, el Tribunal Electoral-, esto habilita para calificar estas acciones de pleno conocimiento de sus autoridades. Y como las demandas de justicia no han sido resueltas por las autoridades políticas y judiciales de ese país (por ejemplo, la disolución de los grupos de FAES), se habilita la jurisdicción universal. El Consejo deberá elevar este informe a un plenario, mientras la Oficina de la Alta Comisionada para los DDHH recibe los posibles descargos del gobierno de Caracas, y se sugieren procedimientos para hacer justicia, tales como la petición del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, para iniciar ante la Corte Penal Internacional las acusaciones particulares, pues ya hay abierto un expediente provisional en ese organismo, desde 2018, bajo la fiscal Fatou Bensouda.

Ciertamente, no faltarán quienes argumentarán que la acción en este ámbito de Naciones Unidas es selectiva, y que varios connotados violadores de DDHH participan del comité respectivo, incluyendo Venezuela. Cuba es un nuevo candidato a este grupo. Que los Derechos Humanos son selectivos porque primero dependen de una matriz de valores occidental y por eso afectan más a países que son apegados a esa norma que a otras civilizaciones; también se informa más de lo que tienen antecedentes democráticos que a los provienen de tradiciones autoritarias, y también hieren de costumbre más a gobiernos de derecha que de izquierda. Finalmente, mantienen respetuoso silencio ante las potencias del sistema o los países protegidos por el veto sistemático de aquellas en el Consejo de Seguridad. Siendo todo lo anterior cierto, el motivo primero por el cual Venezuela es juzgada con mayor dureza proviene del pasado democrático, y del hecho que la caída de la IV República no fue el preludio de mayores libertades y bienestar como se dijo cuándo se inició la Revolución del Socialismo del Siglo XXI. Por el contrario, bajo un contexto clientelista, el régimen chavista evolucionó hacia la restricción constante de las libertades, la destrucción gradual del bienestar, y se convirtió en una amenaza para su propia población. Asesinatos, hambre, interrupción de servicios básicos de la vida diaria, bajo o nulo imperio de la ley, discriminación y arbitrariedad, entre otros, marcaron el derrotero desde hace unos años.

Aunque el informe de la Comisión no hace un panorama histórico, es indudable que el proceso empezó antes de Nicolás Maduro. Solo que en el último tiempo adquirió características inusuales, como la profusión de ejecuciones extrajudiciales, la burla a las normas de protección, la coerción jurídica, administrativa, política y policial a los que perciben como adversarios o ciudadanos no militantes. Esto llevará a que, una vez que se internalice este informe, se formalice en acciones penales contra los responsables. Pasará un tiempo aún largo en que las acciones judiciales de organismos internacionales y de las judicaturas de otros gobiernos tomen los casos y den veredictos. Para entonces se conformará una base para ajustar las legislaciones nacionales de todo el orbe a las sentencias y no se admitan negacionismos ni falacias en el caso nombrado.

Aunque el Informe no derrumbara el régimen, será el principio de un standard respecto de Venezuela que también se asumirá en todas partes, y en Chile también. Aludir al contexto internacional, a Estados Unidos, en este contexto, será tan inútil como tratar de dar legitimidad a tantos regímenes brutales que se han conocido en diversos países del Tercer Mundo. También ello aislará a los defensores encubiertos del régimen, tales como Jimmy Carter, Rodríguez Zapatero o el peronismo kichnerista de Argentina, el Frente Amplio de Uruguay, y un largo etcétera. Se impondrán las voces de un consenso sobre estos valores porque Venezuela fue una república democrática, próspera y avanzada (por algo se dice de la IV República que “éramos felices y no lo sabíamos”). El deterioro llegó a un grado intolerable para los mecanismos internacionales de protección a los derechos humanos. El régimen de Maduro quedará encargado a algunos obcecados y grandes y medianas potencias cuya distancia con los valores democráticos liberales es bien conocida y no necesita ninguna segunda lectura.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior suscríbete, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

Suscríbete
Cerrar mensaje

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior suscríbete, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

Suscríbete