Verónica Correa

Señor Director:

Los hechos indiscutiblemente son realidades y verdades. Y, es un hecho que la ciudadanía nunca pidió una nueva constitución ANTES ni DESPUES del 18 de 0ctubre de 2019, fecha histórica de la destrucción desalmada de medio Chile.

En honor a los hechos y a la honesta buena memoria, fueron los políticos, sólo los políticos en el Acuerdo del 15 de Noviembre, los que propusieron u ofrecieron a la ciudadanía la idea de la nueva constitución, bajo el criterio que supuestamente era lo que necesitaba Chile para recuperar la paz y la unión perdida del país.

Pues bien, la ciudadanía les creyó y se concretó esto en un plebiscito de entrada, con la pregunta si los chilenos querían o no una nueva constitución bajo condiciones de ratificación según fuera de su agrado y servil a sus propósitos. Y, la ciudadanía accedió a revisar este futuro proyecto de nueva constitución, para seguidamente decidir según su conveniencia.

Luego, El 4 de Septiembre de 2022 los chilenos decidieron, y abrumadoramente dijeron NO al proyecto en cuestión ofrecido.

Por decencia y honestidad política ameritaba ser respetuosos de la constitución y de las condiciones ya establecidas y firmadas en dicho acuerdo, que estableció que ante un eventual rechazo seguiría rigiendo la constitución actual.

Un hecho tan fácil de comprobar en el pasado, en el presente y en el futuro es razón suficiente para no desconocerlo.

El hacer creer que los chilenos quieren de todas formas otra constitución no es un hecho comprobable sin un plebiscito, es un engaño o una quimera que por desgracia ambas se han hecho costumbre hoy entre muchos políticos. ¿Por qué no preguntar? ¿Es correcto arrogarse la supuesta voluntad de la ciudadanía? ¿No sería un hecho irrefutable el resultado de un plebiscito?

La claridad y la verdad de los hechos del acuerdo del 15 de Noviembre de 2019 demuestran claramente que la nueva constitución no fue una petición de los chilenos sino, un ofrecimiento que se rechazó contundentemente el 4 de Septiembre de 2022.

El resultado del plebiscito de entrada fue SÓLO y POR la propuesta del acuerdo del 15 de Noviembre y ¡NO! por un requerimiento ciudadano. Por cierto, si este acuerdo no se hubiera realizado sin duda como país estaríamos en mejores condiciones, —sin muchos de los dramas de la incertidumbre, los costos económicos y las penurias que día tras día nos genera su legado infecto—.

Nuestra peor desgracia se desencadenó cuando primeramente el señor Piñera violó la constitución, al no reponer el orden público como correspondía a partir del 18/10/19 , y luego, cuando entregó livianamente nuestra constitución a la deriva al darle vida al peor de los acuerdos políticos de nuestra historia.

Afortunadamente el acuerdo del 15 de Noviembre de 2019 murió el 4 de Septiembre de 2022 , cuando la paz social nunca llegó y la nueva constitución se rechazó.

Lo correcto y honesto si se quiere saber si la ciudadanía hoy quiere o no otra constitución, es preguntar en un plebiscito, porque es muy discutible por decir lo menos afirmar que las encuestas aciertan siempre y son un hecho de la causa, y que los deseos de la ciudadanía no cambian en el tiempo.

Verónica Correa

Deja un comentario

Cancelar la respuesta