Señor Director,

La experiencia de decir SI o NO a la nueva constitución está siendo una experiencia angustiosa y de gran división para la sociedad chilena. Y cualquiera sea el resultado, es posible anticipar una baja en las inversiones, reducción del consumo, mayor desempleo, etc. Una historia bien conocida y vivida ya tantas veces en el pasado.

Contrariamente a esta situación tan dramática, la sociedad suiza vive en un ambiente de
seguridad, serenidad y cohesión social incomparable. Esta realidad tan idílica existe ya desde hace más de 100 años, y no se ha visto alterada ni siquiera cuando ha habido que hacer algo tan radical y delicado como cambiar la Constitución.

La Constitución, vigente en Suiza, desde 1848, puede ser modificada en cualquier momento
mediante referendos obligatorios e iniciativas populares, dos instrumentos de la democracia directa, y uno de los tres ingredientes de la receta mágica que ha hecho de Suiza el país más libre, seguro, próspero y estable del planeta.

Chile tiene excelentes condiciones para aplicar también esta receta. Con ello los
chilenos recibirán no sólo los muchos beneficios que percibe la gente en Suiza, sino que
también se evitaría el volver a vivir -una y otra vez- la muy inquietante y peligrosa experiencia por la que se está pasando en este momento.

Eduardo Schindler, economista, residente en Suiza hace 40 años. Autor de
“Libertad y Prosperidad. La receta mágica de Suiza”.

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