Señor Director:

Tienen la denominación de liceos emblemáticos porque los antecede una historia de excelencia como ninguna otra: muchos ex Presidentes se han formado allí y, para muchos padres, es (o era) un sueño lograr que nuestros hijos pudieran llegar a un establecimiento con ese renombre.

Pero, gran parte de nuestro país se ha podido dar cuenta que esa excelencia y prestigio se ha ido diluyendo, ¿gracias a qué? gracias a la violencia impulsada desde dentro por estudiantes que lo que menos hacen es estudiar.

Los que incitan a la violencia y generan desórdenes, no son los estudiantes que quieren aprender y prepararse para su futuro, son estudiantes del liceo (influenciados por adultos externos) que solo van a intimidar a sus compañeros, a amenazar a los profesores con bencina, a utilizar el matonaje con quienes no se quieren unir a su causa, entre muchas otras aberraciones.

La comunidad escolar se siente y está amenazada, teme por su vida y ante esto las autoridades no hacen nada. Ante esta violencia, que no solo afecta a la comunidad, sino que además a los vecinos de estos liceos, las autoridades no tienen mano dura.

Entendemos que claramente es una responsabilidad compartida con los padres, pero ante una realidad en la cual a las reuniones donde somos 45 apoderados siempre vamos los mismos 12 o 15, se evidencia un desinterés descomunal, y frente a la violencia y a la pérdida de la seguridad en estos liceos, las autoridades no pueden hacer oídos sordos, es un daño directo al desarrollo y aprendizaje

de los niños y adolescentes chilenos. ¿Cómo al Estado y autoridades comunales no les va a importar esto?

Muchos creían que estos liceos en su interna, no estaban siendo afectados, pero sin duda la última PAES lo confirmó: el Instituto Nacional se ubicaba como la novena institución con mejor rendimiento en la PSU en el año 2005 y ahora se ubica en el 143. El Liceo Javiera Carrera pasó del lugar 118 al 544 y el Liceo de Aplicación del 352 al 904. Hoy ninguno de ellos se encuentra dentro de los recintos educacionales con mejor promedio de la PAES 2022, ¿podremos llamarlos emblemáticos?

Los apoderados estamos desamparados, nuestros hijos están frustrados y la comunidad educativa siente miedo de ver amenazada su vida nuevamente en este nuevo año escolar que comenzará.

Nuestros gritos de auxilio no han sido escuchados, nuestras instancias de reuniones solo han quedado en eso, en “instancias” y no han avanzado. ¿Cómo unos pocos han sido capaces de frustrar tantos sueños de profesores, apoderados, niños y adolescentes de un mejor futuro personal y colectivo? ¿Cómo volvemos a creer que hacer y ser comunidad con valores compartidos le hace bien a Chile, para tener un Chile mejor?

Claudio Elías Vargas – Vocero Agrupación Pro Clases Liceo de Aplicación

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