Señor Director,

A comienzos de semana volvieron a aparecer los denominados overoles blancos en la capital, con barricadas y enfrentamientos contra carabineros. Junto a lo anterior, también ocurrieron ataques a locales comerciales de barrio Lastarria.

Chile ha experimentado un caos permanente y no precisamente desde el 18-O; las primeras marchas estudiantiles y movimientos radicales fueron los indicios de la degradación cultural que el país estaba viviendo, siendo el clímax el 18-O.

Las nuevas lógicas extremas de dominación comenzaron a escalar, desde colegios, universidades y demás esferas sociales. El proceso de insurrección sigue en curso y sin muestras de querer parar, como también sin señales de la autoridad para querer frenarlo.

Sebastián Millán Calisto, Fundación para el Progreso

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