–A Brasil le esperan días muy amargos.

–No sé, pero si hubiera ganado Bolsonaro sería notablemente peor.

–¿Por qué lo dice?

–Por una denuncia que hizo el juez federal Sergio Moro. Dijo que Bolsonaro pretende flexibilizar las normas para la adquisición de armas de fuego para promover una rebelión armada. Eso es muy serio y muy grave. El mismo juez que metió en la cárcel a Lula da Silva. Ocurrió durante la operación “Lava Jato” (Lava Autos). Fue un enorme objetivo policiaco en el que fueron llamadas a declarar a varias docenas de personas. Se vieron involucrados, incluso, varios exdirectivos de la gigantesca Petrobrás.

–El juez Moro aceptó ser nombrado Ministro de Justicia de Jair Mesías Bolsonaro …

–De lo cual nunca el juez Moro se arrepentirá lo bastante. El 24 de abril de 2020 renunció al cargo, anunciando que lo hacía por la continuada interferencia de Bolsonaro con la Justicia. No se puede ser Ministro de Justicia de un golpista. Eso al final te pasa factura.

–Eso nunca se demostró…

–En efecto, pero demorar 48 horas la sujeción a la Constitución y a la ley, cuando era evidente que había perdido por 50,9 a 49,10 (esto es: por casi dos millones de votos), es escandaloso. Los cuerpos de inteligencia occidentales presumen que en ese periodo Bolsonaro estuvo conversando con oficiales de alto rango para interrumpir el proceso. Afortunadamente, estuvo en cabeza la mitad del recuento de los votos. No encontró eco entre sus excompañeros militares.

–O sea, que los brasileños han preferido a un corrupto expresidiario antes que a un golpista…

–Exacto. Un tercio de los brasileños que han votado por Lula no creyeron que se trataba de una persona corrompida. Un tercio lo hizo por razones ideológicas, la izquierda contra la derecha y cosas así. Y un tercio no pensó que era muy importante el tema de la corrupción porque están acostumbrados a que los políticos roben y no se sorprendieron.

–¿Cómo va a gobernar en la esfera internacional el señor Lula da Silva?

–Ya ha dicho que va a gobernar para el 100% de los brasileños. En el terreno internacional eso quiere decir que se alejará de las veleidades izquierdistas de sus dos primeros gobiernos. Tiene una magnífica excusa para no continuar con el Foro de San Pablo y en el futuro no volver a contratar a “médicos” cubanos, que tantos problemas le causó en el pasado. Asimismo debe alejarse de Nicaragua y Venezuela, como hace su correligionario Boric, el presidente de Chile. En cuanto a Rusia y China, deberá reexaminar sus relaciones dentro de BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Al fin y al cabo, ni Putin le pidió permiso a Brasil para atacar arteramente a Ucrania, ni Xi Jingping lo hizo para asediar peligrosamente a Taiwán.

–¿Tendrá alguna repercusión el resultado de estas elecciones en Estados Unidos?

–No lo creo. Bolsonaro se conocía como el “Trump tropical” y no al revés. Lo que sí va a afectar es el hombre que intentó secuestrar a Nancy Pelosi y, de paso, le dio un martillazo en la cabeza al señor Paul Pelosi. Ese truculento episodio, acompañado de nauseabundas teorías conspirativas, junto a las constantes denuncias de CNN sobre la toma del Capitolio el 6 de enero del 2021, van horadando la figura y credibilidad de Donald Trump. Ya no tendrá un aliado en Brasil.

–¿No cree que va a afectar la edad de los contendientes en Estados Unidos?

–Tampoco lo creo. Lula, sobreviviente de un cáncer de garganta, por el que le dieron quimioterapia, tiene 77 años, 10 más que su contrincante Bolsonaro, que se veía mucho más vigoroso. Sólo el 26% de los demócratas respaldan la postulación de Biden. Al final el Partido se impondrá. Están esperando los resultados de las elecciones de medio término para ejercer presión.

–¿Y quién será el candidato de los demócratas?

–Hasta ahora es el presidente Biden, pero eso pudiera cambiar. Tal vez sea Gavin Newsom, el gobernador de California. Es empresario, escritor y presentador de TV. Ha sido alcalde de San Francisco y durante ocho años fue vicegobernador. Tiene una gran experiencia. Le favorece que Ronald Reagan fue un buen gobernador de California y un gran presidente.

–Por último, regresemos a Lula y a Bolsonaro. ¿Cuáles son los roles que deberán jugar a partir del año próximo?

–Lula debe gobernar para la totalidad del país. El “lulismo” tiene sólo 99 de más de 500 congresistas y no tendrá mayoría. Bolsonaro perdió una buena oportunidad de hacer una política de Estado y prefirió la oposición visceral a la oposición inteligente. Espero que la sangre no llegue al río.

*Carlos Alberto Montaner es periodista y escritor.

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