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Publicado el 21 de julio, 2019

Camilo Cammas: Hecha la trampa, hecha la ley

Abogado, analista legislativo Camilo Cammás Brangier

El gobierno, contribuyendo a la agudización de la crisis, toma el aumento en el número de migrantes como excusa para indicar que se requiere una nueva ley, acorde a los tiempos actuales. O sea, una nueva legislación que esté de acuerdo con los lineamientos de la ONU y que posea el mismo espíritu del rechazado Pacto Global para una Migración Segura, Ordenada y Regular, que ahora busca entrar por la ventana.

Camilo Cammás Brangier Abogado, analista legislativo
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“Hecha la ley, hecha la trampa” dice el dicho. Sin embargo, en este caso es lo opuesto. Recientemente el gobierno ha indicado que el número de inmigrantes ha crecido alrededor de un 10%. A su vez, ante la crisis de migrantes venezolanos en la zona fronteriza con Perú, la vocera anunció que se seguirá recibiendo gente “hasta que el país lo resista”.

Tanto la administración anterior como la actual han excedido el mandato que le han otorgado los chilenos, actuando directamente en contra de los intereses de éstos, infringiendo la ley migratoria vigente y la Constitución a través de sus políticas migratorias y los instructivos dados para que estas se lleven a cabo. Abrieron las fronteras haciendo caso omiso de la actual legislación y han implementado políticas que van en un sentido contrario a ésta.

En efecto, no sólo tienen las atribuciones para hacer cumplir la ley, sino que también la obligación de hacerla cumplir. En lugar de eso, contribuyendo a la agudización de la crisis, toman esta situación como excusa para indicar que se requiere una nueva ley migratoria, acorde a los tiempos actuales. Traducción: se requiere una nueva legislación que esté de acuerdo con los lineamientos de la ONU y que posea el mismo espíritu del rechazado Pacto Global para una Migración Segura, Ordenada y Regular, que ahora busca entrar por la ventana. Veamos a continuación algunos de los contenidos del proyecto que, para variar, fue aprobado por unanimidad en la Cámara de Diputados:

  1. Establece un catálogo flexible de categorías migratorias. En consecuencia, será mucho más fácil obtener la residencia temporal, posteriormente la definitiva y finalmente la nacionalidad, con todo lo que ello implica, como poder participar de las decisiones políticas del país y optar a cargos públicos de elección popular.
  2. Otorga como derecho garantizado por ley el acceso a la salud, en las mismas condiciones que a cualquier chileno y sin importar su condición migratoria. Concretamente esto implicará el derecho a acceder a los beneficios de FONASA Tramo A (que incluye AUGE y GES) con el correspondiente costo social y económico que ello trae para los chilenos, especialmente a aquellos en situación más vulnerable. Todo lo anterior, sin mencionar las precarias condiciones en que ya se encontraba el sistema de salud pública con anterioridad al ingreso masivo de inmigrantes.
  3. Asimismo garantizaría el derecho y acceso a la educación preescolar, básica y media a los menores de edad extranjeros, con independencia de la condición migratoria de sus padres, en las mismas condiciones que cualquier chileno. Esto alienta la infracción a de la ley y el ingreso y permanencia ilegal al país.
  4. El proyecto contiene el principio de no criminalización de la residencia irregular, ya que elimina las sanciones penales para las infracciones migratorias, recogiendo principios de derecho internacional. Esto no es más que un incentivo perverso a la inmigración ilegal.
  5. El Estado propenderá a la integración e inclusión de los extranjeros dentro de la sociedad chilena en sus diversas expresiones culturales, fomentando la interculturalidad. Deberá reconocer y respetar sus distintas culturas, idiomas, tradiciones, creencias y religiones. Lo anterior no es sino una expresa declaración de convertir a Chile en un país multicultural, atentando directamente contra la identidad y cultura nacionales. La así llamada “inclusiónno es sino un eufemismo para “deconstrucción, es decir, hibridación de categorías. Inicialmente habrá una transición, teniendo múltiples identidades, para llegar finalmente a una no-identidad.
  6. Se cederá soberanía nacional, ya que la ley, además de tener que interpretarse de acuerdo con la constitución política, también deberá interpretarse de acuerdo con los tratados internacionales en materia de derechos humanos ratificados por chile que se encuentren vigentes, lo que traerá como consecuencia que diferentes organismos internacionales, como la ONU o la CIDH puedan intervenir y limitar las decisiones soberanas del Estado de Chile. Por otro lado, el proyecto habla de migración segura, ordenada y regular, conteniendo un espíritu y disposiciones muy similares al pacto del mismo nombre, impulsado por la ONU, respecto al cual Chile decidió (a última hora) no adherir.
  7. Atenta contra la igualdad ante la ley. En efecto, nuestra constitución establece que en Chile no hay persona ni grupo privilegiados. Sin embargo, de convertirse en ley, personas que se encuentran en infracción a ésta podrán optar a beneficios sociales, tales como salud y educación, sin haber contribuido jamás a estos.

En lugar de ponerle urgencia suma a la discusión en el Senado, lo que el Gobierno debe hacer es retirar este nefasto proyecto y hacer cumplir la ley vigente. No sólo tienen las atribuciones para ello, sino que también la obligación de hacerlo. Actualmente están incurriendo en un notable abandono de deberes, ya que no están velando por los intereses de todos los chilenos.

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