Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 16 de octubre, 2019

Andrés Montero: No olvidemos lo importante

Ingeniero Comercial UCH, Master en Relaciones Internacionales, The Fletcher School of Law and Diplomacy. Colaborador estable de ABC de Madrid Andrés Montero

Es oportuno que recordemos a quienes nos gobiernan cuáles son algunos de los reales y urgentes problemas que tienen los chilenos en su día a día y que requieren de más atención.

Andrés Montero Ingeniero Comercial UCH, Master en Relaciones Internacionales, The Fletcher School of Law and Diplomacy. Colaborador estable de ABC de Madrid
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

En los últimos meses nuestro país se ha sumergido en mega temáticas: Greta, Cop 25, Apec, reforma tributaria, reforma laboral, inclusión, diversidad e inmigración. Estos son algunos de los intensos debates que copan titulares y desvelos de periodistas, parlamentarios, jueces y autoridades de gobiernos. Es oportuno que recordemos a quienes nos gobiernan cuáles son algunos de los reales y urgentes problemas que tienen los chilenos en su día a día y que requieren de más atención.

El primero de todos es la seguridad. Chile dejó de ser un país seguro, aunque la autoridad contradiga este hecho real. Todos hemos sido afectados en los últimos tiempos por asaltos, robos, portonazos, lanzazos, fraudes cibernéticos y estafas telefónicas. Los mecanismos que tiene nuestro país para combatir la lacra de la delincuencia, asociada a veces al narcotráfico, son ineficaces y lo concreto es que nuestras casas, barrios y fábricas, crecientemente están más expuestas y nos vamos acostumbrando a que en nuestras ciudades existan barrios impenetrables. En el campo el robo de ganado, de frutos, de insumos agrícolas y de maquinarias y equipos es una realidad irrefutable. Las autoridades hablan de estas materias, pero no hay eficacia en su acción.

Araucanía y estado de derecho. En estos tiempos, en democracia, en que aspiramos a ser desarrollados, hay una parte importante de nuestro territorio que está secuestrado por unos pocos terroristas, los qué amparados en reivindicaciones ancestrales, asaltan, roban, queman y matan. Hay lugares, como Temucuicui, en que la policía no entra y se ha constituido un territorio intocable dentro de Chile. Si no se aplica la ley y los carabineros no tienen apoyo de la autoridad, esto no cambiará. Por su parte, la justicia y los jueces, contribuyen a que la impunidad sea la norma.

Sequía. Chile enfrenta y seguirá enfrentando una situación de escasez de agua. Recién ahora el gobierno convoca a una comisión para estudiar el tema, cuestión que debió haberse hecho hace meses. No hay duda alguna de que se requieren más embalses de acumulación en la pre cordillera y en la cordillera, los que podrían ocupar la misma infraestructura de canales de riego existente en el plano central. Todos sabemos que el agua escasea en enero, febrero, marzo y abril.

Planificación urbana. En Chile cada comuna hace lo que quiere. No hay planificación ni normas generales que impidan un crecimiento inorgánico y desordenado como el actual. Si visitamos ciudades como Curicó, Talca, Linares, Puerto Varas, Puerto Montt o comunas como Lo Barnechea, verificaremos in situ que el caos es total. Tráfico de vehículos colapsado, irrupción de poblaciones en áreas agrícolas, desaprovechamiento de espacios urbanizados en el centro de las ciudades, falta de respeto por construcciones patrimoniales, accesos insuficientes, etc. Nos falta cultura. Si se visita cualquier ciudad inglesa o española, es posible constatar el respeto por las ciudades y sus planos reguladores. Estamos a años luz de ser desarrollados en esta materia.

Respeto por nuestras instituciones, nuestras creencias, tradiciones y emblemas. Desde hace algún tiempo se ha perdido el respeto por nuestra bandera nacional, nuestra música y danzas, por nuestras FFAA y Carabineros y por todo aquello que se asocie a tradiciones. En los colegios ya no se enseña de las gestas heroicas de nuestros soldados, no se recuerdan las batallas que dieron origen a nuestra nación y se minimiza la historia objetiva. Diversas municipalidades del sur han decidido izar otras banderas, que solo abren espacios para la desintegración territorial de nuestra patria. Finalmente debemos distanciarnos de lo “políticamente correcto” para dar paso al sentido común y a todos aquellos principios y valores con los que no se juega, incluso ad portas de elecciones.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: