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Publicado el 28 de enero, 2019

Alejandro Alarcón: Sueño con un Chile parecido a Australia

Economista Alejandro Alarcón

Australia no ha tenido recesión en los últimos 27 años, especialmente gracias a la aplicación de políticas monetarias y fiscales consistentes. Tiene 25 millones de habitantes y no basa su potencia económica en el número de población. Pienso en Chile y cómo podemos aprender mucho de este país. Tenemos los ingredientes.

Alejandro Alarcón Economista
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He vuelto a Australia después de varios años, invitado por amigos del sector financiero, con quienes no solo hemos contribuido al mercado de capitales internacional, sino que también construido una sólida amistad por un par de décadas. He encontrado un país con una economía vibrante, con crecimiento del ingreso medio y con expectativas y esperanzas. Con una inmigración asiática bien regulada y educada, que se insertó en la sociedad y cuyos hijos ya son australianos. Todo esto en medio de las dudas que generan los llamados países desarrollados -Estados Unidos, Alemania, Francia, Inglaterra y en general Europa-, que muestran un peligroso estancamiento.

Tenemos entonces ingresos crecientes, deuda pública manejable, un estado de bienestar sostenible y apoyo de la población a las políticas económicas que contienen todo esto. Australia no ha tenido recesión en los últimos 27 años, lo que constituye un record para un país desarrollado y por lo tanto, en términos acumulativos, ha crecido tres veces lo que ha crecido la economía más poderosa de Europa, Alemania. El ingreso medio, por otra parte, ha crecido cuatro veces más rápido que en EE.UU. La deuda pública es la mitad de la deuda pública de Gran Bretaña. Aunque Australia ha basado también su crecimiento en la producción de acero y gas natural y la cercanía con China le ha permitido vender esos commodities con mucha seguridad, basado en el crecimiento de ese país. Pero, por sobre todo, el ciclo económico ha sido suave por la correcta aplicación de políticas monetarias y fiscales consistentes.

En este contexto de crecimiento y mayor bienestar, los gobiernos australianos han incentivado el ahorro en fondos privados para pensionarse, quitando presión sobre el gasto público en la materia, que se concentra en sectores de más bajos ingresos sin expandir el déficit fiscal. La crítica, como en otras partes, tiene que ver más que con el sistema con las comisiones que cobran esos fondos privados.

El soporte popular a la inmigración se ha logrado mantener porque se ha dado garantía a los ciudadanos que las fronteras están protegidas adecuadamente y que no hay manera de entrar sin cumplir las regulaciones que impone el estado a este país.

Se trata de un sistema político bipartidista que va desde la izquierda a la derecha y viceversa, donde el centro gana gran importancia. En Australia no hay partidos extremistas ni populistas, y la población premia la moderación.

Australia tiene 25 millones de habitantes y no es un país que base su potencia económica en el número de población. Pienso en Chile y cómo podemos aprender mucho de este país. Tenemos los ingredientes. En Chile se ha avanzado mucho en la aceptación por parte de las grandes mayorías de políticas públicas, monetarias y fiscales consistentes. También en Chile cada vez hay más conocimiento de los determinantes del crecimiento en el mediano plazo, y del aumento de la productividad, o sea, el crecimiento tendencial. Y la gente está consciente de los costos del populismo y el sufrimiento que impone el establecimiento de políticas anacrónicas y populistas que han conducido al hambre, la miseria y la dictadura en otras latitudes de Latinoamérica.

Sueño con un Chile parecido a Australia.

 

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