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Publicado el 22 de abril, 2019

Alejandro Alarcón: La calidad de las políticas públicas macroeconómicas

Economista Alejandro Alarcón

La ola de gobiernos populistas y nacionalistas que han aparecido en el mundo en los últimos años, incluyendo EE.UU. y Europa Central, buscan que la dirección de la política monetaria esté en manos políticas y no en los Consejos de los Bancos Centrales. Sería bueno consultarles al PC y al FA qué opinan en esta materia.

Alejandro Alarcón Economista
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Desde hace muchos años los gobiernos de diferentes países del mundo -y en general amplios segmentos políticos- utilizaron la expansión del gasto publico sin límites y la emisión de dinero para aumentar el tamaño del Estado, bajo el pretexto de hacerse cargo de las crecientes necesidades sociales de los ciudadanos. Todos enfrentaron posteriormente enormes crisis económicas, procesos de inflación crecientes y déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos elefantiásicos, que derrumbaban el valor de su moneda, a través de devaluaciones galopantes que ajustaban en parte los desequilibrios incubados, con enorme impacto negativo sobre la población.

La profesión, incluyendo a Chile, diseñó como respuesta dos instituciones que buscaban mitigar la ocurrencia de esos desequilibrios: uno fue el balance fiscal estructural, que ordena los ingresos y gastos fiscales en el mediano plazo. En Chile, por ejemplo, esa disciplina fiscal apunta a que dicho margen sea a lo más un 1% de déficit estructural, compromiso que se encuentra ajustando la actual administración. La segunda institución es el Banco Central independiente, que desvincula al Consejo del Banco del poder político de turno. La evidencia muestra que en los últimos 50 años la inflación se redujo sustancialmente en distintas latitudes, y en Chile también desde comienzos de los años 90. Por otra parte, estos Bancos Centrales independientes han tenido un rol clave para la reactivación del ciclo económico, particularmente en la última crisis financiera internacional, donde lograron rescatar a la economía mundial desde la más profunda recesión desde los años 30.

Sin embargo, la ola de gobiernos populistas y nacionalistas que han aparecido en el mundo en los últimos años, incluyendo EE.UU. y Europa Central, buscan que la dirección de la política monetaria esté en manos políticas y no en los Consejos de los Bancos Centrales. Donald Trump, por ejemplo, ha demandado rebajas en la tasa de interés por parte de la Reserva Federal, amenazando incluso con despedir a Jay Powell, su actual Presidente. Es justo decir que fenómenos parecidos han ocurrido también en Inglaterra, por parte de los Brexiters, en Turquía, con el populista Erdogan y en la India, y hasta se ha desarrollado una lucha de poder al interior del Banco Central Europeo por instalar políticos en lugar de profesionales calificados en estas materias.

No hay que ser un gurú en materias políticas y económicas para advertir cuál sería la línea del Partido Comunista y del Frente Amplio en esta delicada materia, porque en la anterior administración demostraron que la disciplina fiscal no es de sus preferencias y, que si pudieran capturar al instituto emisor, también lo harían. De hecho, esta es una materia constitucional, tal vez la de más éxito en la Constitución que nos rige. Sería bueno empezar a consultarles qué opinan en esta materia, aunque son poco dados a los debates informados, tal como lo demostraron con su negativa de apoyar la idea de legislar en el proyecto de modernización tributaria, salvado por los votos moderados de la Democracia Cristiana.

FOTO: CRISTOBAL ESCOBAR/AGENCIAUNO

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