COLUMNAS DE OPINIÓN

Juan Salazar

Hay que pensar en una política de presión sostenida y escalonada sobre Maduro. Chile, por ejemplo, no debería nombrar un embajador en Caracas y, en cambio, debería impulsar una reacción más decidida del Grupo de Lima en materia de sanciones y de rompimiento de relaciones diplomáticas. Enseguida, cabe una acción coordinada del Grupo de Lima con los EEUU y Canadá al interior de la OEA para aplicar la Carta Democrática Interamericana. Finalmente, el Grupo de Lima y la OEA deben buscar una estrategia común con la Unión Europea.

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