El gobierno sorprendió ayer con un ajuste de gabinete que no se esperaba por la opinión pública… al menos no de ese modo. La perplejidad inicial -por la salida del gabinete del ministro mejor evaluado en las encuestas, Sebastián Sichel– dio paso a interpretaciones de corte político. El gobierno necesitaba reorganizarse de cara a la crucial negociación de un acuerdo con la oposición, que ya está en marcha, y que definirá la porción final del actual mandato del Presidente Piñera. Entre otras cosas, era necesario que RN, uno de los partidos matrices de la coalición gobernante, se integrara al comité político, del que estaba marginado desde el apresurado cambio de gabinete post 18 de octubre.
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