La rápida expansión del coronavirus fuera de China, la advertencia de la OMS sobre una posible pandemia y la aparición de un caso sospechoso en Valdivia, además de la jornada negra que el avance de la enfermedad provocó en los mercados financieros internacionales, mantienen al brote viral en el centro de la agenda informativa. Pero en Chile la principal preocupación es otra: la llegada de marzo y la anunciada reactivación de las protestas. El Presidente Piñera retomó sus funciones ayer llamando a un “acuerdo contra la violencia y en defensa de la democracia”. Sin embargo, la oposición rechazó el emplazamiento y responsabilizó al Gobierno por el orden público.
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