Libre Expresión

Escribe una carta al director

Enviar

La lucha equivocada

Publicado el 10 de marzo, 2019

Señor Director:

Los que queremos construir y vivir en una sociedad donde las clases no representen nada, pero donde los individuos sean respetados en toda su potencialidad y diversidad, vemos en el feminismo un movimiento profundamente retrógrado. Curiosamente se nos acusa de trogloditas, de reaccionarios, de tener miedo de las mujeres, de tener miedo de perder nuestros privilegios. El feminismo y la izquierda equivocan la ruta, porque justamente tratan de diferenciarse de los otros y aglutinarse en una clase.

No queremos privilegios, ni tampoco vemos el mundo compuesto de hombres y mujeres, sino de personas, que merecen y deben ser considerados como iguales. Históricamente el hombre sometió a la mujer y la relegó a un segundo plano, no porque fuese mujer, sino más bien porque podía. En un mundo sin ley y basado sobre la fuerza física, la mujer no tenía grandes esperanzas de salir vencedora. La naturaleza del ser humano nos predispone a la dominación y la opresión de todo lo que nos rodea.

Somos nosotros mismos los que nos discriminamos y violamos nuestros derechos los unos a los otros. El hombre oprime al hombre. La mayor parte del tiempo inconscientemente; otras, lamentablemente no. Es el estado actual de las cosas. Si no existieran las hembras (los machos), y dos machos (hembras) vivieran juntos (juntas), uno sometería al otro, y uno sería “mujer” y el otro “hombre”. Es nuestra naturaleza, y debemos luchar contra ella para construir una sociedad civil.

No es entonces contra los machos o las hembras que hay que luchar, pero luchar para que no exista la “mujer” o el “hombre” en el sentido social retrogrado del término. Simpatizo con el esfuerzo del feminismo por visibilizar conductas que son inaceptables. El punto es que debemos entender que tenemos un problema como sociedad, y donde la discriminación y violencia a las mujeres es una más de las múltiples variantes como se expresa nuestra insoportable “humanidad”. Concentrarse en una u otra variante no es la vía.

El feminismo falla en entender este punto, porque se centra en su propio dolor e injusticias históricas, las cuales por supuesto no niego. Quizás sea gordo, chico, feo, pelado, negro, cara de indio, flaite, homosexual, judío, discapacitado… y tenga acento extranjero, o quizás sea simplemente un hombre blanco, rubio y burgués cualquiera. Que importa. Quizás no haya sufrido la rudeza del “patriarcado”, no haya sufrido tu dolor, pero soy igualmente discriminado todos los días y llevo mi propia cruz. Esto no es una competencia de quien sufre más. Ni tampoco podemos dar mas derechos a quien grita más o más fuerte. No queremos el patriarcado tanto como ustedes, porque nosotros también somos sus víctimas. En la medida que alcancen una verdadera igualdad, y pasen la etapa de la victimización, descubrirán que algunos de sus beneficios desaparecen y sus obligaciones aumentan. Ojalá alguna mujer se alce sobre las otras y sea una digna heredera de Beauvoir, Luxemburg o Caffarena, y con su voz nos guie y lleve hacia la construcción de una sociedad mejor para todos.

De: Jim Varas
Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más