Señor Director

Considerando las condenas implacable, injustas y sin fundamento del caso “Húsares” de Angol, estimo de prudencia que el omnipotente ministro de fuero Álvaro Mesa Latorre,  debiera ser evaluado psicológica y profesionalmente a fin de evaluar si está en condiciones de continuar desempeñando sus funciones de impartir justicia, dado que sus fallos son todos en una misma dirección, con un sesgo político marcado.

Carmen Yávar

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3 Comments

  1. El ministro Álvaro Mesa Latorre muestra en sus sentencias un sesgo político extremadamente marcado, demostrando que carece absolutamente de imparcialidad y que está inhabilitado para ser juez.
    Para dicho Ministro no importa si un militar o carabinero participó o no en el delito que se le imputa; para condenarlo no necesita pruebas, basta el hecho de que era uniformado. Sus sentencias son inconstitucionales, arbitrarias, ilegales y alucinantes, y superan todo límite.
    Al respecto cabría comentar que en una causa anterior, para fundamentar su resolución, dicho Ministro utilizó un argumento de autoridad —ad verecundiam o magister dixit—; una falacia consistente en defender algo como verdadero porque quien es citado en el argumento tiene autoridad en la materia. Pero lo más inaudito es que se cita a si mismo (C. Ap. Temuco Rol 63.551, 10 febrero 2021).
    Atentamente le saluda.
    Adolfo Paúl Latorre
    Abogado
    Magíster en ciencia política

  2. Es un juez prevaricador, sus resoluciones y fundamentos son ideologizados, delirantes, desvergonzado. Lo lamentable es que si sus superiores, las Cortes de Apelaciones y Suprema, actuarán en forma recta y conforme a derecho, ese personaje oscuro ya habría sido destituido, pero para ello, hay que tener conducta intachable, ejemplar, conciencia tranquila y liderazgo, no tienen ninguna de ellas.

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