Publicado el 23 de marzo, 2019

La lucha de Sonia Castro para empoderar familias que tienen hijos con discapacidad

Autor:

Magdalena Olea

Tenía 22 años cuando nació su hija Rocío con un severo daño cerebral. Para apoyar a otros, creó un blog y se transformó en activista en temas de discapacidad. Tras una experiencia en la maternidad llevada al límite, comenzó una búsqueda para compatibilizar esta labor con su desarrollo personal. "Yo quiero que mi hija sepa que yo soy feliz gracias a ella, no que mi vida se transformó en un desastre porque ella existe", dice.
Autor:

Magdalena Olea

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Sonia Castro tenía 22 años cuando nació su hija Rocío con un severo daño cerebral. Al principio comenzó a tratarla con sesiones de kinesiología y terapia ocupacional, luego con fonoaudiología e hidroterapia, pero Rocío no mejoraba. Decepcionada de la medicina tradicional, empezó a tratar a su hija con el método ABR, una terapia internacional con la que comenzó a progresar significativamente.

“En un principio significa incertidumbre. En la medicina tradicional nunca te dicen con certeza qué va a ocurrir, esperan generalmente hasta el primer año, por eso mi duelo fue tan largo, todo el primer año fue de negación. Esta etapa de duelo duró unos dos años, en que lloré todos los días. Pero resignifiqué su discapacidad y aprendí a no relacionarme con su diagnóstico si no que con ella. Ahí me enamoré”, cuenta durante la entrevista.

Para hablar sobre sus avances y apoyar a otras personas, en 2006 Sonia Castro creó un blog que se llama “Mamá Terapeuta”, que hoy reúne a más de 12.500 familias de distintos países. Luego, escribió su primer libro, en el que cuenta su experiencia y habla sobre la necesidad de generar vínculos y una red de apoyo para mamás. “Lamentablemente asociamos discapacidad a tragedia, a dolor, porque es la situación que vivimos hoy, de mucha vulneración de derechos y de gran discriminación. Es difícil, pero no por el diagnóstico de mi hija, si no por el entorno que discrimina. Por eso me hice activista, cuando me di cuenta que mi hija era feliz, y que las barreras para su desarrollo estaban afuera. Llegaron una oleada de mamás que se sentían igual de solas que yo. En manda se hace mucho más fácil”, explica.

También cuenta que cuidaba a su hija 24/7, lo que le significó un desgaste muy fuerte. Estaba bajo estrés constante, sufría trastornos del sueño, dolores de cabeza, de espalda, y se aisló socialmente. Por eso escribió sus segundo libro,Mamá Sustentable”, en el que cuenta su recorrido para lograr una maternidad feliz y su búsqueda para compatibilizar la maternidad con su desarrollo personal y laboral.

“Hay que entender que mi autocuidado no es egoísmo, somos súper culposas. Mi autocuidado es también por amor a ella, porque ella me necesita bien y también para darle un buen ejemplo. Yo quiero que mi hija sepa que yo soy feliz gracias a ella, no que mi vida se transformó en un desastre porque ella existe”.

Actualmente Sonia Castro se transformó en una activista en temas de discapacidad, y se dedica a realizar conferencias sobre inclusión para empoderar a familias que tengan hijos con discapacidad. 

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