Publicado el 15 de diciembre, 2018

Piñera critica el “desorden” migratorio “alarmante” que hubo durante el gobierno anterior y justifica la no adhesión al Pacto de Marrakech

Autor:

Emily Avendaño

El Mandatario emitió una declaración pública para referirse a la política de migraciones y el Pacto de Marrakech. Recordó que durante el gobierno de la Nueva Mayoría cerca de 700 mil personas ingresaron a Chile como turistas “con la clara intención de quedarse en forma irregular o engañados por verdaderas mafias de tráfico de personas”.

Autor:

Emily Avendaño

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Durante la jornada del sábado el presidente Sebastián Piñera volvió a referirse a la política migratoria del gobierno, esta vez mediante una declaración pública. En el texto el Mandatario ratifica que “todo país tiene derecho a decidir, como explícitamente lo reconoce el Comité de DDHH de Naciones Unidas, qué migrante y bajo qué condiciones puede ingresar a su territorio”. Asevera que “los Derechos Humanos deben ser respetados y protegidos para todos, incluyendo los migrantes, en todo tiempo, lugar y circunstancia”.

El documento también refiere el “desorden alarmante” que encontró al asumir el gobierno, con respecto a la política migratoria: “Durante el Gobierno de la Nueva Mayoría cerca de 700 mil personas ingresaron a Chile como turistas, cientos de miles de ellos con la clara intención de quedarse en forma irregular o engañados por verdaderas mafias de tráfico de personas. Al 11 de marzo de este año había en Chile más de 250 mil migrantes irregulares. A las autoridades migratorias chilenas se le entregaron más de 45 mil documentos falsos; y los trámites migratorios tomaban en promedio 9 horas. Los migrantes debían hacer largas y extenuantes filas de espera para poder realizar sus trámites. Esta situación sin duda fue conocida y tolerada por el Gobierno anterior”.

El Presidente recordó que “nuestro Gobierno promueve una migración segura, ordenada y regular.  Esto significa que Chile tiene una política de puertas y brazos abiertos para acoger a aquellos migrantes que vienen a nuestro país a iniciar una nueva y mejor vida, a respetar nuestras leyes, empezando por la ley de Migración, a integrarse a nuestra sociedad y a aportar al desarrollo de Chile”.

No obstante, hizo la salvedad de que también hay una “política de puertas cerradas” para quienes intentan ingresar a Chile a causar daños como las bandas de delincuentes, crimen organizado, narcotraficantes o trata de personas.

Indicó que en el proceso de regularización extraordinario iniciado en abril se han inscrito más de 155 mil migrantes.

Sobre las razones para no adoptar el Pacto de Migraciones de Marrakech esgrimió tres razones fundamentales: la primera es que el Pacto de Marrakech “incentiva la inmigración irregular”, la segunda que el acuerdo establece nuevos acuerdos para el Estado, en cuanto a legislación, políticas públicas y actos administrativos, y la tercera que se “limita el derecho soberano de todo Estado a decidir cómo resguardar sus fronteras, quién y bajo qué condiciones ingresa a su territorio y a quiénes otorga beneficios”.

El Presidente respondió a las críticas: “En nuestra opinión, la forma en que Chile norma o regula su política migratoria es un asunto de carácter interno y no forma parte de una política exterior de Estado” y agregó que “el multilateralismo no puede significar la obligación de tener que suscribir todos y cada uno de los Acuerdos, Pactos o Declaraciones de estos organismos multilaterales. Es de la esencia del multilateralismo ejercer y respetar el derecho de suscribir o no suscribir, libremente, sus Acuerdos”.

Cierra reiterando el compromiso con la “colaboración internacional para avanzar hacia una Migración segura, ordenada y regular en el mundo y en nuestro país”.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más