Publicado el 01 de diciembre, 2018

López Obrador asume como Presidente de México

Autor:

Javiera Barrueto

La toma de posesión estuvo marcado por un discurso crítico del sistema neoliberal, prometiendo el fin de la corrupción y una agenda con medidas de probidad. "Se acabará con la impunidad que impiden el renacimiento de México", dijo. Además agregó que "pondremos orden en la cúpula del poder porque la corrupción de promueve desde lo alto hacia los niveles inferiores".
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Javiera Barrueto

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A las 14:20 horas Andrés Manuel López Obrador arribó hasta el Congreso mexicano. Ahí subió la tribuna y saludó al saliente Mandatario, Enrique Peña Nieto; al presidente de la Cámara, Porfirio Muñoz y del Senado, Martí Batres.

A los pocos segundos Peña Nieto se quitó la banda presidencial y se la traspasó a AMLO, quien resultó electo el pasado 1 de julio, con más de 30 millones de votos. “Por mandato del pueblo iniciamos hoy la cuarta transformación política de México, puede parecer pretencioso o exagerado pero hoy no solo inicia un nuevo gobierno, comienza un cambio de régimen político”, aseguró López Obrador tras la toma de poder.

Asimismo agregó que uno de los principales lineamientos de su gobierno estará enfocado en terminar con la corrupción. “A partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada pero al mismo tiempo profunda y radical porque se acabará con la corrupción y con la impunidad que impiden el renacimiento de México”.

También tuvo palabras críticas para el régimen neoliberal y cuestionó el bajo crecimiento que ha tenido México en torno al 2% durante los últimos años. “En cuanto a la ineficiencia del modelo neoliberal, ni siquiera en términos cuantitativos ha dado buenos resultados. Ha sido la más ineficiente de la historia de México. En este tiempo la economía ha crecido un 2% anual. Y tanto por ello como por la concentración de la riqueza en pocas manos ha crecido la pobreza”.

Además criticó una de las reformas “estrellas” del saliente Mandatario, la energética. “Solo ha significado la caída de la producción del petróleo y el aumento desmedido del precio de las gasolinas”, sentenció.

Prometió además “no robar” y eliminar la impunidad de los altos funcionarios públicos como el Presidente. “Podrá ser juzgado por el delito que sea aun estando en funciones”, dijo. “Pondremos orden en la cúpula del poder porque la corrupción de promueve desde lo alto hacia los niveles inferiores. Vamos a limpiar al gobierno de la corrupción de arriba hacia abajo”.

“Vamos a separar al poder económico del poder político, el gobierno ya no será un simple facilitador para el saqueo como ha venido sucediendo. El gobierno no va a ser una comité al servicio de una minoría rapaz”, continuó.

Tuvo palabras también para los millones de mexicanos que viven fuera del país. “Queremos que la migración se optativa no obligatoria”.

En cuanto a las medidas de probidad anunció que el lunes pondrá a la venta el avión presidencial y toda la flota de los altos funcionarios públicos, además, de que su sueldo será del 40% de lo que ganaba el presidente saliente. “Nadie podrá viajar en aviones privados a expensas del dinero público”, replicó.

Ya al término del discurso agradeció que la presencia del vicepresidente de Estados Unidos Mike Pence y que Donald Trump enviara a la ceremonia a su hija Ivanka Trump, y al primer ministro de Canadá Justin Trudeau. Destacó el acuerdo comercial alcanzado entre esos tres países de América del Norte, durante la cumbre del G-20.

En desarrollo.

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