Publicado el 15 de enero, 2020

Con oposición dividida, «ley antisaqueos y antibarricadas» continuará mañana su discusión en la Cámara de Diputados

Autor:

Trinidad Morel

El proyecto, que se encuentra en tercer trámite legislativo y que fue aprobado el lunes en el Senado, continuará mañana su discusión en la Cámara Baja por la cantidad de inscritos que quieren intervenir en el debate . Hasta el momento, la oposición ha mostrado distintas posturas: El FA y el PC rechazan iniciativa, mientras que en el PS y la DC hay divisiones internas.

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Trinidad Morel

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La votación del proyecto de la  «ley antisaqueos y antiarricadas» tuvo que ser postergada para mañana porque en la jornada de hoy la discusión no alcanzó a realizarse debido al alto número de diputados (36) que se anotaron para opinar en la sesión. Finalmente el debate quedó fijado para el jueves de esta semana.

El Frente Amplio, que una primera instancia había aprobado en general el proyecto, cambió de decisión y se cambió al rechazo. Así lo confirmó la diputada Maite Orsini (RD) «lo que se nos pide votar el día de hoy es una aberración. Sin ir mas lejos, la celebrada performance de Lastesis bien podría ser calificada como una interrupción a la libre circulación», señaló, y reafirmó «volveré a rechazar esta criminalización». 

La misma postura tomó el Partido Comunista, quien desde un principio se ha opuesto a la moción: «Este proyecto criminaliza la manifestación social. No solo aumenta penas de forma desproporcionada a delitos que ya existen», señalo la diputada Camila Vallejos (PC), mientras que su compañera de partido, Carmen Hertz aseguró que «quienes concurran a apoyar esta iniciativa, le están regalando al gobierno una herramienta para que se querelle indiscriminadamente contra las personas que ejercen la libertad de opinión y expresión».

La Democracia Cristiana mostró divisiones en su votación, ya que algunos diputados, como Matías Walker confirmaron que van a apoyar esta iniciativa: «Puedo asegurar que en todos los artículos de este proyecto, y también en las modificaciones del Senado, no hay un solo hecho de protesta pacífica que esté sancionado penalmente. Todos los hechos que se sancionan se refieren a hechos de violencia, de fuerza, de intimidación».

René Saffirio (Independiente, ex DC) manifestó su rechazo a los hechos de violencia, sin embargo, rechazó el proyecto, pues aseguró que «los delitos que se proponen (en el proyecto), todos, sin excepción, están tipificados en el Código Penal. En consecuencia, si los delitos están tipificados en el Código Penal, lo que se busca es incrementar las penas por vía indirecta, haciendo más específicos aquellos delitos que tienen que ver con la crisis social que estamos viviendo».

Hasta el momento, el Partido Socialista se ha mantenido unido en la votación, ya que todos los diputados socialistas que intervinieron hoy día manifestaron su rechazo al proyecto.

El socialista Marcelo Schilling fue categórico en su rechazo, indicando que «no se puede aprobar una tontera que dice que se castigaran como consumados los delitos desde que se encuentren en estado de tratativa», y afirmó: «me puedo juntar con alguien en mi casa y decirle vamos a dar un portonazo al de la librería (…) Y basta que yo lo haya pensado y conversado para que se de por consumado». El diputado finalizó asegurando que: «es una tontera, una aberración jurídica. Incluso da para pedir el cierre del Senado».

Por otro lado, el oficialismo aprobó en conjunto el proyecto, que cuenta con el patrocinio del Gobierno, a pesar de no haber sido presentado por este.

Desde Chile Vamos condenaron la izquierda por estar justificando e incentivando la violencia. Así lo señalo el diputado Patricio Melero (UDI): «me temo que en este Parlamento hay parlamentarios que justifican la violencia como forma de expresión ciudadana». 

Respecto al conocido «El que baila pasa», el diputado Gonzalo Fuenzalida (RN) señaló “quién puede decir acá que bajarse del auto de manera obligada y tener que bailar o hacer otro tipo de cosa no es violencia psicológica, no es intimidar a otra persona, que contra su voluntad y autonomía lo tiene que hacer», afirmó, concordando con otros parlamentarios que han tildado este acto de fascista. 

Luego del vuelvo que dio el Frente Amplio, que primero votó para aprobar el proyecto y luego se mostró arrepentido y llamó a rechazarlo. Así lo demostró el diputado Giorgio Jackson en un video que publicó en Twitter donde explicó el cambio de decisión y señaló que «terminamos atrapados en la jugada del gobierno, en un proyecto que se discutió de manera inmediata” y luego dio las gracias a quienes «nos hicieron ver el error y estamos tratando de enmendar el rumbo”.

 

Ante estos argumentos de Jackson y a los que dio el resto de la coalición en la Cámara Baja, el diputado Sergio  Bobadilla (UDI) aseguró que: “los motivos del rechazo que nos anuncian la izquierda y particularmente el Frente Amplio no son de carácter jurídico, solo se explica por el temor reverencial que el tienen al Twitter, a las funas, al desprecio de los ultrones de izquierda que le representaron al haber aprobado esta iniciativa en primera instancia”, haciendo referencia a los motivos del cambio de postura del FA.

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