El Presidente Sebastián Piñera asistió al funeral de la subinspectora de la Policía de Investigación (PDI), Valeria Vivanco, asesinada el domingo en la comuna de La Pintana. «Quisiera decirle a su familia que, sin duda, hoy siente un dolor lacerante; pero también y lo pude apreciar en nuestro breve encuentro: un profundo orgullo por lo que fue Valeria», dijo el Mandatario.

El Jefe de Estado pidió avanzar en normativas para combatir la criminalidad y fortalecer la labor policial: «Ojalá tuviéramos mejores leyes, cómo echamos de menos una Ley de control de Armas o un Estatuto de Protección de las Policías«.

La funcionaria de la Brigada de Homicidios de la PDI, de 25 años, recibió un disparo de bala en el tórax en un procedimiento policial en el sector Santo Tomás. Juan Francisco Galli, subsecretario del Interior, indicó que el operativo obedecía a una investigación policial «relacionado con un homicidio cometido el día anterior y, por lo tanto, los medios con que contaba la subinspectora y todo el equipo investigativo eran los adecuados».

Por el crimen fue detenido Miguel Alejandro Caniupán Calabrano, de 19 años, con antecedentes por tráfico de drogas; y un joven de 17 años; quienes se habrían entregado en una unidad policial. Hoy, los imputados son formalizados en el 12° Juzgado de Garantía de Santiago, por su presunta responsabilidad en el homicidio de la detective de la PDI.