El Mandatario encabezó una reunión con la ministra de de Desarrollo Social, Karla Rubilar, el ministro de Justicia, Hernán Larraín y el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Cristián Monckeberg, junto con subsecretarios para trabajar en la implementación del nuevo servicio para la niñez, luego de que en el Congreso se aprobara el proyecto de ley que pone fin al Sename y que fue enviado el año 2018.

El proyecto propone el cierre definitivo del Sename para ser reemplazado por dos nuevos Servicios: el Servicio de Reinserción Social Juvenil y el Servicio de Protección de la Niñez.

En la instancia el Mandatario informó que la actual subsecretaria de Educación Parvularia, María José Castro, va a ser la nueva directora implementadora del nuevo Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia. 

El Presidente Piñera señaló que «sabemos y reconocemos que muchos de estos niños estuvieron bajo la protección del Estado y que el Estado y la sociedad les falló, y esta es una herida abierta, dolorosa, que tenemos que hacer todos los esfuerzos necesarios para poder contribuir a sanar esas heridas, y por eso como Gobierno estamos haciendo todos los esfuerzos para poder devolverle a esos niños el cariño, la inocencia, la ternura, la alegría y la dignidad a la cual todo niño tiene derecho».

El nuevo Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia tendrá una mayor supervisión y mejor fiscalización, mayores exigencias al personal público y privado, presupuesto adicional (40% más respecto de Sename en su área de protección), un enfoque más familiar y mejor coordinación entre servicios. 

El Presidente indicó que se continuará con el proceso de cierre de los CREADS para ser reemplazados por residencias familiares para que «los niños puedan vivir en un ambiente más hogareño, más acogedor, por supuesto con una buena fiscalización y supervisión del Estado», señaló. 

La ministra de Desarrollo Social, Karla Rubilar, indicó que «el Sename, tal como lo conocemos, dejará de existir. Terminar con el Sename es una deuda histórica que tiene nuestro país con la niñez y adolescencia, especialmente a partir de la crisis que ha sufrido la institucionalidad de protección durante los últimos año».