El ministro de Defensa, Baldo Prokurica, visitó este sábado, en la mañana, el icónico monumento del general Manuel Baquedano, instalado en la Plaza Italia, que fue quemado anoche por manifestantes. «Hemos querido hoy día hacer un gesto de desagravio por lo que ocurrió anoche. Este es un lugar muy significativo para Chile, para los héroes que lucharon en la Guerra del Pacífico, para el General Baquedano y para el Soldado Desconocido», dijo el secretario de Estado, quien colocó un ramo de flores al pie de la estatua.

El ministro Prokurica condenó «enérgicamente» la afrenta al monumento. «La violencia y la intolerancia no tienen espacio en una sociedad democrática, y deben ser condenadas y rechazadas con toda la fuerza», agregó.

Hoy, la estatua fue restaurada una vez más. Los ataques contra este monumento se convirtió en una práctica frecuente en los últimos meses. En octubre de 2020 fue pintada de rojo por desconocidos.

El acto vandálico también fue rechazado por el Ejército. En un comunicado, emitido hoy, la institución señala que los «antisociales» que «continuamente agreden esta figura, ignoran que a sus pies reposa la tumba de un soldado chileno, como cualquiera de nosotros, que no se pudo identificar, y que como tal representa a miles de compatriotas que murieron anónimamente por la patria y que nunca pudieron volver a Chile». Califica a los autores como «cobardes desadaptados» y «antichilenos».

El Ejército afirma que en «reiteradas ocasiones» puso en «alerta acerca de la necesidad de retirar y trasladar el monumento para evitar su vandalismo». Su llamado es a que «todos los sectores sin importar su condición política, social o religiosa, condenen sin ambigüedades estas agresiones que afectan al alma nacional».

Consultado sobre la petición del Ejército de trasladar la estatua, el ministro del Interior, Rodrigo Delgado, dijo que «es algo que se puede evaluar, discutir«. Puntualizó que «tenemos que mantener nuestros símbolos. Nosotros tenemos que dar la pelea, por que aquellos símbolos importantes se mantengan. Y lo que tenemos que dar lucha es que las personas que creen que destruyendo todo van a finalmente menoscabar nuestra autoestima como país».

Fue enfático en su condena a la violencia callejera. «Nosotros no le pedimos a los vándalos que den su vida por Chile. No le pedimos ni siquiera que hagan grandes sacrificios por Chile. Le pedimos es que no destruyan Chile«, dijo en La Moneda.

El jefe de gabinete dijo que existen más de 50 detenidos y están en proceso de presentar querellas correspondientes por los daños. También pidió respeto a los que convocan a la «violencia», que «creen que porque no les resulta una convocatoria de grandes magnitudes, tienen que terminar quemando o poniendo neumáticos debajo de una estatua».