El diputado opositor venezolano Freddy Guevara pasó tres años refugiado en la residencia del Embajador de Chile en Caracas. Esta mañana, después de 1.040 días, abandonó la sede diplomática al ser «indultado» por el régimen de Nicolás Maduro el pasado 31 de agosto. El parlamentario fue acusado y perseguido por instigar protestas antigubernamentales, por lo que buscó asilo la noche del 4 de noviembre de 2017.

«Después de tres años vuelvo a la calle sabiendo que no soy libre, que soy un rehén, porque estoy convencido de que así como me metieron en esa lista que hoy me permite salir a la calle, el día de mañana puede cambiar por cualquier razón, porque en Venezuela no hay estado de derecho y así se vive en las dictaduras. Tu vida y libertad no depende de la verdad y de los hechos, sino de la voluntad de alguien», declaró Guevara al salir de la sede diplomática.

Nicolás Maduro, a través de un decreto presidencial, ordenó un «indulto» para 26 diputados con inmunidad «allanada» y más de 50 presos políticos o personas que se encontraban bajo régimen de presentación en tribunales por causas políticas el lunes 31 de agosto. En total 110 personas resultaron beneficiadas con esta medida aunque no todos los que figuraban en la lista estaban encarcelados o con acusaciones firmes en su contra.

Dentro de los 110 nombres no aparecen los del presidente encargado de Venezuela Juan Guaidó ni el del dirigente opositor Leopoldo López, ambos con causas judiciales pendientes, y del mismo partido político de Guevara, Voluntad Popular. 

«Tengo libertad condicional. Soy un rehén, ¿pero quién no es un rehén en Venezuela? Todos los venezolanos estamos presos mientras haya una dictadura en el poder», opinó Guevara sobre su situación. «Decidí salir porque un familiar llorando me dijo que no saliera, que no valía la pena luchar por Venezuela. Claro que vale la pena, hablamos de un país completo, de millones de venezolanos que no se pueden ir. Qué vamos a hacer con esa gente si dejamos de luchar. Esto es un deber moral», agregó.

El parlamentario recordó que tomó la decisión de resguardarse en la embajada cuando la policía política lo fue a buscar a su casa. «No creo que haya que darle más fichas de canje a la dictadura, pero así como creo que no hay que inmolarse estoy convencido de que hay que luchar y eso no implica ser parte del juego de la dictadura ni adaptarse a las reglas del dictador» y aclaró que no es candidato «a ningún tipo de fraude» 

El comentario surgió ya que en Venezuela corresponde realizar elecciones parlamentarias el 6 de diciembre. No obstante, 37 partidos de oposición rechazaron participar en los comicios al considerar que no están dadas las condiciones.

Horas después de anunciadas las medidas de gracia se conoció que el opositor y dos veces candidato a la Presidencia Henrique Capriles fue uno de los gestores de este acuerdo, lo que ha generado roces internos en el sector al considerar que Capriles se está prestando a los intereses de Maduro.

En la sede diplomática chilena permanece Roberto Enriquez, quien no fue beneficiado de los indultos.