Publicado el 19 de abril, 2020

Subsecretaria de Ciencia: “En esta crisis lo que menos tenemos que hacer es sentirnos confiados”

Autor:

Emily Avendaño

La pandemia de Covid-19 puso en manos de la subsecretaria Carolina Torrealba la responsabilidad de articular una red de laboratorios, en conjunto con las universidades y sociedades científicas, que permita ampliar la capacidad diagnóstica del país, un punto clave según los reportes de expertos, para tratar de detener el avance de la enfermedad. “Hasta el momento el sistema de diagnóstico está funcionando, siempre va a haber un caso o alguien que esté disconforme, pero está funcionando”.

Autor:

Emily Avendaño

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

SUSCRÍBETE AHORA
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

En Chile se realizan 5.149 exámenes de PCR para diagnosticar el coronavirus por millón de habitantes. Las cuarentenas por sí solas no bastan. La Organización Mundial de la Salud ha insistido en que la realización de los test es clave para detectar casos de personas que portan el virus -incluso si son asintomáticas-, aislarlas y contener así la expansión de la enfermedad. 

Desde el mes de febrero el Ministerio de Ciencia está en contacto con sociedades científicas de Microbiología y de Bioquímica, así como en coordinación con el Ministerio de Salud y distintas universidades que permitan incorporar nuevos laboratorios y aumentar así la capacidad diagnóstica del país. Esta responsabilidad está en manos de Carolina Torrealba Ruiz-Tagle, bióloga y la primera subsecretaria de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile.

Torrealba explica que el proyecto aún se encuentra en fase inicial, en la que han logrado identificar 15 nuevos laboratorios, siete de los cuales ya se encuentran operativos. “No solo es un tema de capacidad, sino de pertinencia territorial”, dice y lo ejemplifica con el centro que lograron poner en marcha en Magallanes, en donde antes no había capacidad para realizar estos test.

Destaca que frente a la novedad de la enfermedad, los científicos están en un proceso rapidísimo de aprendizaje. “Estamos frente a un escenario incierto y para eso lo más importante es tener una actitud flexible, de cambios y de adaptación a las nuevas circunstancias que de seguro van a seguir viniendo”. Frente a los cuestionamientos por la falta de transparencia en los datos, compara los informes que se publicaban a mediados de marzo, con los de ahora, “que cada vez entregan más detalles”. 

-La OMS, médicos e investigadores han insistido en la relevancia del testeo para poder controlar la expansión del Covid-19. ¿El trabajo que ustedes están haciendo ampliando el número de laboratorios cómo ayuda en ese sentido?

-Son muy pocas las herramientas que tenemos para combatir esta pandemia, una de ellas y tal vez la que ha probado ser más efectiva en el mundo es la capacidad diagnóstica, amplia y efectiva, asociada con aislamiento de los casos afectados. La postura del Gobierno desde el minuto uno fue ampliar al máximo esa capacidad y, desde entonces, nos pusimos a disposición del Minsal. Esto surge de una conversación que tuvimos con las sociedades científicas de Microbiología y de Bioquímica en febrero, cuando nos dijeron: «Todos los que pertenecemos a esta sociedad trabajamos con virus o microbios de distinto tipo, y tenemos equipamiento, laboratorios, capaces de hacer diagnósticos. Además, personal y equipamiento y nos ponemos a disposición del país”. Nos pareció una excelente idea y empezamos a trabajar en conjunto. Llevamos la propuesta al Ministerio de Salud y al Presidente, quien la acogió muy favorablemente. Empezamos a trabajar con laboratorios de investigación, que no hacen diagnóstico habitualmente, así que lo primero fue ver si tenían las condiciones técnicas que exige el ISP, que obviamente las cumplen; luego pasamos por un proceso de certificación con la Subsecretaría de Redes y el ISP. El Ministerio de Ciencias ha articulado esta red, con apoyo a estos laboratorios para que se reconviertan al diagnóstico; y se articula una sinergia muy bonita entre las sociedades científicas y las universidades. Trabajamos con representantes de universidades públicas y privadas, que también han sido tremendamente generosas y han puesto sus instituciones a disposición. El gran potencial es que tenemos la posibilidad de llevar capacidad de diagnóstico a lo largo del país.

En esto hay que ser muy cauto, esta es una crisis donde lo que menos tenemos que hacer es sentirnos confiados. Hasta el momento el sistema diagnóstico está funcionando, siempre va a haber un caso o alguien que esté disconforme, pero está funcionando. Tenemos una buena capacidad diagnóstica en el país y estamos preparándonos para mucho más».

-¿Cuántos nuevos laboratorios se han habilitado y en cuánto han podido incrementar el número de test?

-Estamos en la etapa inicial de este proyecto, en concreto son 15 laboratorios, algunos de ellos son laboratorios agrupados, pero son 15 nuevos centros diagnósticos para Covid-19, que están distribuidos en once regiones de nuestro país. Hay siete que ya entraron en funcionamiento, es decir, ya fueron certificados, recibieron los reactivos, los elementos de protección personal, hicieron un convenio con el servicio de salud y están recibiendo, operando y analizando muestras Covid-19 diariamente. Dos están en la Región Metropolitana, uno en la Universidad de Santiago y otro en la Universidad Autónoma. También tenemos en Magallanes, Atacama, Tarapacá, Valparaíso, y en Los Ríos, en la Universidad Austral. Los restantes están en proceso de recibir los kit y las muestras. Esperamos que en una semana estén ojalá los 15 funcionando. Como están partiendo su capacidad de análisis varía. Por ejemplo, empezó a funcionar un laboratorio diagnóstico para Iquique, asociado a la Universidad Arturo Prat, y el miércoles hizo sus primeras 30 muestras, que en el contexto territorial de país son tremendamente importantes. No solo es un tema de capacidad, sino de pertinencia territorial. El caso más emblemático fue el de Magallanes, la región no tenía capacidad diagnóstica propia y logramos instalar este laboratorio y echarlo a andar rápidamente, justo en el minuto en que se empezó a manifestar un brote en la ciudad de Punta Arenas. Así que fue muy pertinente, porque antes las muestras tenían que mandarse a Santiago o a Puerto Montt. Esto nos permite crear una red y generar capacidad diagnóstica local, para las regiones, y eso ha sido de alto impacto.

-Luego del decreto de Estado de Catástrofe hubo críticas por el tiempo que le tomaba a los laboratorios en entregar los resultados, ¿han logrado acotar esos tiempos, en especial en zonas aisladas y con una alta incidencia de casos como Magallanes?

-El tiempo de respuesta de diagnóstico de estos laboratorios es de 24 horas, un día, es lo mínimo que se puede pedir para un examen como este. Considerando también el período que toma registrar y reportar las muestras. En Magallanes hubo un retraso porque la ciudad no tenía diagnóstico propio y cuando empezó a funcionar este laboratorio ya habían algunas muestras en espera. Lo que nosotros hemos hecho es implementar esas capacidades inmediatamente para que no se vean sobrepasados y lo estamos logrando hasta el momento. En esto hay que ser muy cauto, esta es una crisis donde lo que menos tenemos que hacer es sentirnos confiados. Hasta el momento el sistema diagnóstico está funcionando, siempre va a haber un caso o alguien que esté disconforme, pero está funcionando. Tenemos una buena capacidad diagnóstica en el país y estamos preparándonos para mucho más: más diagnósticos y mayor capacidad territorial. Hay que decir que esta red de laboratorios universitarios está recién partiendo, diría que está operando en un 10% de su capacidad y esta va a aumentar muchísimo, espero, en las próximas dos semanas.

-¿Se logrará la meta de tener al menos un laboratorio de diagnóstico por región?

-Estamos trabajando muy articulados y coordinados con la Subsecretaría de Redes. Es el Ministerio de Salud finalmente quien tiene la estrategia diagnóstica del país. La estrategia de tener centros regionales viene de Salud y nosotros la venimos a complementar con nuestras capacidades. Hemos identificado aquellos lugares en que Salud no tiene o necesita más capacidades para ofrecer nuestros centros universitarios. Por ejemplo, uno de los últimos laboratorios que fuimos incorporando fue para la ciudad de Temuco, en la Universidad de La Frontera. También se han levantado otras zonas en las cuales vamos a entrar a reforzar el diagnóstico, como por ejemplo, en la región de Los Lagos. La visión de tener un centro por región, o más de uno, viene desde el Ministerio de Salud y nosotros lo que hacemos es mirar en nuestras redes qué capacidades hay y ponerlas a disposición de esta estrategia.

El caso más emblemático fue el de Magallanes, la región no tenía capacidad diagnóstica propia y logramos instalar este laboratorio y echarlo a andar rápidamente, justo en el minuto en que se empezó a manifestar un brote en la ciudad de Punta Arenas».

-Chile está haciendo poco más de 5.000 testeos por millón de habitantes, no obstante hay países como Alemania, Noruega o Corea del Sur que hacen 15.000 o 20.000 test por millón de habitantes. ¿El país está en capacidad de alcanzar esa cifra?

-Queremos aumentar nuestra capacidad diagnóstica, esto no es algo que se haga de inmediato  y por eso nosotros estamos trabajando. Tenemos una tasa de positividad buena, que no pasa el 10%, eso significa que no estamos sobrediagnosticando hoy día. A nosotros nos gustaría por lo menos duplicar y ojalá triplicar esa capacidad. Por eso estamos haciendo toda esta estrategia que involucra buscar expandir nuestras capacidades de diagnóstico, porque aunque tal vez no las necesitemos hoy, queremos estar preparados para el minuto en que las necesitemos mucho más ampliamente.

-El Ministerio de Ciencia dirige una Mesa de Datos, ¿cree que son justificadas las críticas sobre que en el país existe falta de datos y transparencia?

-El ministro de Ciencia, Andrés Couve, lidera una Mesa de Datos. Sabemos que el tema de los datos ha sido muy comentado y entendemos también que ciertos sectores de la ciudadanía, como los sectores de investigación, han demandado más información. Lo que está haciendo el Ministerio es canalizar esa demanda, esa legítima demanda, que nosotros creemos ayuda a potenciar que otras personas tomen esta información, hagan investigación y puedan ayudar desde la sociedad civil a comprender esta pandemia. Eso tiene que conversar con la información que maneja el Minsal, que por razones de distinta índole no se puede entregar, la principal razón es de privacidad en que los datos están asociados a personas con RUT, direcciones, etc. En ese sentido, el ministro Couve está liderando esta mesa que busca avanzar en esta materia. De todas maneras, si uno revisa los primeros informes del Gobierno, en marzo, con los últimos que se están reportando, se observa que cada vez entregan más detalles. Los exámenes PCR que antes no se informaban, ni la distribución que tenían por región y hoy día se distribuyen, así como otros detalles que cada día van incorporando.

«Estamos frente a un escenario incierto y para eso lo más importante es tener una actitud flexible»

-Usted es científica, bióloga. Con el Covid-19 todo es nuevo, los papers, las investigaciones, y surgen algunas contradicciones, como con las mascarillas, que primero se decía debían reservarse para el personal de salud, y ahora son obligatorias…

-Es imposible que pensemos un escenario estático. Esta pandemia es un proceso. Si uno lo mira como científico es un proceso bastante fascinante de aprendizaje rapidísimo. El mundo está ahora concentrado en entender de qué se trata. Nadie tiene la bola de cristal o el espejito que nos puede decir cuál es el camino a seguir. Estamos en una fase experimental en la cual seguimos aprendiendo. Los científicos y los epidemiólogos están revisando la información acumulada de los países que partieron con la crisis, por tanto, este es un escenario que nos exige ser críticos, mirar la información de manera no sesgada, tener capacidad de adaptación y de cambio. Entiendo que a veces es difícil para la sociedad. Si uno ve los informes de la CDC -Centers for Disease Control and Prevention- también van involucrando cambios, nuevas recomendaciones. Los referentes internacionales van cambiando el panorama y nosotros como país tenemos la obligación de ponernos en este escenario, de estar mirando y actuando con urgencia, pero siempre con la vista en el horizonte, en el largo plazo. Eso implica tener una actitud flexible y de cambios, es absolutamente fundamental. Estamos frente a un escenario incierto y para eso lo más importante es tener una actitud flexible, de cambios y de adaptación a las nuevas circunstancias que de seguro van a seguir viniendo.

Tenemos que infectarnos, pero tenemos que cuidar que nuestros sistemas de salud no colapsen y que nuestra población más vulnerable ojalá no se vea afectada, y que no se vea afectada, además, con un sistema de salud saturado».

-En una publicación de científicos de la Universidad de Harvard se asevera que el distanciamiento social podría extenderse hasta 2022. ¿Las investigaciones a las que ustedes tienen acceso qué señalan sobre ese punto?

-Vi esa publicación y es un escenario que a todos nos aprieta la guata, se nos hace bastante aterrador no poder ver a nuestros padres, abuelos. O que los abuelos no puedan ver a sus nietos durante tanto tiempo. Pero yo creo que es muy difícil hacer proyecciones de largo plazo, cuando difícilmente sabemos qué es lo que va a ocurrir en un mundo en el cual tenemos una cantidad de investigaciones y desarrollos dedicados a generar un tratamiento o una vacuna contra esta enfermedad. Todos esperamos y estamos muy ansiosos porque pronto venga ese momento que nos permita generar inmunidad a través de una vacuna idealmente, o alguno de los tratamientos que puedan permitirnos que las personas no entren en estos estados tan críticos; y así poder hacer de esta una enfermedad manejable, como la influenza u otras enfermedades virales.

-El Ministerio de Salud va a comenzar testeos masivos para la entrega de carnets, una especie de aval sanitario, ¿ustedes se sumarán a esa estrategia o su foco es el examen de PCR?

-No. La verdad es que los tests rápidos no necesitan un entorno sofisticado en términos de equipamientos, ni conocimientos particularmente sofisticados, por lo tanto, nuestra misión va a ser fundamentalmente abocarnos a test de PCR, que es el test diagnóstico. El test rápido se hace muy fácilmente y su objetivo es diferente, tiene un objetivo clínico y nosotros no estamos en la fase clínica, sino en la de diagnóstico.

Como nunca, tenemos al mundo en vilo esperando los avances de la investigación. Como nunca, tenemos a nuestros pensadores intentando resolver cuál va a ser la salida que nuestra sociedad le va a dar a esto. No solo gente que investiga virología, también quienes investigan nuestra sociedad, los individuos, las personas, las colectividades, etc».

-¿Cuál es la importancia de este carnet? ¿La estrategia de Chile podría estar buscando ahora la “inmunidad de rebaño” de la que se habló en principio en Reino Unido?

-Eso es la lógica fundamental que está aumentando en los países en general, independiente que en nuestro caso estamos viendo cuarentenas parceladas y dinámicas, pero las estrategias de los países están enfocadas precisamente a que tenemos que enfermarnos como población, porque es la única manera de enfrentar una enfermedad infecciosa, altamente contagiosa para la que no hay cura. Tenemos que infectarnos, pero tenemos que cuidar que nuestros sistemas de salud no colapsen y que nuestra población más vulnerable ojalá no se vea afectada, y que no se vea afectada, además, con un sistema de salud saturado. Es un equilibrio, una sintonización fina que hay que hacer, que nos va a permitir, por un lado, ir adquiriendo inmunidad y por otro, manejar esa adquisición de inmunidad con mucha cautela, para que nuestra población tenga un buen sistema hospitalario, capaz de absorber la demanda y cuidando a la población más vulnerable. Es imposible que no nos enfermemos como sociedad, la cosa es cuál es la estrategia para abordar esta enfermedad.

-El Ministerio de Ciencia no lleva ni dos años de existencia y ha tenido que tomar un papel central en esta crisis, ¿cómo valora este rol? 

-La verdad es que nosotros empezamos realmente a operar como ministerio el primero de enero, fue cuando tuvimos divisiones, presupuestos, agencias, etc. Así que estamos recién partiendo. En ese contexto, más allá de cuanto tiempo tiene funcionando el ministerio, esta crisis es una crisis que depende de la ciencia y de la investigación en general para salir adelante. Como nunca, tenemos al mundo en vilo esperando los avances de la investigación. Como nunca, tenemos a nuestros pensadores intentando resolver cuál va a ser la salida que nuestra sociedad le va a dar a esto. No solo gente que investiga virología, también quienes investigan nuestra sociedad, los individuos, las personas, las colectividades, etc. Es imposible pensar en resolver esta crisis sin una mirada científica, porque dependemos de la ciencia y de la investigación en general para poder salir de esta pandemia. Efectivamente, nuestro ministerio ha tenido un rol relevante no solo en ampliar la capacidad diagnóstica, sino en estar atentos, trabajando con muchísimos miembros de la sociedad científica, una comunidad científica organizada, que nos permite también tomar esa evidencia y ponerla a disposición del Ministerio de Salud. Trabajar con distintos sectores del gobierno que nos permiten estar al día de todo lo que ocurre en el mundo con respecto a esta epidemia.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

SUSCRÍBETE AHORA

También te puede interesar: