Publicado el 01 de enero, 2020

Rector de U. San Sebastián tras incendio: «El gobierno tiene que protegernos, es su responsabilidad y su deber»

Autor:

Magdalena Olea

Carlos Williamson relata cómo la sede ubicada en Bellavista fue vandalizada por un grupo planificado, de más de cien encapuchados, quienes ingresaron con bidones de acelerantes químicos. Afirma que «tuvimos que rogarle a la autoridad que llegaran con carabineros», y subraya que «nuestra sociedad en este momento no está terminal, pero sí enferma». También propone que carabineros proteja aquellos lugares emblemáticos expuestos a mayor riesgo. «Aquí hay que focalizarse en aquellos objetivos donde podemos tener serios problemas hacia futuro», sostiene.

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El viernes de la semana pasada, el mismo día en que el gobierno firmó el decreto que oficializó el plebiscito de abril de 2020 y que abrió la opción de escribir una nueva Constitución, volvió con fuerza la violencia en distintos lugares del país. En la Plaza Baquedano y en otras grandes ciudades, como Antofagasta y Concepción, ocurrieron manifestaciones hasta la madrugada.

Ese día en la capital, falleció un manifestante que cayó a una excavación que tenía cables eléctricos, además, se asesinó a balazos a un carabinero de civil, a quien habrían intentado robarle su automóvil particular… También se incendió el Cine Arte Alameda y la sede de la universidad San Sebastián, ubicada en Avenida Bellavista con Pío Nono, en pleno Barrio Bellavista.

Durante el programa «La Mirada Líbero en Agricultura» el rector de la Universidad San Sebastián, Carlos Williamson, explica que fue un grupo planificado de más de cien encapuchados, quienes ingresaron con bidones con acelerantes químico con el claro objetivo de provocar un incendio. Además, afirma que «tuvimos que rogarle a la autoridad que llegaran con carabineros», y explica que «nuestra sociedad en este momento no está terminal, pero sí enferma«.

-Usted dijo que este era un grupo organizado, que querían quemar el recinto y que incluso ingresaron con bidones con acelerante químico. ¿Qué información tiene al respecto?

-Efectivamente el día viernes fue un ataque violento, una turba superior a cien personas, todo esto muy planificado de la forma en que se ingresó. Nosotros habíamos tenido un evento parecido a fines de octubre, donde no lograron botar la reja, nosotros la reforzamos, pero llegaron con galletas. Es decir, cortaron la reja, entraron por el lado de Pío Nono y también por el lado de Bellavista, por lo tanto, hubo dos focos. Hubo incendios, ellos entraron con aceleradores químicos, incendiaron el nivel -1 que se quemó junto al nivel 1, y no siguió más adelante porque llegaron fuerzas especiales, que no entraron, los que entraron fueron bomberos… Ellos salieron antes incluso de que entraran los bomberos, por lo tanto, aquí la consigna era llegar, incendiar el edificio y salir.

-¿Como se enteraron de que estaban quemando la sede?

-Cuando se produjo el incendio en Cine Arte Alameda hubo un grupo bastante significativo que se agrupó ahí, y como a las seis, siete de la tarde comenzaron a moverse hacia el puente Pío Nono, lo cruzaron, y empezaron a agruparse en torno a la universidad. Cuando nos dimos cuenta que había gente que estaba muy conectada, con celulares se llamaban unos a otros, según el testimonio de los guardias, los videos que muestran eso, y que había muchos encapuchados, aunque después se sacaron la capucha, porque estamos viendo una situación donde no les importa que los filmen, porque saben que al final hay cierta impunidad… Este es un hecho sin precedentes, que en un sector que tal vez hoy es el lugar emblemático del país que es la plaza Baquedano, Italia o de la dignidad, que agrupa mucha gente, nuestro recinto universitario es el que está más cerca de la plaza. Un recinto universitario que hay que recordar, acoge más o menos cinco mil alumnos cada año, cada día, en distintas carreras, un lugar donde se hace investigación, se está haciendo investigación sobre cáncer, se genera conocimiento, y por lo tanto un lugar con fines públicos. Porque esto de la condición jurídica no define la calidad pública de una universidad. Y es un lugar donde atendemos a más de veinte mil jóvenes de familias de bajos ingresos en atención odontológica, por lo tanto es un recinto de servicio público a la comunidad, que fue saqueado, vandalizado.

Es un gobierno con poca voluntad, capacidad e inteligencia para poder poner freno a esta violencia».

-¿Cuál fue la reacción de las autoridades?

-Hay dos preguntas que yo me he hecho, que son las grandes dudas que arrojan todo este episodio muy tremendo. Primero, la incapacidad que tenemos como país, y desde luego aquí hay una responsabilidad de parte de la autoridad pública, de poder defender un recinto universitario de este tamaño y de esta envergadura. Es un gobierno, creo yo, y lo digo con un poquito de dolor, muy voluntarista, con poca voluntad, capacidad e inteligencia para poder poner freno a esta violencia que permanentemente asola las calles de Santiago y al resto del país. Estamos hablando de una situación sistemática, yo llegué a las diez de la noche, y tuvimos que rogarle a la autoridad que llegaran con carabineros.

Definitivamente estamos frente a un doble estándar de la clase política, que por un lado rechaza la violencia, y por otro lado, cada vez que el gobierno intenta imponer el orden que le corresponde legítimamente, son acusados constitucionalmente».

A nosotros se nos acusa que dejamos entrar fuerzas especiales, pero fuerzas especiales no entraron. Entraron al final para mirar lo que había pasado una vez que había sucedido el fuego. Entonces, primera pregunta es cómo es posible que la autoridad no sea capaz de defender un recinto universitario. Y la segunda gran duda es que definitivamente estamos frente a un doble estándar de la clase política, que por un lado rechaza la violencia en forma retórica y muy empalagosa, y por otro lado cada vez que el gobierno intenta imponer el orden, que le corresponde legítimamente, son acusados constitucionalmente. Sacaron al ministro del Interior y probablemente van a sacar al Intendente, porque ha intentado sacar a esta turba que se toma la plaza y que tiene prácticamente secuestrado un lugar público.

-Usted justamente escribió una carta a El Mercurio en la que decía que hay una complicidad de la mala política, que es asumir este doble estándar moral. ¿Cuál considera que es la responsabilidad de la clase política frente al momento que estamos viviendo? ¿Cómo han actuado, de qué manera se han condenado los hechos de violencia?

-Estamos frente a una situación en el país de anomia moral. La anomia moral ocurre cuando, en una sociedad se pierden todos los valores, se pierde la escala de valores, donde no hay distinción entre el bien y el mal, porque si uno dice que es un bien quemar un recinto universitario simplemente porque hay una legítima demanda, estamos utilizando una noble causa con un medio que es una maldad. Hay un problema de doble estándar, de anomia moral, y un problema claramente de falta de ética. Y la responsabilidad que le asigno a la clase política es que hoy dicen que pasó lo peor, que pasó la violencia y ahora tenemos que abocarnos a la agenda social. Eso no es cierto, eso es falso, la violencia sigue entronizada en las calles, no sabemos bien qué va a pasar.

Aquí hay una responsabilidad ética por parte de las autoridades políticas».

Hay que recordar que este incendio ocurrió pocos días después de Navidad, antes de Año Nuevo, cuando uno dice «aquí no va a pasar nada». No sabemos que va a pasar con la PSU, viene enero, febrero, ¿y qué va a pasar en marzo? La pregunta es ¿se acabó la violencia? No se acabó la violencia. Estamos discutiendo temas del proceso constituyente, que me parece muy bien, pero aquí hay una responsabilidad ética por parte de las autoridades políticas, no solamente del gobierno, también en el Congreso, de poner freno a esta violencia desatada y que está provocando lo que yo he llamado una fractura profunda en el alma de nuestro país. Nuestra sociedad en este momento está enferma, no está terminal, pero sí enferma.

-¿Ustedes habían recibido amenazas previas? Al estar tan cerca también de la plaza Baquedano, que es el epicentro del conflicto

-Respecto a señales, nosotros habíamos recibido varias señales, a fines de octubre trataron de hacer lo mismo. Los videos que tenemos mostraban que la consigna era quemar esta universidad.

-¿Y qué cree que se buscó hacer con esto? Además de causar daño evidente. ¿Esto es un mensaje de algo? ¿Cómo lo interpreta?

-¿Por qué esta universidad? Es de los temas donde hay mucha responsabilidad política de no salir en defensa de lo que es la actividad universitaria privada. La Universidad San Sebastián es una universidad no solamente acreditada, licenciada por el Estado, con la autonomía correspondiente, pero además cinco años de acreditación, que está entregando títulos, lo cual revela un nivel de calidad. No estamos hablando de una universidad cualquiera. Además, recordar que recibe prácticamente un 70% a primera generación en la universidad, por lo tanto son jóvenes que no tienen otra oportunidad para educarse si no entrara a la Universidad San Sebastián o muchas otras universidad privadas. Y el modelo de universidad privada está en cuestionamiento, en circunstancias que es un modelo donde más allá de la calidad jurídica, es un modelo público, de servicio a la comunidad. Nuestros estudiantes egresan e inmediatamente pasan del quintil uno o dos, al quintil cinco. Les cambia la vida… Aquí hay una sensación de que no hemos sido capaces, y en parte es responsabilidad nuestra, y también del mundo político, de entender que las universidades privadas que hacen un servicio al país, tienen que ser aceptadas lícitamente por lo que están haciendo, y reconocidas, porque el servicio que están haciendo es muy importante. Eso, a mi juicio, no se ha producido y es un tema pendiente. Cómo podemos validar un modelo universitario que claramente le ha hecho bien al país.

Vamos a tener que gastar cerca de un millón de dólares en reponer lo que son las quemas de los dos pisos».

-¿Cuales son los daños estructurales y económicos que dejó este incendio?

-En términos generales, vamos a tener que gastar cerca de un millón de dólares en reponer lo que son las quemas de los dos pisos. Ya estamos trabajando en eso, y si uno va y entra la verdad es que el trabajo ha sido encomiable, además hemos tenido a gente con mucha capacidad de trabajo y muy cercana a nosotros. Así que dentro de muy poco estaremos en condiciones de abrir la sede, esperamos que podamos tener un tránsito a la normalidad en el mes de enero. Ahora, hay que advertir que si ustedes pasan, el acceso por Pío Nono y por el lado de Bellavista hay containers, que es más allá de la reja. La reja la pueden volver a romper, y más allá de que hayan carabineros o no, porque cuando llega una turba los carabineros saben que no pueden hacer nada, y para evitar eso pusimos containers, que los vamos a sacar en breve. Pero mientras tanto, como no tenemos certeza que la autoridad pública… y hago un llamado al gobierno, tiene que defender a estos recintos universitarios. Mientras eso suceda, vamos a utilizar nuestros propios recursos para defendernos.

-¿De qué manera van a evitar que se vuelva a quemar o a producir hechos violentos en la universidad?

-Espero que exista consciencia de las autoridades públicas y que se ejerza el monopolio de la fuerza, como corresponde a todo Estado legítimo, para que podamos sacar estas restricciones al ingreso. Mientras no suceda no podemos hacerlo. Esperamos que sea así. Es cierto que las fuerzas no pueden desplegarse por todos los recintos, todos los colegios, todos los supermercados, pero hay lugares emblemáticos que sabemos, porque las redes sociales así lo indican, y que tenemos que protegerlos. Un lugar emblemático es la sede Bellavista, como lo fue la sede Los Leones. Hay universidades que han recibido el mismo saqueo, vandalismo, y el día de mañana puede ser con otra universidad que no sea privada, por lo tanto, aquí hay que focalizarse en aquellos objetivos donde podemos tener serios problemas hacia futuro, porque cuando volvamos en marzo esperamos que el mundo universitario se pueda normalizar. El gobierno ahí tiene una gran responsabilidad, tiene que protegernos, es su responsabilidad y su deber.

No he recibido muchas muestras de apoyo y de solidaridad de parte de universidades estatales».

-Los rectores de las otras universidades vandalizadas condenaron la quema y los daños producidos en la universidad San Sebastián, y dieron muestras de apoyo… ¿Como ha sido el apoyo de la comunidad universitaria en general?

-Nosotros hemos recibido, prácticamente de todas las universidades no estatales, tradicionales, privadas tradicionales, privadas post año 81, respaldo y solidaridad. No solamente desde el punto de vista de que pueden ser ellos el día de mañana los afectados, sino porque es la única forma en que podamos salir de este atolladero en el que estamos, porque estamos en una situación realmente preocupante. Aquí, más allá del lugar, la calle, cuando se quema un recinto orientado a formar estudiantes para la sociedad, estamos mal como sociedad, estamos enfermos… No he recibido, sin embargo, muchas muestras de apoyo y de solidaridad de parte de universidades estatales… Tendrán sus razones para no hacerlo, pero me parece que es una mala señal.

-¿Porque cree que uno de los focos de esta violencia han pasado a ser las universidades, considerando que son los jóvenes los que se supone que son los más activos y los principales actores de las movilizaciones ?

-Tengo la impresión que este es un fenómeno sociológico contra cultural. Uno dice pero cómo se están yendo en contra de la cultura. Creo que son objetivos que pueden provocar alarma pública, que es cuando uno vandaliza una universidad. Hay todo un asunto que tiene que ver con una cultura de violencia, vandalismo, y aquí hay lisa y llanamente maldad. Se está buscando provocar y perturbar el orden público de algunos sectores sociales, yo he hablado de la cultura tanática, de la cultura de la muerte, del negacionismo, del antivalor, de destruir por destruir, que es contra el sistema y la sociedad. En el fondo anarquía. Alguien decía que si un Estado no es capaz de lograr una libertad que se conjugue con una especie de equilibrio entre un poder del Estado, que es necesario para el orden público, y una sociedad civil, que también es necesario que tenga la capacidad para poder participar activamente, cuando no está ese equilibrio uno llega o al despotismo, cuando tienes un Estado que interviene en forma dictatorial, o llegamos a la anarquía. Alguien decía que la libertad es un pasillo estrecho entre un poder y otro, y si no logramos mantenernos al medio vamos a car o al despotismo, la dictadura de alguna forma, o a la anarquía, que es lo que está sucediendo en este país.

-La semana pasada el diputado del PC Hugo Gutierrez difundió en sus redes sociales un dibujo infantil en que aparecía él disparándole con una metralleta al Presidente Sebastián Piñera, y que generó un amplio repudio transversal. Además, hemos visto las funas en el Congreso, en las calles. En este ambiente, el 6 y 7 de enero se realizará la PSU, ¿cuán complejo cree que va a ser el ambiente? ¿Cree que se va a poder realizar la prueba con normalidad?

-Primero decir que, más allá de todo lo sucedido, vamos a poner a prueba la capacidad como país para permitir que se tome una prueba que viene tomándose, con distintas modalidades, hace más de cincuenta años. Esta es una prueba de fuego, primero a la autoridad pública de defender los recintos donde se tome la prueba, y sería completamente inédito que no se pudiese rendir, por lo tanto, tenemos que acotar todos los medios para proteger a los estudiantes que van a tomar la prueba.

Esta es una prueba de fuego (PSU), primero para la autoridad pública de defender los recintos donde se tome la prueba, y sería completamente inédito que no se pudiese rendir».

-¿Qué hacer en el caso de alguna dificultad?

-El Demre y las autoridades correspondientes están tomando todas las providencias, pero en el caso de que tengamos algún tipo de dificultad o desmán para tomar la prueba, hoy estaba leyendo que hay un llamado a boicotearla, que efectivamente tiene problemas y defectos, pero no se puede aplazar. Se podría aplazar, siempre y cuando ocupáramos febrero, pero hay que recordar que las universidades estatales dijeron que no podían utilizar febrero, porque de acuerdo al estatuto administrativo sus trabajadores tienen todo el derecho a tener vacaciones en febrero. Por lo tanto, si aplazamos la prueba tendríamos que irnos a una postulación y matricula a fines de marzo, comienzos de abril, lo que significa empezar a comerse parte del semestre, por lo tanto no es posible aplazarla. Ahora, en el caso de que no se pueda rendir, existe la alternativa de las notas del Nem, pero es un mal remedio, es un remedio de algo que tiene que ser, que es las personas que han estudiado responsable y conscientemente, puedan darla.

-¿Es injusto para muchos estudiantes si finalmente se cambian las reglas del juego a ultimo minuto?

-Sí, y además, desde el punto de vista de las brechas socioeconómicas, esta prueba dentro de todo, corrige en alguna medida el problema de la distorsión que hay en términos de las brechas de inequidad de los sectores sociales. Si nos vamos solamente por el Nem y el ranking, vamos a tener que acentuar la brecha de inequidad, y van a entrar más estudiantes que tienen posibilidades de tener buenas notas en buenos colegios, y van a quedar fuera estudiantes de colegios públicos. Aquí también hay un asunto de carácter ético.

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