Publicado el 21 de mayo, 2020

«No hay que aplazar el proceso constituyente»: coinciden los abogados Zúñiga y Avilés

Autor:

Magdalena Olea

Los constitucionalistas, junto al ex Presidente Ricardo Lagos y a la historiadora Lucía Santa Cruz, son parte de las voces del libro «¿Pensamos tan Distinto?». «Vamos a tener un país tremendamente más pobre por el Covid-19, y si esto se vuelve a postergar, lo único que estamos haciendo es agrandar el alto costo de este proceso» explica Avilés. «Genera una cierta incertidumbre respecto del futuro, pero la veo como una opción para mejorar», sostiene Zúñiga.

Autor:

Magdalena Olea

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

SUSCRÍBETE AHORA
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Los hechos acontecidos en Chile a partir del 18 de octubre y el creciente clima de polarización política y social que se ha observado en el país desde entonces, motivaron a la ingeniera comercial Andrea Fuchslocher , quien decidió recopilar y armar un libro. Ella tenía la convicción de que se hacía necesario cuidar y fortalecer la democracia, asimilando todos aquellos asuntos que se pondrían en juego en el proceso constituyente en camino, pactado en el acuerdo de noviembre por las fuerzas políticas.

Con esa idea en mente, Fuchslocher editó y dio vida al libro «¿Pensamos tan Distinto?«, un texto que compila las respuestas, los sueños, las reflexiones y las voces de cuatro chilenos, dos de ellos destacados referentes del pensamiento republicano desde veredas diferentes: el ex Presidente Ricardo Lagos, y la historiadora Lucía Santa Cruz. Y dos abogados constitucionalistas con visiones políticas distintas, Francisco Zúñiga, desde la izquierda, y Víctor Manuel Avilés, desde la derecha.

Cada uno de los participantes contestó la mismas preguntas y escribió sus respuesta por separado -sin tener acceso al contenido y a las respuestas de los otros-  y solo se pudo comparar las visiones de los demás una vez que el texto final estuvo listo para su publicación, pero cuando lo hicieron se hizo evidente que a pesar de tener trayectorias y tendencias políticas opuestas, y más allá de las legítimas diferencias de opinión, finalmente existe un sueño con ideas comunes, democráticas y que buscan fortalecer a Chile.

En conversación durante el programa «La Mirada Líbero en Agricultura» los constitucionalistas Francisco Zúñiga y Víctor Manuel Avilés conversaron de sus impresiones sobre el libro, y explicaron también de qué manera la pandemia por el Covid-19 ha afectado al país, y al proceso constituyente.

-¿Cómo fueron sus impresiones cuando vieron y compararon  sus respuestas con las de los demás en el libro?, ¿piensan tan distinto realmente?

Francisco Zúñiga: Uno inicialmente, tiende a pensar que puede tener algunos puntos de conexión con posturas políticas de centroderecha en algunas temáticas, y bueno, el libro y la lectura de este nos hizo confirmar que hay algunos puntos compartidos, y hay otros puntos de disenso, lo que es muy natural…

Víctor Manuel Avilés: La metodología era muy entretenida, esto de no saber qué está pensando el otro, y escribirlo, y comprometerse a no cambiar lo que uno escribió, es siempre muy desafiante. Pero sobre todo para los que somos abogados, y aunque Lucía Santa Cruz no lo es ella también es humanista, todas estas cosas nos llevan a hablar de una cultura de Constitución. Y las constituciones democráticas tienen una base bastante conocida, común, lógica, que permite la coexistencia de distintos pensamientos, entonces cuando las preguntas tenían que ver con temas constitucionales, sobre todo en un minuto en el que hay tanta incertidumbre, tanta duda, muchas veces desde el desconocimiento, y tanta angustia constitucional desde la ciudadanía… para mí era más o menos evidente que si la pregunta es cómo debe ser una Constitución, y yo tengo al frente a tres personas que son demócratas, no iba a ser tan distinta la respuesta, aunque como dice Francisco, evidentemente hay instituciones en las que uno tiene una preferencia por una u otra, pero hay un marco democrático común que nos une, y era importante darle espacio a eso a través del libro.

-¿Y en qué temas hubo más acuerdos y en cuáles mayor discrepancia? Porque este libro recopila sus visiones con respecto al estallido de octubre, al tema de los 30 años, a qué esperan para el país, y en relación al acuerdo constituyente y a una futura nueva Constitución…

Francisco Zúñiga: Creo que en el debate constitucional del presente, un punto de acuerdo es que tenemos que hacernos cargo del pasado constitucional, de la tradición liberal, de la tradición democrática y socialista, y en ese hacernos cargo del pasado es muy importante el debate. Porque cuando el ex Presidente Lagos utilizó la expresión «hoja en blanco» no estaba hablando en términos literales, sino figurativos, usando una metáfora, para decir que el debate constitucional y nueva Constitución deben surgir de un auténtico consenso, un auténtico acuerdo, y no tener como telón de fondo un pre-texto  o un pre-acuerdo impuesto. Desde esa perspectiva, creo que el libro cumple todas sus finalidades.

-¿Coincides en que la hoja en blanco es un elemento simbólico?

Víctor Manuel Avilés: Creo que técnicamente la hoja en blanco es algo simbólico, pero tiene un significado dogmático claro, es lo que dice Francisco, no quiere decir que vamos a nacer de nuevo, no quiere decir que nos vamos a obligar a tener que crear un Frankestein de cero, porque tenemos que hacernos cargo de una tradición, tenemos que hacernos cargo de toda la estructura legal que se ha sustentado en una Constitución, el país no va a nacer de nuevo, sin embargo no hay nada impuesto. Ahí justamente es donde es muy importante empezar a relevar o darle importancia a estos consensos democráticos básicos, y creo que el gran efecto del libro es demostrar eso, que hay un centro, de izquierda y de derecha, que tiene aprecio por esas instituciones.

Tenemos que hacernos cargo de una tradición, tenemos que hacernos cargo de toda la estructura legal que se ha sustentado en una Constitución, el país no va a nacer de nuevo», señala Avilés.

Ahora, a mí me gustaría jugar al revés, me gustaría jugar por el lado de los prejuicios, por ejemplo. Me voy a poner en el pantalón de una persona que no conoce a Francisco. Hay ciertos temas que eran muy prejuiciados, por ejemplo el Tribunal Constitucional. Uno esperaría que yo hiciera una defensa absoluta del TC y no propusiera cambios, y uno esperaría que Francisco atacara al TC, desde el prejuicio. Pero uno lee el trabajo de ambos y se topa con, en Francisco, un aprecio, le da importancia al TC y ciertamente propone los cambios que están dando vuelta en el mundo académico. Y en el lado mío también, esa es una cosa interesante. Lo mismo ocurre a propósito de don Ricardo Lagos en materia de derechos sociales. Los cuatro reconocemos la existencia de tratados internacionales suscritos por Chile, vigentes, que nadie pone en duda, que tienen una importancia normativa en Chile, y por lo tanto, no es letra muerta en una declaración de principios. Y no veo ninguna línea en ese libro que establezca que el Estado debe asegurar con prestaciones a todo evento los derechos sociales, con absoluta prescindencia de la actividad del legislador, de la posibilidad de los gobiernos de turno de poder priorizar con las políticas públicas o también de la cantidad de recursos que tenga. Eso es lo entretenido del libro, lo que nos motivó a todos, el decir «juguemos con los prejuicios» para echarlos un poco abajo, donde efectivamente existen lugares comunes.

-¿Está de acuerdo, Francisco, que este libro cumple el rol de echar abajo los prejuicios que existen?

Francisco Zúñiga: De todas maneras, y qué bueno que Víctor Manuel toque el tema de los derechos sociales, económicos y culturales, porque ese es un gran tema, que está puesto en la mesa, a propósito de la pandemia que vivimos, y los efectos que tiene en la economía. Los derechos sociales son directrices para la actuación de los poderes públicos, pero no son dogmas, y son directrices para los poderes públicos, para el gobierno, para el Congreso Nacional, para evolucionar paulatinamente en pos de la frescura de estos bienes públicos, pero no es un mandato para hacer todo aquí, hoy, ahora. Es una directriz de futuro, y hay que reconocer el rol gradual, incremental de las políticas públicas y del quehacer del Estado en materia de derechos sociales, y reconocer, por un problema de principios de realidad, que los derechos sociales dependen de la capacidad financiera del Estado, de la capacidad de gestión de sus servicios públicos.

Los derechos sociales son directrices para la actuación de los poderes públicos, pero no son dogmas, y son directrices para los poderes públicos, para el gobierno, para el Congreso Nacional, para evolucionar paulatinamente en pos de la frescura de estos bienes públicos», plantea Zúñiga.

-¿Como ven el proceso constituyente?, ¿creen que es necesario modificarlo, aplazarlo o suprimirlo debido al coronavirus? Se ha planteado que la pandemia puede modificar las necesidades de la gente, y que no es un debate que deberíamos dar hoy, o también se ha dicho que hay una gran cantidad de elecciones y que el calendario está saturado…

Francisco Zúñiga: El proceso constituyente genera una cierta incertidumbre respecto del futuro, pero esa incertidumbre la veo como una opción para mejorar y creo que el proceso constituyente no debe ser aplazado, ya sufrió una postergación, estaba previsto para abril y se corrió para el 25 de octubre. Creo que esa fue una fecha límite, espero que la crisis sanitaria en la que estamos, a esa fecha esté más controlada, y podamos verificar un proceso electoral en términos normales, como los que se están produciendo, o están convocados ahora en países europeos, que al mes de julio van a tener elecciones administrativas o de segundo orden.

Víctor Manuel Avilés: Yo soy de los constitucionalistas de derecha, que hace años le damos bastante importancia al tema constitucional y a la necesidad de establecer ajustes. Me parece que la crisis que vivimos en octubre, en parte, es causada por un problema constitucional que advertimos en su minuto, que no se tomó y no se reformó lo que había que reformar, bueno, y eso generó, en cierta forma, el estallido social. Concretamente digo, el bloqueo y la imposibilidad que tiene el Presidente de la República de sacar adelante sus programas legislativos, programas de gobierno, porque no va a tener Congreso que lo apoye, porque el sistema pluralista tiende a crear mayor atomización, y en consecuencia la frustración que produce en la ciudadanía, por estos organismos democráticos que prometen cosas que no logran cumplir, generó mucha presión, y es parte del «que se vayan todos para la casa», que está detrás del estallido social.

Dicho eso, hay un tema constitucional que solucionar, sin ninguna duda. En cuanto a la forma que se adoptó en el acuerdo de noviembre de 2019, no fue una buena forma, pero entiendo el momento en que se dio, y desde ese punto de vista, creo que ayudó al país. Pero no es una buena forma, porque me parece que sacar del medio al Congreso Nacional en una situación de crisis de la democracia representativa, simplemente es meterle más leña al fuego. Siempre he creído que era el Congreso Nacional el lugar en donde debía debatirse esto, y enfrentarse este tema. En cuanto al proceso que viene en octubre, dado que está lanzado este proceso, que partió en noviembre del año pasado, ojalá no se postergue. Parte de los defectos que tiene este proceso, además de que potencialmente excluye al Congreso Nacional, y digo potencialmente porque de ganar el Apruebo, y yo estoy por el Rechazo, pero si gana el Apruebo podría dar la posibilidad de que ganara la convención mixta, y en ese caso el Congreso sí seguiría arriba del proceso, lo que me parece muy bueno desde el punto de vista de una democracia sustentable, como la que queremos en Chile…

Si esto se vuelve a postergar, lo único que estamos haciendo es agrandar el costo de este proceso», plantea Avilés.

El gran costo que tiene esta línea que se trazó en noviembre es lo largo y lo incierto, como decía Francisco muy bien, es la incertidumbre que tiene un efecto económico, que es más abordable en la realidad de octubre que en la realidad de un país con una gran clase media que demandaba por más dignidad y más cobertura social... es mucho más abordable en esa época que ahora que vamos a tener un país tremendamente más pobre, es bastante dramático lo que ha ocurrido con el Covid, y en consecuencia, es un proceso largo de alto costo, por lo mismo, si esto se vuelve a postergar, lo único que estamos haciendo es agrandar el costo de este proceso. Creo que al revés, debe abordarse, ojalá que pueda ser en octubre, ojalá que gane el Rechazo, pero para que gane es muy importante que los parlamentarios que están en la misma posición que yo apoyo presenten en el Congreso, a la brevedad, un conjunto de cambios a la actual Constitución, de manera que sea realmente consistente con esa posición de Rechazo porque quiero modificar y hemos propuesto modificaciones que se van a aprobar en el Congreso.

Francisco Zúñiga: Creo que el proceso constituyente es valioso, no debe postergarse más allá del 25 de octubre, creo que además, contiene una innovación muy importante, no se retrotrae a lo que fue la Constitución liberal de 1828 desde el punto de vista de sus credenciales democráticas como proceso, y segundo, nos instala ante la democracia paritaria, que es una auténtica innovación. Eso como precisión. Este proceso es impecable, y es muy importante cerrar cualquier margen de incertidumbre y abordar en el proceso constituyente y en la nueva Constitución un cambio de régimen político, para favorecer la gobernabilidad del país.

La protesta social vinculada a los efectos de la pandemia debe ser abordado con mucha fortaleza por parte del gobierno y de la oposición», subraya Zúñiga.

-¿Creen que la violencia que hemos visto en estos días, como en la comuna de El Bosque «revive» el estallido de octubre? ¿Cómo eso puede afectar el tema constituyente?

Francisco Zúñiga: En cuanto a la protesta social vinculada a los efectos de la pandemia debe ser abordado con mucha fortaleza por parte del gobierno y de la oposición. Las condiciones en las que vive parte importante de nuestra población en el Gran Santiago, en donde algunas comunas del sector sur poniente de Santiago la línea de pobreza sitúa al 25% de la población de esas comunas en una situación dramática desde el punto de vista alimentario y sanitario, entonces creo que aquí gobierno y oposición tienen que gestar un acuerdo y coordinarse de tal modo de asistir a esa población en circunstancias dramáticas, porque es la única manera en el mediano plazo de recuperar a esas comunas de la situación apremiante por la que pasan y recuperar el empleo. Para abordar el empleo tenemos que superar la emergencia sanitaria y enfrentar el futuro cercano desde el punto de vista de la economía con acuerdos básicos.

Víctor Manuel Avilés: Totalmente de acuerdo, hay que enfrentar la situación de hambre y de empleo en esas comunas, y en todo el país, pero salir a cometer actos de violencia ahora simplemente aumenta el hambre de la gente, y por lo tanto, me parece inaceptable, y el gobierno y la oposición deben enfrentarlo con firmeza.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

SUSCRÍBETE AHORA

También te puede interesar:

Cerrar mensaje

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

Suscríbete