Publicado el 16 de mayo, 2020

Ministro Sichel: «En época de crisis hay que abandonar la política del deseo y avanzar hacia la política de lo posible»

Autor:

Pilar Molina

«Prometer que vamos a lograr superar la pobreza ahora, con transferencias del Estado, con los niveles de endeudamiento que tiene el país me parece no solo una falsa promesa, sino que es jugar mucho con las expectativas de las personas», explica el ministro de Desarrollo Social, quien se refirió a las políticas que el gobierno está sacando adelante para enfrentar la crisis provocada por la pandemia.

Autor:

Pilar Molina

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

SUSCRÍBETE AHORA
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Tras una complicada discusión, después de que la oposición se encargara de reiterar que los montos propuestos por el gobiernos eran «insuficientes», y luego de un veto presidencial, el Gobierno promulgó finalmente esta semana el Ingreso Familiar de Emergencia, que busca entregar un beneficio por tres meses a las familias más vulnerables que dependen principalmente de ingresos informales, y que se han visto afectadas por la crisis del coronavirus.

En conversación con la periodista Pilar Molina durante el programa Mirada Líbero en Agricultura, el ministro de Desarrollo Social Sebastián Sichel -el mejor evaluado del gabinete en las encuestas y quien lideró esa iniciativa- explicó las políticas que el gobierno está sacando adelante para enfrentar la crisis económica y social provocada por la pandemia.

-¿La cuarentena en las 38 comunas de la Región Metropolitana cuánto va a agudizar la necesidad de hacer transferencias a los bolsillos?, ¿y cómo el gobierno se mueve en ese dilema entre hacer eso, o dar subsidios para mantener empleos y para que, a su vez, la economía se siga moviendo y se generen más empleos?

-Lo primero, obviamente, una cuarentena obliga a hacer transferencias directas lo antes posible, porque la actividad económica se suspende. Estoy bien adolorido, porque nos demoramos 15 días en el Congreso en una discusión circular, en la que la oposición rechazó sistemáticamente los contenidos del proyecto y llegamos tarde a hacer esta transferencia, cuando pudimos haber llegado mucho más temprano a hacerla. Ahora estoy corriendo todo el día para tratar de depositarle a 5 millones de personas este ingreso familiar de emergencia el 29 de mayo a todo lo que se pueda pagar automático, y la semana siguiente todo lo que sea por solicitud.

-¿Y cuándo pudo haber estado depositada esa plata si el Congreso lo hubiera aprobado antes?

-Siempre pensamos hacerlo entre el 15 y el 20 de mayo, esos eran nuestros plazos fatales. Si esto hubiera pasado en una semana, probablemente hubiéramos pagado el 15, si se hubiera demorado un poquito más el 20, pero se atrasó innecesariamente… Además, soy súper transparente en esto, desde el primer día fuimos súper claros que esto era lo que teníamos disponible para gastar, y que la discusión de cómo gastábamos el resto era una discusión que tenía que ser posterior, pero aquí había una urgencia. Fuimos transparentes desde el primer día de que esto no era el ajedrez político clásico, sino que como Poder Ejecutivo sabíamos que era una urgencia social que había que resolver rápido, y después discutíamos como gastábamos lo otro. Y, como siempre, la discusión se tornó al revés, primó la razón política, y nos demoramos más de lo necesario. Y después de estos primeros 3 meses donde hay que apurar mucho la transferencia directa de ingreso al mundo de la informalidad, que no tiene otra fórmula de trabajo, hay que pensar mucho más en subsidios al empleo, porque lo que hay que hacer es reactivar la economía, reactivar la contratación, e ir terminando con la informalidad en Chile.

Si tú matas a la empresa, matas a la familia que no tiene ingresos y se quedan sin comer, y eso alguien tiene que decirlo, y tenemos poca valentía para defenderlo abiertamente».

-Hagamos un ejercicio ministro, de cuál es mi situación y cómo el gobierno está tratando de palearla, si yo pertenezco al 60% más pobre. Yo tengo contrato de trabajo, pero no puedo trabajar porque la empresa o la pyme no tiene ingresos, la autoridad no le permite abrir. ¿Qué es lo que me está ofreciendo el Estado hoy?

-Dividamos la pregunta en tres mundos. Los que tienen contrato de trabajo, las personas que viven de boletas de honorarios y el mundo de la informalidad. Los que tiene contrato de trabajo hay dos posibilidades, si la empresa suspendió el contrato porque no podía abrir, o bien me redujo la jornada de trabajo, puede recurrir al seguro de desempleo, con las seguridades y garantías que dimos, que le cubre a todos los que ganan menos de 500 mil pesos, el 70% de los ingresos por tres meses. Esa es la primera medida. Después, con el Presidente Piñera implementamos lo que se llamaba el subsidio al ingreso mínimo, que veníamos diseñándolo hace mucho tiempo, para la gente con contrato de trabajo, los que hace es que al 10% de menores ingresos en Chile por el trabajo se le deposita directamente a su cuenta, si uno gana entre 301 mil y 380 mil pesos brutos, un subsidio permanente para garantizarle a que nadie gane en Chile menos de 300 mil pesos líquidos, y eso también es para gente con contrato de trabajo…. Entonces si te suspendieron el contrato de trabajo puedes recurrir al seguro de desempleo, pero si te redujeron el tiempo o el salario, tú puedes recurrir al subsidio del ingreso mínimo en ingresomínimo.cl y es súper importante, porque esto es permanente.

Pasada la situación de emergencia tenemos que incentivar el empleo y si es necesario, subsidiar el empleo al bolsillo del trabajador para mejorar sus condiciones, pero no incentivar la informalidad, porque es malo para la misma familia».

Después hay un segundo gran mundo, que son las personas que viven de la informalidad. Se les pagó inicialmente el Bono Covid, que era un bono que apuntaba a la informalidad, pero nosotros hicimos un diseño nuevo con lo que se aprobó en estos días, que es el Ingreso Familiar de Emergencia que le va a llegar a 5 millones de personas.

-Para eso hay que pertenecer al 60% mas pobre.

-Para el 60% más vulnerable, pero la verdad, cualquiera que no esté en el 60% más vulnerable puede solicitarlo demostrando que no tiene ingresos. Y lo único que te sacaría del beneficio es que tengas una vivienda con un evalúo fiscal sobre 150 millones o un vehículo cuyo avalúo fiscal sea sobre 18 millones, o sea está muy arriba en la pirámide, y la lógica es que todos pueden solicitarlo.

-Y esos son 35 mil pesos por cada personas de la familia, ¿eso es además del bono Covid y además si una persona recibe pensión básica solidaria?

-Tal cual. Si en una familia viven 4 personas, recibe 260 mil pesos. Si viven de una pensión básica que sea 133 mil pesos, sí tiene derecho al subsidio, lo que les falta para complementar lo que le correspondería a esa familia. Si tienen cero, recibe 260 mil pesos, si tiene 133 recibe 127 mil pesos. Es bien simple, para no dejar afuera a los que tienen bajos ingresos, es como garantizar un piso mínimo de 266 mil pesos a una familia de 4 personas en Chile, lo que falta lo paga el Estado de los ingreso que la persona obtiene.

Prometer que vamos a lograr superar la pobreza ahora, con transferencias del Estado, en una época de crisis (…) me parece no solo una falsa promesa, sino que es jugar mucho con las expectativas de las personas».

Y después, el último mundo, los que viven de boletas a honorario, está en una discusión en el Congreso, que también esperamos que tenga sentido de urgencia, respecto de un seguro bien parecido al seguro de desempleo, para quienes emiten continuamente boletas a honorario, y se demuestra que viven de eso, para poder hacer un sistema muy parecido al seguro de desempleo en el que las personas pueden cobrar por tres meses un equivalente al 70% de su sueldo si son menores de 500 mil pesos, al 40% de su sueldo si son mayores de 500 mil pesos.

-O sea, una especie de seguro de cesantía o indemnización a todo evento para los trabajadores de honorarios…

-Eso, y que además es bien interesante la ley porque lo está creando a todo evento, no es solo por esta crisis, si no más bien establece un modelo de seguro permanente, lo que es también una buena noticia, porque había dos mundos muy desprotegidos, el de la informalidad, y el de los trabajadores a honorarios.

-Ahora, la oposición quiere dejar fuera de ese proyecto que se está tramitando en el Congreso la parte de cotización para este nuevo seguro, porque no pareciera ser el momento de que empiecen los trabajadores a honorarios, si están con bajos honorarios, a cotizar…

-Sí, pero el proyecto no se ponía en la situación de cotizar este año, lo que hacía el Estado era este año transferir, y los próximos años las personas empezaban a cotizar. A mí me duele mucho el populismo en general, entonces creer que el Estado puede sostener a todas las personas todo el tiempo, todo los años, es imposible. En estas urgencias el Estado tiene que actuar y subsidiar, pero este proyecto está pensado también en el mediano plazo, que es la lógica inteligente de hacer, lo que es decir que el próximo año debería ser con cotización individual. Lo mismo que estamos hablando con el mundo de la informalidad, en situación de emergencia el Estado tiene que transferir directo ingreso a las personas, pero pasada la situación de emergencia tenemos que incentivar el empleo y si es necesario, subsidiar el empleo al bolsillo del trabajador para mejorar sus condiciones, pero no incentivar la informalidad, porque es malo para la misma familia.

-Ministro, aparte de este proyecto para personas con boletas de honorarios, ya el Servicio de Impuestos Internos está ofreciendo devolverles la retención por las boletas dadas este año…

-Sí, hubo dos medidas concretas. Primero, se adelantó la devolución casi un mes, eso ya pasó, se está pagando, los que declararon los primeros días de abril se les pagaba desde el 20 de abril, por lo tanto se les adelantó, pero además, se les devolvió anticipadamente los meses de enero, febrero y marzo, antes de hacer la declaración, por lo tanto, a las persona además, la retención de los 3 primeros meses de este año les llegó en la devolución de impuestos de este año.

-Los ingresos del Fisco están cayendo, y según el ministro de Haciendo está gastando el Estado un 40% mas de los ingresos que tiene, y usted hablaba del populismo. La oposición ha considerado que es todo poco, que hay margen para un gasto mayor, por eso es que les ha peleado todos los proyectos. La misma Cepal dice que va a aumentar la pobreza, y que por ejemplo el ingreso básico que acaban de aprobar es inferior a lo que la Cepal recomienda, que dice que sea a lo menos un monto superior a la línea de pobreza, que son como 105 mil pesos en Chile, y aquí el ingreso mínimo sería de 65 mil pesos.

-Dos cosas. Yo creo que en época de crisis hay tiene que abandonar la política del deseo y avanzar mucho más hacia la política de lo posible. Mi deseo, no solo ahora, sino desde antes en mi vida, es que ojalá en Chile no hubiera pobreza y pudiéramos solucionarlo con apoyo del Estado lo antes posible. Esa lógica es una lógica interesante y es la que hemos estado trabajando en los 30 años en Chile, que ha permitido disminuir la pobreza del 60% al 8% que estamos actualmente. Pero también hay que ser súper responsable, y la familia chilena no lo entiende, prometer que vamos a lograr superar la pobreza ahora, con transferencias del Estado, en una época de crisis, con los niveles de endeudamiento que tiene el país, cuando gana 8 mil millones de dólares la recaudación fiscal, cuando tenemos que cubrir no solo a las personas en situación de pobreza, sino que probablemente que a casi el 40% de la población con ayuda, a mí me parece no solo una falsa promesa, sino que es jugar mucho con las expectativas de las personas, y me toca a mí, que paso harto conversando en la calle con las personas, que te lo dicen al tiro. Dicen «mira, a estas alturas a ustedes no les creo, por una cosa bastante práctica, porque ustedes dicen cosas que sabemos que son imposibles, pero lo hacen para hacer política».

A mí me gustaba el país de los últimos 30 años en que lo que se hacía en política no era adjetivizarla, sino sustantivarla, es decir, tener una discusión profunda respecto a qué llegar, cómo llegar, cuándo llegar».

En las crisis, así fue la crisis del 29 y del 2008, uno tiene que ser mucho más responsable respecto a lo que puede hacer y cómo lo comunica, porque si no, otra vez, generas más frustración respecto de las personas. Para mí sería fácil decir que en realidad lo que debiéramos hacer es traspasarle sobre la línea de la pobreza a todos los chilenos lo antes posibles con muchas lucas, y después darnos cuenta de que no tenemos cómo pagarlo, y además creo una expectativa de que se podría hacer, pero sabes que no se puede hacer, y es jugar con el dolor de las personas. Y eso a me duele mucho.

Creo que el cortoplacismo y esta idea de la retórica se comió demasiado la discusión de las políticas públicas».

Y segundo, cuando la política se transforma en adjetivo, en calificar todo de mezquino e insuficiente, no solo ahora, ojalá fuera solo en la crisis, social, yo llevo un año de ministro, y cada vez que presento una política pública, el subsidio del ingreso mínimo, que no era en este contexto, antes la ley de protección de la infancia, y siempre pasa lo mismo, dicen que es insuficiente… A mí me gustaba el país de los últimos 30 años en que lo que se hacía en política no era adjetivizarla, si no sustantivarla, es decir, tener una discusión profunda respecto a qué llegar, cómo llegar, cuándo llegar, cómo debe ser la gradualidad para llegar mejor, cuánto podemos avanzar en 2, 4 años, pensar en el mediano plazo. Creo que el «cortoplacismo» y esta idea de la retórica se comió demasiado la discusión de las políticas públicas. Y me duele en términos personales, porque detrás de la discusión en el Congreso y en nuestros privilegios, hay una familia que está pasando hambre, y que nos ve discutir, y le hacemos una ilusión respecto a algo que sabe que no es verdad.

-La oposición también aprobó que ninguna empresa pueda acogerse a la ley de protección del empleo si reparte utilidades, aunque sea el mínimo legal del 30%. El ministro de Hacienda dijo que eso ahora podría ser un incentivo a los despidos.¿Usted cree que es viable cambiar esta ley sin volver de nuevo a la discusión del «enemigo empresario»?

-El tiempo de las caricaturas ya a estas alturas es absurdo, cada vez que escucho la idea de que las empresas son un ente que vive en otro planeta y los trabajadores son distintos, es que no han entendido nada de cómo funciona la economía más básica de Chile. El 40% del empleo que generan las empresas es a sí mismos, es un emprendedor que se contrató a sí mismo, que contrató a su señora o a sus hijos y es un negocio familiar. Por lo tanto, primero, este arquetipo sesentero de que hay una empresa buena para el lucro y usurpadora y al otro lado los trabajadores nobles, es una falacia porque está mucho más cruzado de los que nos imaginamos en nuestro sistema económico el concepto empresa-trabajador, y muchas veces son parte del mismo proyecto. Muchas veces proteger empresas es proteger incluso al mismo trabajador de esa empresa, que además, es el dueño. Primera caricatura que quiero romper al tiro.

Empezar a ver si lo que protege es a la empresa o al trabajador es un error conceptual grave, porque lo que uno protege es la familia, y es una mirada desde el ministerio. Y la familia depende de un empleo, que depende de una empresa, y por lo tanto, cuando uno protege a un empleo, lo que tiene que necesariamente hacer es proteger el trabajo de esa persona, que es lo que estamos haciendo nosotros con el ingreso al subsidio mínimo, y a la fuente de trabajo de esa persona, que es proteger a la empresa. Es la mirada aguas abajo y no aguas arriba, y es igualmente importante, y me molesta la caricatura, porque en el Congreso hay mucha gente de la oposición diciendo «se le metieron 3 mil millones a las empresas por el Fogape y solo mil millones a las personas», y no se darán cuenta de que son parte de lo mismo, que es absolutamente simbiótico en una economía el trabajo y la empresa.

Empezar a ver si lo que protege es a la empresa o al trabajador es un error conceptual grave, porque lo que uno protege es la familia».

Y lo tercero es que hay que tener mucho cuidado cuando se demoniza la distribución de utilidades, la necesidad de que algunos accionistas recuperen sus recursos, obviamente hay casos en los que no hubo criterios, y estoy de acuerdo lo que ha hecho la ministra Zaldívar y el ministro Briones para el reparto, pero espero que no tengamos que regular por ley el criterio. Ahora, sobre el espacio legislativo, yo le tengo terror por lo que te decía, lamentablemente, como vivimos en tiempos de caricatura, iniciar un trámite legislativo hace que la legislación termine en lugares tan extraños, que en general prefiero utilizar el criterio, y pedir el criterio en la aplicación de las normas entre las empresas, que intentar caminos legislativos.

-Pero la ley ya está, y si la ley no se cambia establece que no se pueden repartir utilidades, entonces esa mini empresa, esa persona no va a poder retirar utilidades…

-Sí, es parte de los que está viendo el ministro de Hacienda, para ver si podemos iniciar un camino legislativo o no, pero creo que es lo mismo que nos pasó antes con la legislación cuando se volvió a cambiar, tenemos que analizar bien el escenario, pero quizás habría sido más útil que con la primera ley el criterio hubiera primado, para no haber generado esta ola de populismo, que nos pasa legislativamente.

-Hay una mirada que las empresas son sinónimo de ricos y los trabajadores sinónimo de desprotegidos y pobres en los que hay que inyectar la plata. Lo que pasó con el crédito con aval del estado a las empresas con garantía Fogape fue el temor de la izquierda de que estos créditos favorezcan a los dueños de las empresas y no a los trabajadores directamente, es decir prefieren transferencias directas a los trabajadores.

-Es una caricatura absurda, es como vivir en un mundo industrializado en los año 60, que es lo que yo no creo, lo digo bien transparente. A mí me ha tocado estar a los dos lados del carril, y he sido emprendedor, y he tenido mis negocios, y uno dice, al final, la fuente de ingresos es un ingreso para terceros, pero también es para mí, y no crear este mundo de empresarios malos y trabajadores buenos per sé. Creer que hay una buena estrategia que significa parar las empresas para que le vaya bien a los trabajadores, es no darnos cuenta que pasado estos tres meses desde que el Estado apoya a estas familias, esas familias después no van a tener de qué vivir, y creo que ese es el error conceptual que tenemos, y esa es quizás la principal ficción que tenemos hoy en el debate publico, que se volvió a instalar una mirada contradictoria, o cínica, respecto al rol empresas y personas.

-O sea, el que cree que podemos matar a las empresas y, sin embargo, crear bienestar para los trabajadores…

-A eso voy. No existe ese mundo. Si tú matas a la empresa, matas a la familia que no tiene ingresos y se quedan sin comer, y eso alguien tiene que decirlo, y tenemos poca valentía para defenderlo abiertamente. Yo, que vengo de donde vengo, soy un convencido que necesitamos empresas fuertes, buenas, ágiles, ojalá con una base amplia de economía, con más emprendedores, que es más pega. Si la estrategia es demonizar a la empresa y no apoyar a la empresa, lo que tenemos es a personas que dependen únicamente del Estado, y un Estado que no tiene cómo financiar a esas personas que dependen del Estado, y por lo tanto, un país más pobre y con hambre. Y también hay que proteger a las familias que no tienen otra fuente de ingreso, a través de la ayuda del Estado, y eso se llama focalización en la pobreza.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

SUSCRÍBETE AHORA

También te puede interesar:

Cerrar mensaje

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

Suscríbete