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Publicado el 29 de julio, 2019

Genaro Arriagada: «Revivir la Concertación es una pura nostalgia. Lo que hay que hacer es crear algo nuevo, fuerte, poderoso»

Autor:

Javiera Barrueto

El ex ministro y «cerebro» de la Democracia Cristiana precisa que la unidad de todos «desde la DC hasta el Frente Amplio es un imposible». Destaca el nuevo camino de acuerdos entre oposición y gobierno. «Hemos pasado del obstruccionismo a una actitud que es propia de un régimen político». Sobre el actual debate en el PC, subraya: «Sería mezquino no reconocer el valor de quienes, siendo comunistas, han desafiado a su directiva».

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Javiera Barrueto

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No han sido días fáciles para la oposición. Cuando ya se acerca la cuenta regresiva para las elecciones municipales y de gobernadores regionales, el escenario de la centroizquierda pareciera estar cada vez más «líquido», como explican en el sector. Un Partido Socialista que enfrenta una de sus mayores crisis y un Partido Comunista que vive un inédito choque entre sus militantes, son algunos de los hechos que han marcado este período a la ex Nueva Mayoría.

Eso sí, la reforma previsional -impulsada por el gobierno- significó un respiro para la oposición, puesto que se acercaron posiciones entre los partidos que formaron la Concertación. El PS, el PPD y el PR se plegaron al camino de diálogo por el que ha optado la DC.

Ante este escenario el más influyente ideólogo de la Democracia Cristiana y ex ministro Genaro Arriagada, explica que «estamos obligados a encontrar un acuerdo gobierno y oposición». Y sobre la integración de la reforma tributaria -que será votada en la comisión de Hacienda el 5 de agosto- afirma: «Soy optimista».

-Usted señaló en una columna en El Mercurio que el Presidente Sebastián Piñera ha tomado «los temas de mamá», en alusión a la ex Presidenta Michelle Bachelet.

-Más que una alusión a Bachelet, es la constatación de una realidad. Piñera partió creyendo que iba a ser muy fuerte en temas duros como el crecimiento económico. Pero esa posibilidad se va cada vez más distante. Hace un año hablaba de crecimiento en el orden de algo más del 4% anual. Hoy el consenso en el mercado es que difícilmente llegará al 2,8% este año. En este cuadro el gobierno no tiene más alternativa que avanzar en lo que los ingleses llaman «los temas de mamá», es decir, pensiones, salud y educación. Y eso lo obliga a llegar a acuerdos con la oposición. Lo peor que le podría pasar es que no tuviera resultados ni en el crecimiento económico ni en asuntos sociales muy sensibles.

-Desde la DC ya han dicho que empezaron un camino de encontrarse nuevamente con quienes formaron la Concertación.

-Seamos claros, la Concertación es una de las épocas más exitosas en un siglo. Pero está superada. Los proyectos se agotan ya sea porque cumplieron su objetivo, que es el caso de la Concertación o porque fracasaron, el caso de Maduro, por ejemplo. Pero revivir la Concertación es una pura nostalgia. Lo que hay que hacer es crear algo nuevo, fuerte, poderoso. Y en ese sentido, la DC debe mirar como una gran posibilidad un buen acuerdo con los socialistas, el PPD o los radicales o con todos ellos en conjunto. Eso sería muy bueno para Chile. Pero siendo tan necesario es, en cambio, difícil. Pero hay que perseverar en ello.

El gobierno no tiene más alternativa que avanzar en lo que los ingleses llaman «los temas de mamá», es decir, avances en pensiones, salud y educación».

-En la otra cara de la moneda se creó «Unidad para el Cambio» (PC, PRO y Regionalistas). ¿Ese escenario despeja la incertidumbre de cómo se rearmará la oposición de cara a las elecciones municipales?

-Aunque el PC nunca lo vaya a reconocer, ese es un reconocimiento a la política de la DC de que no hay una sino varias oposiciones. Que la unidad de todos desde la DC hasta el Frente Amplio es un imposible y, agrego una falacia. El PC que haga sus propias alianzas; es un derecho. Y nosotros haremos las nuestras. Pero ir juntos, en una misma lista sería una falsedad que pagaríamos caro. Pero esto es solo el inicio. Muy luego vamos a ver muchas más listas.

¿Cuáles?

-En la derecha vamos a ver cuatro listas a concejales: UDI, RN, Evópoli y tengo pocas dudas, una del partido de José Antonio Kast. Entre nosotros van a haber cinco o seis. Una del PR, otra de la DC, una del PS-PPD, la de los comunistas con el PRO y Regionalistas y me temo que dos listas del Frente Amplio. Creo que eso va a ayudar a sincerar la política.

-El informe sobre Venezuela que publicó la Alta Comisionada para los DD.HH., Michelle Bachelet, estuvo lejos de aplacar los ánimos en la oposición, terminó dividiendo incluso al PC después de que Daniel Jadue apuntara sus dardos contra la ex Presidenta. ¿Qué le parece la reacción del Partido Comunista?

-Hay que reconocer que ha habido dos actitudes distintas, enteramente distintas. Una, son las disculpas de Jadue a Michelle Bachelet. No se podía esperar otra cosa y está bien. Otra, es aceptar o no las conclusiones de ese informe que habla de violaciones a los derechos humanos en Venezuela. Y en esa materia, que es la que más importa, no hay rectificación. Es una vieja táctica; se condena a Stalin para salvar el estalinismo. Se pide disculpas a la persona, pero se evita pronunciar sobre la sustancia. Es algo así como mis disculpas a Michelle pero Maduro está en lo correcto.

El PC que haga sus propias alianzas; es un derecho. Y nosotros haremos las nuestras».

-¿Y otra sería la actitud de Camila Vallejo y Karol Cariola?

Sería deshonesto no reconocer el valor del gesto que ellas han tenido. En el movimiento comunista en el mundo y en Chile, así como ha habido estalinistas ha habido también personas de gran coraje que rompieron con el PC cuando éste avaló o apoyó crímenes. Con los crímenes de Stalin, los procesos de Moscú, el pacto nazi-soviético, las invasiones soviéticas a Hungría y en 1968 a Checoslovaquia, los partidos comunistas de Francia, Italia, España tuvieron grandes quiebres y eso hay que reconocerlo. Sería mezquino no reconocer el valor de quienes, siendo comunistas, han desafiado a su directiva para condenar a Maduro.

-¿En la oposición hay un antes y un después de los dichos de Daniel Jadue contra la ex Presidenta Bachelet? 

-Con el Partido Comunista tenemos discrepancia desde hace 50 años, aquí no hay nada nuevo. A mí no me sorprende, el Partido Comunista ha respaldado cosas peores como la invasión soviética a Checoslovaquia. Y como planteó el quiebre de la oposición frente a Pinochet cuando ellos insistieron en el Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Y plantearon que el mejor resultado de la elección 1988 era que se abriera paso y cito textualmente lo que ellos dijeron «a un sistema político como el de Cuba o Nicaragua». Con el Partido Comunista tenemos una discrepancia muy grande y lo peor es ocultarla. El país nos respeta más si expresamos que estamos en desacuerdo y producto de eso no vamos en una lista común por ningún motivo.

«Chahin no quiere ninguna confrontación con los senadores»

-Los senadores de la oposición apoyaron los acuerdos preliminares logrados en la comisión de Trabajo, pero se reveló un documento donde el PS, el PPD y el PR piden aumentar la cotización adicional al 6%. ¿Cómo ve ese escenario?

-Elevarla del 4% al 6%, creo que todos estamos de acuerdo que con una cotización del 10%, las pensiones van a ser siempre malas, y con el 14% van a mejorar un poco, pero todavía hay que subirlas. La meta para Chile, de un modo gradual, debe ser una cotización del orden del 18%, vale decir, un 80% más alta que la que hoy día existe. De manera tal, que no creo que deba haber un problema en aceptar la petición de los senadores socialistas.

Sería mezquino no reconocer el valor de quienes, siendo comunistas, han desafiado a su directiva para condenar a Maduro».

-Desde el gobierno han dicho que el 6% es muy alta, especialmente para las pymes…

-Es alta si se hace en una sola decisión, pero gradualmente el país tiene que llegar a una cotización adicional del 18% al 20%.

-¿Cuál debería ser el rol del presidente de le DC, Fuad Chahin, en el Senado? En la Cámara desempeñó un rol protagónico y de liderazgo, pero desde en partido han dicho que los senadores tiene una «agenda propia».

-Yo no sé lo que Fuad Chahin esté pensando, pero me imagino que esto es una cosa que va por etapas. Una vez aprobada las reformas en la Cámara, Fuad va a tener que juntarse con los senadores. No veo razón por la cual le vaya a ir mal.

-¿Chahin debería acelerar su despliegue con los senadores? Las reformas ya comienzan a tomar forma y el gobierno quiere sacarlas adelante antes de fin de año.

-Creo que es preferible ir por etapas, es decir, él debiera juntarse con los senadores una vez conocido el acuerdo de la Cámara.

-¿Ellos van a mostrar disposición para lograr un acuerdo?

-Creo que sí porque es muy difícil estar en contra de la reforma previsional. ¿Cómo le explicamos al país de que hay un par de millones de pensionados que pudiendo tener mejorías de sus pensiones no la van a tener por una diferencia entre senadores? Eso no tiene presentación. En consecuencia, estamos obligados a encontrar un acuerdo gobierno y oposición.

-¿Y en la reforma tributaria? 

-Esperemos lo que se resuelva el día 5 de agosto, pero soy optimista.

-Hace algunos días Chahin coincidió con la senadora Yasna Provoste en Atacama. ¿Podría ser un gesto del presidente del partido en establecer acuerdos con la parlamentaria?

-No conozco el detalle de esa gira en la Tercera Región, pero sí sé que le fue muy bien. En general, la actitud del partido hoy día es de un gran respaldo a la mesa, la gente quiere diálogo, quiere acuerdos, cree que hemos mejorado los proyectos sustancialmente, creen que las mejoras van en favor de la clase media. Como partido sienten una suerte de orgullo, es lo que hemos visto, y de mejoras en el autoestima la idea de que el partido está en el centro de la acción política. De hecho, hoy día todo el mundo concuerda en que el único partido de la oposición que está haciendo realmente política es la Democracia Cristiana.

-Pero Chahin llegó hasta una de las regiones con mayor disidencia a la mesa y que está liderada por Provoste.

-Sí, pero tengo la impresión que Chahin no quiere ninguna confrontación con los senadores y que lo que sí quiere es llegar a las mejores relaciones posibles. Lo va a lograr, tiene bastante habilidad política y lo ha demostrado.

«El obstruccionismo tiene un gravísimo costo para partidos como la Democracia Cristiana, el PS, el PPD y el Partido Radical»

-La senadora Ximena Rincón hace unos días transparentó sus intensiones de competir en una carrera presidencial. ¿Cree que es tiempo de que la DC comience a ver el escenario presidencial o todavía es momento de que busque su relato para posicionarse en la oposición?

No es bueno quemar etapas. Lo primero que nos debe preocupar el resto del año es armar los acuerdos para las elecciones de gobernador, alcalde y concejal. Esas elecciones que van a tener lugar a fines del año 2020, van a determinar el peso relativo de cada partido porque va a haber una pluralidad de listas y, en consecuencia, se va a saber más o menos el peso relativo. En ese momento a la Democracia Cristiana se le pueden abrir grandes oportunidades para los efectos de triunfar en una primaria, si es que es es el mecanismo que se elige.

-En la oposición siempre han dicho que para las elecciones de los gobernadores regionales tiene que ir toda la izquierda junta, o si no, se dispersan los votos y «se le regala la elección a la derecha».

-Aquí hay una torpeza de todo, pero una porfía del gobierno. La torpeza de todo fue aceptar en la elección de gobernadores una segunda vuelta, a mi juicio podría calificarla de falsa, en el cual aquel que obtiene el 40% + 1 de los votos y 10 puntos de diferencia con el siguiente es gobernador. Eso lo único que facilita es la polarización, es volver para la elección de los gobernadores a una situación cercana al binominal. En consecuencia, nosotros le hemos planteado al gobierno que sería buena reformar esa ley y permitir una segunda vuelta auténtica en la cual si nadie obtiene el 50% + 1 de los votos hay una competencia entre las dos primeras mayorías. Eso permitiría evitar los pactos por omisión y le daría mayor respetabilidad a la política, pero el gobierno -por eso digo que es una porfía- se resiste a hacer esa reforma. En consecuencia, si no hay esa reforma estamos obligados a pensar de que la unidad es fundamental si no queremos entregarle todas las gobernaciones a la derecha

La Democracia Cristiana no está negociando cargos, no está negociando entrar al gobierno, nada. Está negociando lo que le parece que son los intereses de los grupos a que aspira representar».

-El PPD y el PS se están plegando a la estrategia de la Democracia Cristiana. ¿Considera que el resto de la oposición retrocedió del camino obstruccionista?

-Nosotros tenemos que ser muy respetuosos de nuestros aliados. Me parece que producto de la línea política implementada por Fuad Chahin hemos avanzado en varios sentidos. Primero, aquí no hay una oposición sino varias y eso es una cosa muy importante para el país y refuerza a quienes estamos en una posición crítica respecto al gobierno. La segunda cosa, es la apertura de las negociaciones respecto de las reformas tributaria y previsional, ya se verá el tema de la reforma de la ley de Isapres que está aprobada la idea de legislar desde hace tiempo. Hemos pasado del obstruccionismo a una actitud que es la propia de un régimen político, donde la mayoría parlamentaria negocia con el gobierno para mejorar los proyectos. En eso las últimas declaraciones de los senadores socialistas y PPD son muy auspiciosas. Pretender que ellos lo hacen porque nosotros los arrastramos me parece una pretensión.

-Pero más que arrastre, ¿es percibir que la estrategia a la DC le genera beneficios tanto con el gobierno como en la percepción ciudadana?

La actitud obstruccionista tiene un gravísimo costo para partidos como la Democracia Cristiana, el PS, el PPD y el Partido Radical. Tal vez el obstruccionismo total puede ser una estrategia viable para partidos de extremos como, por ejemplo, varios de los partidos del Frente Amplio y el Partido Comunista, pero eso les renta a ellos. Para nosotros el obstruccionismo es una sacrificio brutal.

Hemos pasado del obstruccionismo a una actitud que es la propia de un régimen político, donde la mayoría parlamentaria negocia con el gobierno para mejorar los proyectos».

-Usted señala que hay varias oposiciones y que eso es muy importante para el país. ¿Ese escenario es positivo? Porque se les puede identificar como divididos.

-Durante todo el régimen militar nosotros estuvimos divididos en dos oposiciones, desde el año 1980 en adelante. Unos que queríamos una vía pacífica, que conducía una democracia plena y otros que estaban por los fierros: el Frente Patriótico Manuel Rodríguez y que creían en una cosa como Cuba o Nicaragua. Y nuestro gran éxito fue que en esa materia fuimos claros, si el Partido Comunista quería estar con los fierros que estuvieran y que cometieran los errores que cometió, pero nosotros estábamos a este otro lado. Frente al gobierno de Piñera hay dos o tres oposiciones, hay algunos que le quieren negar la sal y el agua y hay otros que quieren negociar con él en favor de quién. La Democracia Cristiana no está negociando cargos, no está negociando entrar al gobierno, nada. Está negociando lo que le parece que son los intereses de los grupos a que aspira representar y esos grupos son fundamentalmente sectores medios que representan la enorme mayoría del país.

-En otros temas, este año usted participará del «Seminario anual del Grupo Security»…

-El Grupo Security organiza un seminario que es muy importante desde el punto de vista del país, deben asistir unas 800 o 900 personas. En ese seminario va a haber una exposición de la situación económica de Ricardo Caballero, que es uno de los economistas más respetados en el país. Voy a hablar sobre la situación política, espero que hagamos una cosa que sea útil.

 

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