La organización Archipiélago, la misma que surgió en redes sociales en contra del régimen cubano después de las manifestaciones del 11 de julio y que desde hace semanas había venido convocando a la ‘Marcha Cívica por el Cambio’ para hoy 15 de noviembre, publicó un comunicado la madrugada del viernes en el que hace un llamado a evitar «cualquier tipo de enfrentamiento violento, toda acción que genere represión, todo acto que los coloque en situación de peligro».

El principal líder de Archipiélago, Yunior García Aguilera, que permanece en ese país, publicó en su cuenta en Facebook una declaración pública donde pidió a sus compatriotas no ponerse en riesgo y donde informó que ayer caminaría solo por las calles de La Habana, vestido de blanco y con una rosa en la mano, en forma de manifestación pacífica. No pudo hacerlo, o por lo menos no hasta la noche de este domingo. Agentes del régimen cubano se apostaron a las afueras del edificio en el que vive. Cuando puso en la ventana un cartel en que se leía «Mi casa está bloqueda», autoridades de ese país desplegaron desde lo alto del inmueble una bandera cubana que la bloqueaba.

Estaba previsto que García saliera en su caminata a las 3:00 pm de ayer. «Ya saben que hoy iba a hacer una marcha en solitario y eso obviamente no viola ningún derecho, pero al parecer ni siquiera eso están dispuestos a permitir«, dijo García en una transmisión en vivo que hizo a las 12:00 del mediodía a través Facebook.

«Hoy mi casa amaneció sitiada, está rodeado todo el edificio de agentes de la seguridad del Estado (…) Hay carros en todas las esquinas y grupos en todas las esquinas de mi idificio, en el paso de escalera.  Acaban de expulsar a gritos y a golpes a unos periodistas acreditados que estaban parqueados al frente de mi edificio (..) Yo estoy listo, como ven, y cuando sea el momento saldré de mi casa, a pesar de que ya vimos la violencia desde la ventana (…) Intentaré conectarme más tarde para tenerlos actualizados», agregó García. Al cierre de esta nota no se tenía noticia de que hubiera podido salir ni tampoco figuraba en sus redes alguna otra publicación.

En la transmisión García advirtió sobre las acciones que el régimen podía llevar a cabo en su contra. «Todos saben que puedo estar detenido dentro de algunas horas, lo enfrentaré con dignidad», señaló. «Un abrazo bien grande», dijo tres veces antes de desconectarse.

 

Ya desde hace varias semanas medios internacionales habían dado a conocer que líderes de la convocatoria habían sido blanco de arrestos arbitrarios, intimidación a sus familiares, despidos laborales injustificados y amenazas de que si salían a marchar serían judicializados por sedición, delito que consiste en el levantamiento en contra de un gobierno para derrocarlo. La condena por este hecho es de hasta 20 años de cárcel. Así como por otros crímenes como desobediencia, manifestación ilícita e instigación a delinquir.

Los líderes de Archipiélago terminaron llamando prácticamente a los cubanos a no participar de la marcha como estaba previsto, incluso luego de todo el esfuerzo que habían hecho para convocarla, sorteando amenazas, persecuciones y cortes permanente de la conexión a Internet.

En la isla este servicio, al que no todos tienen acceso, es prestado a través de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA), que es controlada por el régimen. En agosto el gobierno de Miguel Díaz-Canel aprobó el Decreto Ley 37, que le da aparente legalidad a los controles y restricciones que aplican en el uso de internet y redes sociales en ese país.

«No seré yo quien impida al resto de los manifestantes dentro de Cuba el ejercicio de sus derechos, ni el 15, ni el 16, ni el resto de los días. Solo los convido, respetuosamente, a no hacer nada que ponga en riesgo su integridad física y la de otras personas», escribió García en el comunicado.

«Es el régimen quien ha amenazado con desatar la violencia en las calles el próximo 15 de noviembre. No nosotros. Archipiélago ha remarcado desde el primer día el carácter absolutamente cívico y pacífico de nuestra Marcha. Nuestro objetivo es acabar con la violencia, no multiplicarla. Nuestro propósito es que liberen a los presos políticos, no aumentar las listas de detenidos. Nuestra meta es encontrar un camino cívico para alcanzar derechos y construir un nuevo pacto social, no nos interesa para nada reproducir la barbarie. Sabemos todo lo que están preparando contra nosotros ese día. Ya está listo el cerco contra las figuras más visibles de nuestra plataforma y ya están firmadas nuestras sentencias«, agregó en su declaración pública.

Todo esto ocurrió después de semanas de amenazas constantes. Incluso el sábado pasado Archipiélago denunció en sus redes que no se había tenido noticias de una de las integrantes del grupo, Daniela Rojo. La cuenta en Facebook de esta organización cuenta con 10 administradores y 21 miembros moderadores, con el fin de garantizar las publicaciones, independientemente de que algunos de ellos sean arbitrariamente detenidos por el régimen. La joven, que hace parte de los moderados, ya había sido blanco de amenezas y así lo dio a conocer en Radio Televisión Martí.

El pasado 22 de octubre el propio García publicó en su cuenta en Facebook imágenes de un acto de intimidación del que fue víctima en la puerta su propia casa, donde sacrificaron un ave y la dejaron colgando de la reja.

Ya desde el pasado 12 de octubre el régimen cubano había negado la autorización que formalmente habían pedido los interesados en llevar a cabo la manifestación. El gobierno de ese país argumentó que la marcha constituía una «provocación como parte de la estrategia de ‘cambio de régimen’ para Cuba, ensayada en otros países».

El 21 de octubre García fue citado a la Fiscalía, donde le advirtieron de posibles imputaciones si participaba en la marcha. Incluso se supo que funcionarios del régimen le indicaron de antemano cuál sería su lugar de reclusión: el Combinado del Este, la mayor cárcel de Cuba.

Cuba insiste en que la movilización responde a los «planes subversivos de Estados Unidos». Desde el principio el régimen ha tratado de evitar la manifestación. La marcha estaba convocada originalmente para el 20 de noviembre en diferentes ciudades del país, pero el Gobierno que encabeza Díaz-Canel respondió convocando para ese mismo día unas maniobras militares nacionales, por lo cual la fecha se cambió al 15-N.

En las redes sociales de Archipiélago la organización insiste en todo momento en las formas pacíficas de manifestación y en el logro del respeto a derechos fundamentales en la isla.

«No puede existir un doble estándar en esta materia en quien desee liderar el país»

La marcha, prevista originalmente para hoy en La Habana, coincidiría con el debate presidencial de esta noche, cuando faltan solo seis días para las elecciones.

«El mero hecho de tener que suspender la marcha por la prohibición del gobierno pone en evidencia el carácter dictatorial del régimen cubano. En relación con Chile, eso solamente enfatiza el hecho de que en Cuba no existe libertad de manifestación. En cuanto al debate presidencial chileno y dentro de las complicaciones que produce dentro de Apruebo Dignidad, nos vuelve a poner en evidencia dónde están ubicadas las libertades y dónde no, generando la tensión del caso», señala Fernando Wilson, profesor de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez y doctor en Historia, al ser consultado sobre las consecuencias de lo que ha venido ocurriendo en la isla.

Juan Carlos Vargas, coordinador general de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, también se refirió al respecto. «La condena a los atropellos y violaciones a los derechos humanos es clave, porque no puede existir un doble estándar en esta materia en quien desee liderar el país en los próximos 4 años», dice a propósito de la postura que, en su criterio, debería esperarse de todos los candidatos a la carrera a La Moneda, independientemente de que sean de derecha, de centro o de izquierda.

Algunos analistas ya le habían señalado a El Líbero que de ser masiva la convocatoria en Cuba y altamente reprimida por el régimen de Miguel Díaz-Canel, como ocurrió en las movilizaciones de julio, esto podría ser usado por el candidato José Antonio Kast en el propio debate.

Según el analista político Tomás Duval, Kast podría, de darse la marcha en las mencionadas condiciones, atacar a miembros de la coalición que apoya a Gabriel Boric, específicamente al Partido Comunista, tolda política que se ha manifestado desde siempre a favor del gobierno cubano y que al final de la semana pasada fue tendencia por su respaldo a las elecciones en Nicaragua.

Las movilizaciones del 11 de julio en Cuba, ya terminaron con 757 detenidos entre ellos 13 menores de edad. En esa ocasión la manifestación coincidió con otro debate televisivo, el de los candidatos a las primarias de Apruebo Dignidad: Boric, por el Frente Amplio, y Daniel Jadue, por el Partido Comunista. En las nueve ocasiones que este tema salió a flote en el debate, el alcalde de Recoleta lo evadió.

Lo ocurrido es historia: el frenteamplista derrotó al comunista en esas primarias, pero lo cierto es que a Boric, aunque ha manifestado posturas contrarias a las de ese partido, no ha dejado de complicarle la presencia del PC en su coalición.

Respaldo de la Unión Europea a la marcha que estaba convocada para el 15-N

Los integrantes de Archipiélago y los cubanos que estaban decididos a marchar hoy en La Habana cuentan con el respaldo de la Unión Europea. Ya está previsto que los diplomáticos de la UE que están acreditados en la isla caribeña seguirán de cerca los hechos que se registren hoy.

La información fue dada a conocer por medios internacionales, incluido El País de España, que publicó, no solo en línea, sino además en su edición impresa del viernes 12 de noviembre una nota titulada «Borrell pide a los embajadores de la UE que arropen la marcha de disidentes cubanos». Josep Borrell es miembro del Partido Socialista Obrero Español y entre junio de 2018 y noviembre de 2019 fungió como ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Gobierno de España.

Precisamente en esa misma edición el mencionado medio español informó sobre el cambio en la estrategia de Archipiélago en cuanto a la convocatoria para el 15-N. «La marcha por el cambio en Cuba da un vuelco con el giro de la estrategia de su impulsor», así titularon la nota.

Fuentes de ese medio aseguraron que pese al comunicado emitido por García, la manifestación sí se llevará a cabo. «A pesar de esa declaración, las diferentes convocatorias se mantienen. Además de las protestas en el país, se estiman que en más de 100 ciudades a lo largo del mundo, se realizarán diferentes protestas».

«En cuanto a estos llamados a no concurrir, aún no me atrevería a ser muy taxativo porque hay mucha interferencia por parte del gobierno cubano, del propio G2, en términos del manejo de mensajes confusos relativos al próximo 15 de noviembre. Se han detectado mensajes falsos», advirtió Wilson, que no da como un hecho cierto que en efecto no se efectúe la marcha que prevista para hoy.

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