¿Se imagina usted esperando más de dos años para ser operado del corazón? ¿Sabía que en 2016 más de un millón y medio de chilenos esperaron 444 días para una consulta nueva de especialidad? Bueno, con estas cifras, no es de extrañar que murieran casi 25 mil personas el año pasado esperando por ingresar a un hospital. ¿Dónde quedaron los derechos humanos en democracia?
Publicado el 22.10.2017
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Este mes la Cámara de Diputados votó positivamente, y en unanimidad, la solicitud que le realizarán al gobierno de Michelle Bachelet para que incorpore la abdominoplastía al Plan de Garantías Explícitas en Salud (GES-AUGE), para el tratamiento de obesidad mórbida y post embarazo.

En una primera lectura, es para aplaudir la iniciativa, pues debemos reconocer que nos hemos transformado en un país de obesos. Pero si analizamos cómo están funcionando las cosas en materia de salud, esta buena noticia podría transformarse en una más de cientos de iniciativas que son reales en el papel, pero humo en la práctica.

Le cuento. En 2016, para una consulta nueva de especialidad existió una espera de 1.552.205 pacientes; sí, más de un millón y medio de chilenos, cuyo promedio de días de espera fue de 444, es decir, más de un año. Sin embargo, los rangos más altos superaron los 666 días, o sea, un poco menos de dos años. ¿Se imagina usted esperando ese tiempo para ser operado del corazón? Bueno, con estas esperas no es de extrañar que murieran casi 25 mil personas el año pasado a la espera de ingresar a un hospital.

Tanto fue el desastre, que se tuvo que instalar un hospital modular del Ejército en Recoleta, para operar principalmente vesículas, hernias y cataratas. Esto logró disminuir en más de 100 días la espera para una consulta de especialista a nivel nacional y en dos meses la de una cirugía. Con esta realidad de país tercermundista, ¿usted cree que una gordita logrará su cometido? Imagino que no, y espero además, que no sea de las más de 11 mil personas en lista de espera AUGE que han muerto desde 2005.

Más que seguir incluyendo nuevas patologías, que claramente suenan rimbombantes para los noticieros de la noche y matinales, vamos al fondo: que se cumpla la ley y la Constitución, porque no está de más recordarle a la autoridad que en el artículo 1° de nuestra carta magna dice “Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. ¿Está teniendo la señora Juanita igualdad de derechos cuando tiene que esperar hasta casi dos años por una consulta con un especialista, para que le examine una rodilla que no la deja caminar? Impresentable.

Pero peor aún, en plena democracia se están violando los derechos humanos de miles de compatriotas que debieran estar resguardados en el artículo 19 de la Constitución: “El Estado protege el libre e igualitario acceso a las acciones de promoción, protección y recuperación de la salud y de rehabilitación del individuo. Le corresponderá, asimismo, la coordinación y control de las acciones relacionadas con la salud. Es deber preferente del Estado garantizar la ejecución de las acciones de salud, sea que se presten a través de instituciones públicas o privadas”.

Y claro, el nuevo presupuesto 2018 formulado por el gobierno incluye, entre otros, hasta 259 autos nuevos, aumento en los viáticos, contratación de 13.374 nuevos funcionarios públicos, etc… Si yo leyera esto haciendo la cola en el hospital, lo mínimo que pensaría es que este gobierno izquierdista me engañó.

 

Rosario Moreno C., periodista y licenciada en Historia UC

 

 

FOTO: MARIBEL FORNEROD/AGENCIAUNO