Con Historias Secretas de Chile de Jorge Baradit como aperituivo y Una Historia Jamás Contada de Bernardino Bravo Lira como plato de fondo.
Publicado el 25.08.2016
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La historia tiene una gran virtud: se escribe por hombres sobre la base de hechos que ocurrieron y nos demuestra que, tarde o temprano, éste tiende a repetir sus errores.

Con satisfacción vemos en librerías y ranking de lectoría que la historia de Chile toma protagonismo.

Este interés por conocer sobre el pasado de nuestro país habla de un avance no solo a nivel general en los índices de lectura a nivel nacional, sino que también sobre la necesidad de abordar nuestro pasado de una manera diversa a como se ha realizado hasta la fecha.

En este sentido, resulta imperioso que las banderas de la participación ciudadana tengan también información disponible, más allá del titular o de los 140 caracteres.

En ese contexto destaco el trabajo del escritor Jorge Baradit, el que sin ser historiador, ha convocado a leer sus ya dos versiones de “Historias Secretas de Chile”.

A nuestro juicio, el gran valor de Baradit no está en el contenido de sus dos publicaciones, que cualquier asiduo a la historia de nuestro país podría considerarlas como un relato de anécdotas que rozan la ficción, sino que en la apertura del apetito por conocer más de estos temas.

En efecto, para el que comenzó o se introdujo en el relato de las historias de Baradit le proponemos el plato de fondo: una maciza obra de un premio nacional de historia: Bernardino Bravo Lira, con su reciente obra Una Historia Jamás Contada. Chile 1811 – 2011.

Resulta de gran valor el hecho que, un historiador, a la luz de hechos o aconteceres del presente, interprete dos siglos de historia nacional concluyendo con las particularidades que goza Chile sobre otros países hispanoamericanos siguiendo su clásico análisis basado en los conceptos: Monarquía y Repúblicas Ilustradas, Régimen de Gobierno, Presidente de la República, Partidos Políticos, Constitucionalismo, Codificación, Judicatura, Poder Eclesiástico, Universidad, Congreso y Estado.

La continuidad entre la entrada y el plato de fondo es perfecta en el contexto actual: Bravo Lira trata sobre el paso de Chile del Estado y su minoría ilustrada al nuevo Chile de las multitudes, esto es, “desde el Chile de la modernización inducida desde arriba al despegue desde abajo”.

Una Historia Jamás Contada muestra una historia de Chile en cuatro fases: una primera de crecimiento y que va desde 1830 y hasta 1860, seguida de un período de decadencia que parte en este último año y expira con el quiebre institucional de 1924; luego el tercer período que va desde 1933 y que culmina en 1973 de profundo, agudo y creciente estancamiento; para finalizar, con un nuevo período de auge desde el año 1980, continuando hasta la actualidad.

Claves serían en estos períodos 1833 y 1980, donde más valor ha tenido la figura del Presidente de la República, antecedido históricamente por la figura del Gobernador del Reino de Chile con su triada de funciones.

Es por esta razón que el descrédito actual de la figura del Presidente de la República resulta ser gravísimo a la luz de nuestra historia.

No se encuentran registros de “rumores” de renuncia del Jefe de Estado, como los que se escucharon hace un tiempo, sin que hayan concluido el gobierno que lo integra en desastres institucionales.

Por este motivo, cuidar todo el poder que se le ha confiado a la figura del Presidente de la República es un deber imperativo de todo el país, partiendo por quien lo ejerce. En Chile puede fallar cualquier institución y nada trágico pasa, pero fallando la del Presidente de la República, el caos sobreviene.

Siguiendo con la invitación a leer a Bravo Lira, concluye el autor la particular y notable obra comentada, con la visión de la llamada “Chile de multitudes”, en el cual gozan de protagonismo grupos organizados desde abajo como entidades gremiales, haciéndose cargo de sus propios destinos, sin esperar que el Estado resuelva sus problemas, trasuntando la importancia que el autor le asigna a la subsidiariedad del Estado.

El debate público y la mirada de las multitudes de hoy -pero no la organizadas, sino la de la calle marchando por la Alameda- nos habla de otro Chile, caracterizando, creemos, a una nueva etapa de nuestra historia, donde aparece la clase política –por su efímera influencia- dando inmediata solución a sus demandas, que resultan ser impracticables, lo que ha acrecentado los malestares y, por consiguiente, su descrédito.

La historia nos muestra un camino. Quizás es tiempo de tomar en serio la historia de nuestro país, más allá del facilismo y el anecdotario propuesto por Baradit, pero que invita a dar un paso más allá y en forma seria.

Esa es la invitación, que la Historia Jamás Contada de Bravo Lira no quede escondida o aminorada por los vientos revolucionarios que cruzan nuestro país. Menos por las Historias Secretas de Chile que no son más que un bocado de pasada para el gran banquete que les proponemos.

 

Rodrigo Riquelme Yáñez, Abogado, Magíster en Derecho.