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Publicado el 03 de diciembre, 2014

Un nuevo ciclo político en la derecha

Hay cambios que marcan una nueva etapa para RN, como el rol de la mujer, el aporte de pueblos originarios e inmigrantes a la construcción del país y nuestra visión sobre la economía y el papel del Estado.
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De la nueva Declaración de Principios de Renovación Nacional se ha destacado profusamente la decisión democrática de eliminar la referencia histórica al 11 de septiembre de 1973 y muy poco acerca de muchos otros aspectos que consideramos trascendentales para nuestro futuro como partido.

Lo primero, entonces, es precisar que RN no ha cambiado su evaluación sobre el nefasto gobierno de la Unidad Popular y los efectos que tuvo el llamado a la violencia política y la radicalización de la izquierda, en particular del Partido Socialista. Las libertades y las instituciones representativas fueron vulneradas sistemáticamente por el gobierno de Salvador Allende y los sectores más radicales de la UP. Todas ellas fueron las causales del quiebre de la democracia. Esa evaluación no ha cambiado un ápice. Tampoco lo ha hecho nuestra mirada acerca de las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en este periodo y hemos reafirmado con fuerza la condena que realizamos como institución en esta materia, desde inicios de los años 90.

La nueva Declaración de Principios de Renovación Nacional abre un nuevo ciclo político en la centroderecha y constituye una invitación, en tono de desafío, para construir las bases de nuestro planteamiento programático para el Chile del siglo XXI.

Nos permite hablar de futuro, porque junto con reafirmar nuestra identidad, nuestra historia y nuestros valores democráticos, buscamos que las divisiones del pasado dejen de ser motivo de conflicto político para las nuevas generaciones. No creemos en la política de la retroexcavadora ni en la del espejo retrovisor, porque creemos en los acuerdos y rechazamos a aquellos que buscan traer al presente odios y rencores de hace 40 años.

Nos permite hablar de participación en serio. Ningún otro partido político chileno ha realizado un proceso participativo de esta profundidad. En ese sentido, lo que pasó en Pucón constituye un hito histórico, en el que RN marca la pauta en dos cosas: democracia interna y modernización doctrinaria.

Y por último, nos permite invitar al resto de los participantes del sistema democrático a realizar el mismo esfuerzo y a seguir nuestro camino. Una lectura atenta de las declaraciones de principios de la DC, el PS o de nuestros socios, da cuenta de lógicas, corrientes de pensamientos e ideologías del siglo pasado. En algunos casos predomina un lenguaje propio de la Guerra Fría. Eso, en parte, puede explicar la crisis de representación política que atraviesa nuestro país, que se ve en todas las encuestas.

En cuanto al fondo del texto aprobado, hay cambios sustantivos que marcan una nueva etapa para RN en aspectos fundamentales, como el rol de la mujer en igualdad de condiciones que los hombres, el aporte de pueblos originarios e inmigrantes a la construcción del país y nuestra visión sobre la economía y el papel del Estado.

Este último punto es especialmente relevante, pues en Renovación Nacional creemos que el Estado tiene un rol subsidiario, pero que no se agota en él. Que no sólo aparece cuando los privados no quieren, no pueden o lo hacen mal, sino que es activo en la protección de abusos y en el ámbito regulatorio. Que nuestros emprendedores son el motor del desarrollo y el progreso, pero que un Estado arrinconado no es capaz de garantizar los derechos de las personas y la libre competencia, pilares de una economía social de mercado, ni tampoco de proteger a los medianos y pequeños empresarios.

Dicho de otro modo, en esta nueva declaración se asienta que el Estado no debe ahogar el emprendimiento y la iniciativa privada, pero tampoco debe irse para la casa. Eso tiene que ver con nuestra visión más republicana de la política. En consecuencia, RN sigue siendo un partido de derecha, pero reafirma su vocación de centro y que nuestro proyecto no busca ser influyente o transformarnos en un actor de veto. Lo que queremos es ser mayoría y volver al gobierno.

En esos contenidos hemos plasmado nuestros orígenes, cuyas raíces están en el Partido Liberal, el Conservador y también el nacionalismo. Nosotros somos un partido de tradición republicana de larga data. No fuimos creados en una universidad o por un movimiento gremial y hoy nos hacemos cargo de nuestra historia. Por eso, subrayamos nuestra confianza plena en la democracia representativa y en la política democrática, como siempre fue; sumamos un total compromiso con el respeto y la defensa de los Derechos Humanos y condenamos totalmente a la violencia política y a los regímenes no democráticos que coartan la libertad.

Probablemente la UDI ve estos cambios con un poco más de distancia. Pero es legítimo, toda vez que tienen, como partido, un origen distinto al nuestro. En el caso de otros movimientos, como Amplitud, esto demuestra que la salida de sus integrantes de RN fue totalmente injustificada, porque sabían que esta nueva directiva introduciría innovaciones como las que se consiguieron en Pucón, además de una mirada mucho más tolerante y libertaria.

 

Tomás Fuentes, Vicepresidente Renovación Nacional (RN).

 

 

FOTO:DAVID CORTES SEREY/AGENCIAUNO

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