Los eventuales candidatos a La Moneda de nuestra coalición deben ponerse manos a la obra para preparar el proyecto político que ofrecerán al país, el cual permitirá recuperar la confianza ciudadana, promover la participación política y social, y recoger los verdaderos problemas de los chilenos.
Publicado el 26.10.2016
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El domingo fue un día histórico: Chile Vamos ganó las elecciones municipales. Mantuvo parte importante de sus comunas; Felipe Alessandri y Evelyn Matthei recuperaron Santiago y Providencia; ganamos Maipú y la siempre distante Punta Arenas; y Germán Codina obtuvo una altísima votación en Puente Alto. Y hay un largo suma y sigue de triunfos a lo largo de todo Chile.

De seguir los criterios tradicionales para medir el éxito de ambas coaliciones en los últimos comicios, podemos concluir que Chile Vamos ganó en número de alcaldes electos (143 contra 139 de la coalición oficialista), en porcentaje de votación de los ediles (38.56% vs 36.36%) y en porcentaje de población gobernada por nuestros representantes (45.1% vs 39.1%). El gobierno sólo superó a Chile Vamos en número de votos de concejales (44.6% vs 43.95%) y de concejales electos. Todo ello era impensable para una coalición ideologizada y enclaustrada en La Moneda.

Al mismo tiempo, es imposible soslayar que -como informó El Líbero– el oficialismo no gobernará ninguna de las diez comunas más pobladas del país. Puente Alto, Maipú, La Florida, Santiago, Viña del Mar, San Bernardo, Temuco y Las Condes serán lideradas por alcaldes de Chile Vamos; Antofagasta por la independiente Karen Rojo y Valparaíso por un representante de la extrema izquierda, Jorge Sharp.

Todo lo anterior configura un momento político especial en nuestro país.

Desde luego, para Chile Vamos, que pudo celebrar -como hace tiempo no lo hacía- un triunfo a lo largo de todo el país. Sus candidatos supieron representar de mejor manera la visión de la ciudadanía y el rechazo al proyecto estatista que el oficialismo ha pretendido implementar en nuestro país. Esto se manifiesta de manera especial en que los dos partidos más votados del país son precisamente la UDI y RN.

Triunfos emblemáticos como el de Felipe Alessandri y el de Evelyn Matthei nos recuerdan que las elecciones se ganan en la calle, conversando con los vecinos y ganándose a pulso su confianza. Al mismo tiempo, la coalición se vio beneficiada por el aporte de nuevos partidos como Evópoli y el PRI, que aportaron miles de candidatos y votos a una alternativa de futuro para Chile.

Del mismo modo, los nuevos movimientos de la coalición contribuyeron con nuevos equipos de jóvenes, candidatos y votos. Sin ir más lejos, desde Republicanos celebramos el triunfo de Jorge Acosta como concejal en Santiago, con la segunda mayoría en la comuna, y el de Claudio Salinas, con la primera mayoría de la centroderecha en Buin. Los dos hicieron un trabajo intenso,  generoso, cara a cara con los vecinos,  y permiten mostrar rostros nuevos al servicio de las ideas de la justicia y la libertad.

A este momento de Chile Vamos contribuye de manera especial la total desconexión del gobierno con la ciudadanía, que ha quedado de manifiesto, por un lado, en la importante derrota electoral del domingo, pero también en los días posteriores con la ausencia de una autocrítica por parte de la Presidenta de la República y con la crisis generada al interior de su coalición. Esto no es bueno para el país. Pero la actitud del Gobierno, luego de la derrota, lamentablemente retrata de cuerpo entero a la coalición oficialista, mostrando que están más preocupados por la pérdida del poder que por la falta de confianza de los chilenos.

Por último, este especial momento político permite mirar con optimismo el resultado de la próxima elección presidencial y parlamentaria. Los eventuales candidatos a La Moneda de nuestra coalición deben ponerse manos a la obra para preparar el proyecto político que ofrecerán al país, el cual permitirá recuperar la confianza ciudadana, promover la participación política y social, y recoger los verdaderos problemas de los chilenos.

El socialismo ha mostrado un mal gobierno, ideologizado en sus propuestas y leyes, poco pulcro en el trabajo. Por eso debemos trabajar con especial intensidad, con el objetivo de poner nuevamente a nuestro país en la ruta del progreso social y económico.

 

Julio Isamit, Coordinador General de Republicanos

 

 

Foto: PABLO VERA LISPERGUER/AGENCIAUNO

 

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