Aún quedan aquellos empresarios a la “antigua” que creen que pueden continuar protegiendo su dinero y empresas “pasando piola”. Son los que con su infinita astucia estiman que nombrando en sus directorios a alguien de izquierda y contratando un asesor estratégico comunicacional ligado a la Nueva Mayoría inventaron la rueda.
Publicado el 21.09.2016
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Cerca de un año atrás un director de un conocido grupo económico me dijo que venía a transmitirme la decisión del “holding” para que yo escogiera entre seguir asociado con ellos o escribir columnas de opinión, porque según él “nosotros los empresarios no somos de derecha, ni de izquierda, sino que somos del gobierno de turno”. Según él esa definición respondía a la línea editorial del “holding”.

Hace dos semanas el empresario más poderoso del país, Andrónico Luksic, en una entrevista a La Tercera nos advierte que “el país se está cayendo y entre todos debemos levantarlo”. Hace un llamado a todos los empresarios para que “saquemos la voz” y recalca: “Es importante que el mundo empresarial empiece a dar su opinión, que salgamos de esta idea de que los empresarios debemos trabajar, cumplir las reglas del juego, pero dar pocas opiniones”.

Algo cambió. Por una parte aún quedan aquellos empresarios a la “antigua” que creen que pueden continuar protegiendo su dinero y empresas “pasando piola”. Son los que con su infinita astucia estiman que nombrando en sus directorios a alguien de izquierda y contratando un asesor estratégico comunicacional ligado a la Nueva Mayoría inventaron la rueda.

Son los mismos que piensan que contribuyendo a financiar las campañas de candidatos de todo el espectro político pueden “comprar” un seguro frente a cualquier gobierno que resulte electo.

El señor Luksic, al igual que aquellos, hizo un muy mal negocio financiando a quienes han orquestado ahogar al sector privado con impuestos y regulaciones. Primero fue la reforma tributaria que incrementó la carga tributaria de las empresas en un 59%, si se toma como base el año 2010 en que producto del terremoto se subieron en forma transitoria los impuestos desde 17% a 20% y que ahora llegarán hasta el 27%.

Luego vendrá el 5% adicional para financiar pensiones que generará otra carga adicional para las empresas. En mi opinión, dicho porcentaje debería ir a incrementar el ahorro en las cuentas individuales y no a un fondo común, ya que el pilar solidario debería financiarse con parte del 59% con el que se aumentaron los impuestos generales.

La Nueva Mayoría tiene los votos para asegurarse este botín, el que en régimen llegará a ser un tercio de todo el dinero que hoy manejan las AFP. Estamos hablando del riesgo de captura equivalente a 50 mil millones de dólares en tres décadas.

Pero los neo comunistas no se saciarán con lo anterior, ya que también les queda por capturar los fondos que cotizan los afiliados a Isapres. Estos ascienden a tres mil millones de dólares anuales. El proyecto de ley que espera paciente su turno tiene planificado llevar a un fondo común un 6% de lo que usted cotiza. Sin embargo, establece que dicho porcentaje se va a ir incrementando, de tal forma que en una década se quedará con toda la cotización que 3,5 millones de chilenos destinan para salud privada.

Quizás el señor Luksic se ha dado cuenta, bastante tarde, que después de las AFP y las Isapres vendrán por los derechos de aguas de sus empresas mineras, por las utilidades de su banco y que la agenda neo comunista pretenderá echar mano a todos los recursos posibles en el sector privado hasta asfixiarlo.

Sin perjuicio de estar de acuerdo con el llamado del señor Luksic, creo que le faltó épica. Carece de una visión de país hacia el futuro. Me hubiera gustado verlo hablar sobre qué tipo de sociedad quiere ayudar a construir para las futuras generaciones y cómo hacerlo.

Finalmente decidí ejercer mi libertad de seguir escribiendo columnas para defender un modelo de país donde la cuna no marque tu destino y donde la igualdad de oportunidades en la partida pueda ser un sueño alcanzable para todos los chilenos.

 

Gonzalo de la Carrera C., Ingeniero Comercial U.C.

 

 

 

Foto: FELIPE FREDES F/AGENCIAUNO.