Es hora de que las autoridades no insulten la inteligencia de la opinión pública. Porque desde el gobierno se nos pretende hacer creer que aquí todo está en orden, que no existe crisis y que Aleuy estaba con surménage, como se llamaba antiguamente a lo que hoy se conoce como fatiga crónica, y por eso se tomó vacaciones. Pero eso no es verdad.
Publicado el 08.10.2017
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Según estadísticas que de tiempo en tiempo se publican, el nivel de comprensión de lectura de nosotros los chilenos tiende a ser bastante bajo, incluso inferior al 50%. Parece que desde la sede de gobierno estuvieron revisando estas cifras recientemente, porque da la impresión que cuando nos comunicaron que de una no-situación se hizo una situación y que una evidente crisis era una no-crisis, quedó claro que nos sería difícil entender ese mensaje, con lo cual, no pondríamos en duda que las vacaciones del subsecretario del Interior eran tan sólo eso, vacaciones indefinidas por causa de los incendios ocurridos en el país en el verano.

Pero a pesar del bajo nivel de comprensión de lectura que tenemos los ciudadanos de nuestro querido país, siempre hay gente más inteligente que uno, que sí entienden los mensajes y que en este caso nos advierten: “Atención; lo que se nos dice que no es, ¡sí es! Y lo que se nos dice que es, ¡no es!” Felizmente existen dichos personajes que nos informan de lo que pasa, porque si no, ya sabe cómo nos terminarían calificando.

O sea, como diría Humbertito, si entiendo bien, la no-situación a la que alude Palacio significa que Aleuy estaba cansado y que no le importó absolutamente nada que lo desautorizaran en La Araucanía ni que un ministro lo humillara; que la reunión con la Presidenta fue sólo para contarle que se iba a tomar unos días para retomar fuerzas, porque los incendios y el lío con el súper tanker lo dejaron extenuado y necesitaba, justo ahora, irse a descansar. Y por supuesto, que la comprensión de la Mandataria ante el agotamiento de su fiel escudero fue inmediata, pidiéndole que se tomara vacaciones indefinidas, para que así pudiera recuperarse con tranquilidad.

Y ciertamente, aquí no existe crisis alguna. Eso que el ministro Barraza dijo respecto del manejo de Aleuy en el conflicto mapuche y de la operación Huracán, representando la opinión del PC, es sólo una opinión más —que si bien es cierto puso en duda toda la gestión policial en La Araucanía, le quitó el piso al subsecretario, lo desautorizó y lo humilló, sin que nadie desde el Ejecutivo lo contradijera—, no tuvo ninguna importancia en lo que está ocurriendo. ¿Crisis? Para nada.

Creo que es hora de que en Palacio entiendan que los chilenos merecemos ser tratados con un poco más de respeto y que las autoridades no insulten la inteligencia de la opinión pública con discursos en los que no creen ni ellas mismos. Porque desde el gobierno se nos pretende hacer creer que aquí todo está en orden, que no existe crisis y que Aleuy estaba con surménage, como se llamaba antiguamente a lo que hoy se conoce como fatiga crónica, y por eso se tomó vacaciones. Pero eso no es verdad, porque Aleuy si hizo uso de su feriado legal después de los incendios, en febrero de este año, como fuera informado por el diario Pulso.

Lo cierto es que estamos en medio de una crisis política interna dentro del gobierno: están los que apoyan la gestión de Aleuy en La Araucanía para imponer el orden y la seguridad, y quienes se oponen a esa misma gestión. Hasta el momento, va ganando la postura del PC, que parece ser la misma de la Presidenta, quien según dicen los que la conocen bien, sigue la agenda de Naciones Unidas en cuanto a temas indígenas, medioambientales y otros más. No es casual que se hiciera acompañar por los ministros Barraza y Mena a lo que fuera su última aparición como primera mandataria ante reciente la Asamblea General de la ONU.

¿Cómo terminará todo esto? Eso está por verse. Si vuelve o no Aleuy, sólo él lo sabe y nosotros tendremos que esperar el desenlace. Pero mientras tanto, si está muy cansado por el esfuerzo del año, siga el ejemplo del subsecretario: invente una no-situación que le permita generar una no-crisis, y de seguro que su jefe le recomendará salir a vacacionar indefinidamente, con todos los gastos pagados.

 

Jaime Jankelevich, consultor de empresas

 

 

FOTO: SEBASTIAN BELTRAN GAETE/AGENCIAUNO