El último proceso de licitación eléctrica resulta casi un plan soñado de recuperación de la reputación, que se puede extender a otros ámbitos.
Publicado el 29.08.2016
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¿Se puede recuperar la reputación de un país desde la reputación de un sector? Suena difícil, pero un hecho acaecido hace unos días prueba que sí.

Cuando se convoca a multitudinarias marchas y surgen voces contra las AFP, cuando las corrientes anti empresariales arrecian y cuando ser privado para algunos no es bueno, puede que haya surgido un “oasis en el desierto”.

De hecho, el último proceso de licitación eléctrica resulta casi un plan soñado de recuperación de la reputación, que se puede extender a otros ámbitos. Analizándolo brevemente, vemos que tiene un relato muy claro y que ataca flancos, todos urgentes y necesarios.

Por un lado, tiene un Benefactor, que es el Gobierno, a través de su Ministerio de Energía. Tiene una Meta, ya explicitada por el Gobierno, que es recuperar el rol articulador del Estado en el sector, generando condiciones de competencia para obtener precios eficientes. Tiene un Beneficiario(s), que son las familias y las pymes, los que accederán a menores precios en la cuenta de la luz.

Posee un Sustento, que es la propia Agenda Energética, base angular y piedra filosofal sobre la que se enmarca este proceso. Tiene un Adversario, o varios, y que serían las empresas que no quieren ni necesitan más competencia.

Y, finalmente, tiene un Héroe, que “sin querer queriendo” ha sido el propio ministro de Energía (Máximo Pacheco), quien de capa y espada se ha empeñado en sacar este tema adelante, con costos, claro está, pero con una tremenda ganancia en lo reputacional.

Con todo, este relato ataca dos urgencias. La primera, la expectativa ciudadana, con una inminente baja en el costo de la energía, lo que debe redundar en un alivio a los bolsillos de millones de chilenos. La segunda, la empresarial, con la atracción de inversión local y extranjera (84 empresas participando del proceso). Además de la introducción de cambios legislativos que redundarán en una mayor competencia entre empresas del sector.

El envión que ha generado todo este proceso es necesario rentabilizarlo comunicacional como reputacionalmente. ¿Quiénes son los llamados a hacerlo? Por un lado, el Gobierno, que en este proceso puede ver su primera acción de recuperación de la reputación.

Por otro, Pacheco, quien de un liderazgo sectorial puede pasar a un liderazgo nacional. Pero eso… ya es otro tema.

Sólo de ellos depende.

 

Claudio Ramírez, Socio y Gerente General de Llorente & Cuenca Chile.

FOTO: AGENCIAUNO.