Antes, el éxito se lograba al competir, cualidad en la que solían destacar los hombres, pero en esta nueva realidad, la naturaleza colaborativa de la mujer la hace exitosa. Hoy, el desafío está abierto para todos y la invitación es a colaborar.
Publicado el 25.04.2016
Comparte:

Estamos viviendo una crisis; el poder está en crisis. Son dos frases recurrentes que hemos estado escuchando y leyendo en el último tiempo. Y la verdad es que la crisis del poder es un fenómeno a nivel mundial. El poder del que hablo se refiere al control, imperio, dominio y jurisdicción que un ser humano tiene para concretar o imponer algo. Esta capacidad de lograr que otros hagan o dejen de hacer algo, está experimentando una transformación histórica y trascendental y se está dispersando cada vez más, ya que los actores tradicionales se ven enfrentados a nuevos y sorprendentes rivales.

Empresas que se hunden, militares derrotados, Papas que renuncian y gobiernos impotentes dice la portada del libro “El fin del poder” de Moisés Naím, que hace referencia a la mutación del poder, de quienes tienen más fuerza bruta a quienes tienen más conocimientos, de los países del norte a los del sur y de occidente a oriente, de los viejos gigantes empresariales a empresas más jóvenes y ágiles y de los dictadores aferrados al poder a la gente que protesta en plazas y calles, y, en algunos países, vemos cómo pasa de hombres a mujeres y de los más viejos a los más jóvenes.

Pequeñas e insurgentes organizaciones logran operar en el ámbito internacional y tener repercusiones globales. Estamos hablando del ascenso del micropoder, lo que no significa que el megapoder se esté extinguiendo, pero a los grandes actores les costará cada vez más lograr el poder al que siempre han aspirado.

La revolución tecnológica ha tenido un papel crucial en estos cambios, pero no todo se le puede atribuir a su avance, porque la verdad es que la mayoría de las personas opina que los líderes de la sociedad son menos creíbles y dignos de confianza.

En medio de la crisis, dos grandes grupos están emergiendo como protagonistas ante los nuevos desafíos que nos depara una sociedad globalizada: las mujeres y los jóvenes.

Este es el momento para que nazcan nuevos líderes que puedan conseguir, a través de la colaboración, una mejora en el sistema actual, el que ha traído grandes riquezas financieras, pero también grandes guerras, pobreza y sufrimiento en diferentes facetas de la vida del ser humano y su entorno. Estamos dejando atrás la era industrial, el mundo de hoy se ha democratizado y buscamos soluciones para ser exitosos en este nuevo escenario, allí es donde la nueva Economía de la Colaboración está comenzando a operar en forma satisfactoria y eficaz para muchos.

Antes, el éxito se lograba al competir, cualidad en la que solían destacar los hombres, pero en esta nueva realidad, la naturaleza colaborativa de la mujer la hace exitosa. Hoy, el desafío está abierto para todos y la invitación es a colaborar. Las mujeres y los jóvenes nos estamos sumando, y creo que sobrevivirán y serán exitosos, en la crisis, quienes se adapten rápido a este inevitable cambio evolutivo.

 

Mónica Reyes R., Fundadora de Makers Liderazgo Femenino.

#TribunaLíbero.

 

 

FOTO:MARIBEL FORNEROD/AGENCIAUNO