Parece certero hacer mención y recordar la postura que adoptaron varios parlamentarios en 2012 en la votación en general de tres proyectos de ley que despenalizaban la interrupción del embarazo por razones médicas. Dichas mociones se rechazaron por 19 votos contra 12 y las causales que proponían eran prácticamente idénticas a las actuales promovidas por el Gobierno.
Publicado el 25.01.2017
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Hace pocos días fue aprobada la idea de legislar en la comisión de Constitución del Senado del proyecto de ley de aborto del Gobierno por 3 votos contra 2. En este marco, el partido democratacristiano se encuentra en una posición –además de incómoda- clave para definir cómo concluirá esta iniciativa del Gobierno.

Es por ello que, frente al decisivo debate que se está llevando a cabo actualmente en el Congreso, parece certero hacer mención y recordar la postura que adoptaron varios parlamentarios en 2012 en la votación en general de tres proyectos de ley que despenalizaban la interrupción del embarazo por razones médicas (Boletines 6522-11, 7373-11, 6591-11). Dichas mociones se rechazaron por 19 votos contra 12. Las causales que dichas mociones proponían eran prácticamente idénticas a las actuales promovidas por el Gobierno.

La importancia de lo anterior radica en que dentro de la nómina de parlamentarios que votaron en contra del Proyecto de Ley en 2012, es posible encontrar a varios actualmente en ejercicio y que pertenecen al oficialismo.

El senador Patricio Walker, en la discusión llevada a cabo en la sala del Senado el 04 de abril de ese año, señalaba: “Ahora, si un Senador pretende reponer la pena de muerte, no va a contar con mi voto a favor, pero sí con mi disposición a debatir. Y en cuanto a estos proyectos, obviamente rige lo mismo”. Luego agregó: “(…) me parece que nosotros, en este tema, en especial con relación a quienes son partidarios de un aborto amplio, de libre petición, tenemos el deber moral de defender a los que no tienen voz, a los seres indefensos”. Asimismo, respecto a las personas en estado vegetativo, afirmó: “En aquellos casos, el dolor de la madre debe ser horroroso, espantoso. Y no creo que el aborto le permita terminar con ese dolor”.

Por su parte el senador Andrés Zaldívar, señaló en la sesión del día anterior, respecto a los mismos boletines: “Personalmente, de acuerdo a mis convicciones, durante toda mi existencia he creído en la necesidad de respetar la vida de las personas, cualquiera que sea su situación. Por lo tanto, soy contrario al aborto cuando provoca como efecto la muerte de una persona que está en el vientre de su madre”.

El senador Bianchi, en el marco de la misma discusión: “Entonces, no comparto el primer proyecto, por todo lo que acabo de señalar, pero fundamentalmente porque se es madre siempre -¡siempre!-, aun cuando la criatura que se halla en el vientre venga con malformaciones”.

Estas intervenciones dejan claro que la entidad del proyecto no puede avalar un cambio de opinión tan radical en menos de tres años. Es por esto que la opinión pública, en especial la de los votantes de los senadores, puede contar con que al menos los tres aquí mencionados mantendrán su votación sobre el proyecto del Gobierno.

 

María Luisa Ilharreborde y Máximo Pavez, Fundación Jaime Guzmán

 

 

FOTO: FRANCISCO FLORES SEGUEL /AGENCIAUNO