En la centroizquierda los pasivos de Alejandro Guillier son superiores a los de Ricardo Lagos, ya que con el sistema de voto voluntario los que se movilizan para votar son quienes tienen más preocupación cívica, normalmente personas mayores, y ese es un voto mucho más duro a favor del ex Presidente.
Publicado el 19.01.2017
Comparte:

Por suerte no tengo que ocultar mi preferencia política y ello me permite dar una opinión sesgada, como son todas las opiniones. Siempre desconfío de las opiniones “independientes”, porque todos tienen un modelo en su cabeza, algo que guía el pensamiento y ello se trasluce en las opiniones.

Dicho lo anterior, caminando a mi oficina bajo una de las olas de calor más fuertes que han azotado a Santiago, me encontré con un viejo amigo de la universidad de esos de la Concertación y su primera pregunta después de saludarnos fue “¿Qué tal Piñera, va de candidato?”, y la mía fue “¿Guillier o Lagos?”.

Esto le debe pasar a muchos, pero lo que me sorprendió fue su respuesta (la mía fue más obvia, por supuesto que Piñera): “No es fácil, ya que Guillier tiene algo de Bachelet, porque irrumpe de la nada en la agenda y sin historia política relevante. Acuérdate que siempre fue periodista tratando de ser independiente, se metió en el lío del juez Calvo con una acción periodística muy reñida con la ética, trabajó para las isapres en promocionar el sistema que ahora cuestiona y, en fin, muchos pasivos políticos que serán un tema difícil de administrar en una campaña presidencial donde todo sale a la luz”, me dijo.

A renglón seguido, Lagos. Me dice mi amigo: “Aunque es como el emperador de la Concertación, el Chile de hoy es distinto, tiene códigos sociales diferentes al Sí y el No —aunque nos esforcemos por mantener eso—, muchos milennials que permean las decisiones y que hasta ahora no enganchan con él. Todo esto para decirte que no tengo idea de quién es el mejor candidato nuestro”.

Después de esa conversación, a la exigua sombra de un árbol recién plantado, me quedó claro que en la centroizquierda los pasivos de Guillier son superiores a los de Lagos, ya que con el sistema de voto voluntario los que se movilizan para votar son quienes tienen más preocupación cívica, normalmente personas mayores, y ese es un voto mucho más duro a favor de Lagos.

Pero la contrapregunta de mi amigo no se dejó esperar: “¿Y le ves probabilidades a Piñera?”. Para ser honesto, no me costó nada responder. Por supuesto que sí, le dije, “con el nivel de fracaso en lo económico y la debilitación del Estado de derecho con los hechos en el sur, creo que Chile no resiste otro Gobierno de ustedes”.

Y seguí explicándole que el Gobierno de Sebastián Piñera creó un millón de puestos de trabajo, que el país creció al 5%, superando el promedio de casi todos los gobiernos de la Concertación —incluido este engendro político de la Nueva Mayoría—, y tantas otras cosas que se hicieron bien. Le dije que por eso me da la impresión de que con Piñera a la cabeza, en Chile Vamos tenemos la oportunidad de recuperar Chile y colocarlo de nuevo en la senda del desarrollo y bienestar para las personas.

 

William Díaz, economista