La solución al desempleo podría llegar ahora que Pokémon Go aterrizó en Chile (de forma legal), pues todos los desempleados podrán dedicarse a ser entrenadores de Pokémon, cobrar un pequeño monto por ello, y así ser considerados trabajadores por cuenta propia.
Publicado el 07.08.2016
Comparte:

A primera vista los economistas deberíamos tener serias dudas respecto a lo aprendido en las aulas de clases: Chile no crece y el desempleo sube poco, o incluso cae. Este viernes se publicó que la economía chilena creció 0.8% en junio, pero el desempleo nacional sólo está en 6.9%, y más sorprendente aún, en el Gran Santiago cayó de 9.4% a 7.6% en junio de acuerdo a la U. de Chile. En términos simples, en Santiago en marzo 1 de cada 10 estaba desempleado, mientras que en junio esa proporción cayó a 1 de cada 13.

Si el desempleo está tan bajo, surgen varias interrogantes: ¿Serán los titulares de despidos unos artilugios para detener las reformas del gobierno? ¿Por qué la gente está tan pesimista si aún tiene trabajo? ¿Dónde consiguen trabajos en tiempos tan difíciles? Todas ellas se responden con una sola contrapregunta: ¿Es la tasa de desempleo un buen indicador?

Un factor temporal. La caída del desempleo entre marzo y junio en Santiago tiene un factor estacional detrás, pues comparar los desempleados de marzo con los de junio sería comparar sandías con pomelos: ambas son frutas, pero se cosechan en épocas totalmente diferentes. Ya sea porque en marzo las empresas realizan más despidos o porque en junio existe más gente que quiera trabajar para evitar el frío, la comparación entre marzo y junio no es correcta. Por tanto, debemos comparar el desempleo de junio 2015 con junio 2016, periodo en cual este subió de 6.5% a 7.6%, una cifra que se lee de forma muy diferente a la caída entre marzo y junio.

Un factor generacional. Los millenials no pueden ser abarcados por las metodologías arcaicas del pasado. En la era A.I. (antes del internet), perder el empleo significaba salir todos los días del hogar buscando a regañadientes algún trabajo con el cual llevar el pan a la mesa. Hoy la situación es radicalmente diferente, pues mientras se busca trabajo se puede ser chofer de Uber o comprador de Cornershop (si está buscando trabajo, averigüe esta oportunidad de sumar unos pesos en el intertanto). Estos no son considerados como desempleados, ante lo cual la tasa de desempleo no contendrá a todos aquellos que verdaderamente perdieron su empleo formal.

La solución al desempleo podría llegar ahora que Pokémon Go aterrizó en Chile (de forma legal), pues todos los desempleados podrán dedicarse a ser entrenadores de Pokémon, cobrar un pequeño monto por ello, y así ser considerados trabajadores por cuenta propia. De esta manera la tasa de desempleo se acercaría a cero. Para que no tome tan a la ligera esta recomendación, analicen el caso de Miranda, niña de 10 años de Kentucky que vendió 100 dólares en tres días en refrescos y comida mientras los jugadores de Pokémon deambulaban por su ciudad.

Un factor matemático. Usar la tasa de desempleo para medir el estado del mercado laboral es tan mal indicador, que en el extremo si todos los desempleados se quedaran en su casa sin buscar trabajo, dado el frío que hace estos días, la tasa de desempleo (que corresponde al ratio entre la gente buscando trabajo y la fuerza laboral), bajaría a cero!!

Un factor chilensis. Ante los problemas ya referidos se puede buscar una metodología alternativa. En EE.UU. le atribuyen mucha importancia al número de seguros de desempleo solicitados. En este punto, la pillería chilena le gana al sistema, pues en algunos casos mientras se comienza a trabajar por cuenta propia pueden cobrar su seguro de cesantía. Por tanto, no sirve para medir el desempleo.

Este cocktail de factores lleva a determinar que los economistas tenemos una tarea pendiente: clarificar con una sola cifra sencilla la situación actual del mercado laboral. Mientras tanto, seguiremos sorprendiéndonos por alzas y bajas en un indicador de desempleo que, en base a los factores mencionados, poco nos dice realmente sobre los empleos de los chilenos. No sabemos cuántos chilenos somos, y ahora al parecer tampoco sabemos cuántos no tienen trabajo.

 

Andrés Osorio, economista Econsult.

 

 

FOTO:RODRIGO SAENZ/AGENCIAUNO