El ex Mandatario reconoció que el fallo del sistema se encuentra en los ejes estructurales, por lo que uno de los mecanismos evaluados para llevar a cabo la modificación es el de la concesión, que —con un monto de inversión similar al presupuesto destinado actualmente para la construcción de las líneas 3 y 6 del Metro— podría financiar sin problemas un nuevo sistema de transporte.
Publicado el 19.06.2017
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El sistema de transporte capitalino es un desastre. En esto parece haber un amplio consenso.

A comienzos de 2017 el Transantiago cumplió 10 años desde su implementación. Este proyecto, que en el papel prometía ser un sistema de transporte de talla mundial, no ha hecho más que demostrar que —en la práctica— fue una mala política pública, un rotundo fracaso y un constante dolor de cabeza, especialmente para sus usuarios.

Fallas de diseño y ejecución, recursos dilapidados, nula información y una tendencia abusiva a disponer del tiempo de los ciudadanos, han sido algunos de los elementos que fraguaron la caótica situación actual. Y pese a que en todo este tiempo han sido tres los Gobiernos que han lidiado con la situación, ninguno ha logrado solucionarla del todo. Las inciertas esperas son parte de la cotidianeidad de los usuarios, así como también la creciente evasión, que —según consignó la consultora Mobilitas al diario El Mercurio el pasado 7 de junio— son 449 millones de viajes impagos los que se proyectan para este año, cifra equivalente a US$ 317millones en pérdidas.

Si bien el tema ha estado permanentemente en la agenda política y en la vida cotidiana de los santiaguinos, se ha puesto más atención en los últimos días producto de una propuesta hecha por el candidato presidencial Sebastián Piñera. El ex Presidente, consciente de la imperiosa necesidad de un cambio, se ha planteado un horizonte largo y ha propuesto derechamente acabar con el Transantiago para el año 2028.

El nuevo sistema, denominado “Transporte Tercer Milenio”, tendría un costo de más de siete mil millones de dólares. La idea contempla líneas de Metro adicionales y el rediseño estructural del Transantiago en tanto comience su eventual segundo Gobierno. Si bien las modificaciones se realizarán en el plazo de 10 años, los proyectos deberán ser impulsados y ejecutados en una etapa temprana de lo que sería su gestión.

El ex Mandatario reconoció que el fallo del sistema se encuentra en los ejes estructurales, por lo que uno de los mecanismos evaluados para llevar a cabo la modificación es el de la concesión, que —con un monto de inversión similar al presupuesto destinado actualmente para la construcción de las líneas 3 y 6 del Metro— podría financiar sin problemas un nuevo sistema de transporte.

La propuesta de Piñera es ambiciosa y necesaria. Además, requerirá sin duda de un liderazgo importante. En vista de que en la administración actual los avances en este tema fueron más bien mediocres, urge una proyección que contemple sustantivas e innovadoras reformas que construyan un camino entre lo que es, lo que puede ser y lo que debe ser.

Las autoridades deben ser realistas y entender que cuando se afecta el transporte de una capital, se ve afectada también la totalidad de los órganos de la ciudad y, por ende, el comportamiento de millones de personas. Siendo así, apremia un sistema eficiente y digno, que además tenga correlación entre el precio y la calidad del servicio que entregue a los millones de usuarios que actualmente pagan el transporte más caro de América Latina y que, a cambio, obtienen un denigrante “transporte de ganado”.

No hay que olvidar que el transporte público es un medio muy importante —y muchas veces el único del que se dispone— para que la gente vaya al trabajo, a actividades de esparcimiento o a los habituales trámites de la vida urbana. Siendo así, un sistema de transportes moderno y humanizado ayudará a contribuir de manera sustancial en la mejora de la calidad de vida de la población y, de paso, se materializará una promesa política que desde hace 10 años no deja de ser eso, promesa.

 

Natalia Farías, Centro de Estudios Bicentenario

 

 

FOTO: JORGE FUICA/AGENCIAUNO