Si queremos empujar más emprendimiento y desarrollar más innovación en nuestro país, debemos aceptar y promover el derecho a equivocarse. El mal entendido “fracaso” es parte clave del proceso de aprender. Es así como se fortalece el espíritu emprendedor y aparece la innovación.
Publicado el 03.12.2017
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¿Cuántos errores has cometido esta semana?

El emprendimiento y la innovación son sin duda dos motores claves para cualquier economía. También son fuentes de realización individual y colectiva. Sin embargo, los que hemos intentado emprender y/o innovar sabemos que no es una tarea fácil. Una de las primeras barreras a superar es la del miedo, atreverse a creer en un proyecto e ir en contra de las voces que dicen que no se puede. Por lo mismo, si queremos empujar más emprendimiento y desarrollar más innovación en nuestro país, debemos aceptar y promover el derecho a equivocarse. El mal entendido “fracaso” es parte clave del proceso de aprender. Es así como se fortalece el espíritu emprendedor y aparece la innovación.

La perseverancia, la convicción y el financiamiento deben ir de la mano para generar la tracción necesaria de arranque en los motores de emprendimiento e innovación. Tres ejemplos

El programa “Inspiradores”, iniciativa de CHV y CNN, da a conocer historias de chilenos que se “creyeron el cuento” y que hoy están sacando adelante sus sueños. Me tocó ver la presentación de Marcelo Guital, fundador de Aguas Benedictino, quien después de estar en bancarrota y con una deuda de $400 millones en Dicom, logró ponerse de pie y salir adelante. Hoy maneja más de 10 empresas en su cartera y continúa desarrollando nuevas ideas. Claramente su perseverancia fue determinante en este proceso.

En una entrevista reciente realizada por Rodrigo Jordán al ex Presidente Ricardo Lagos en el programa “Errar es Clave” (del MBA UC y radio La Clave), el ex mandatario hizo una revisión de algunos de sus errores personales, particularmente en su etapa como político y gobernante. Una de sus reflexiones fue que el principal fracaso que vivimos hoy en Chile es la falta de confianza en la política. Políticos sin convicción y con baja credibilidad no logran convencer ni motivar a la ciudadanía, creando una sociedad apática, incapaz de generar cambios.

Y finalmente, el financiamiento. Hace algún tiempo celebrábamos la noticia del primer auto eléctrico chileno, “Soki”. Sin embargo, debido a la falta de recursos, este emprendimiento y gran innovación chilena, no podrá seguir funcionando. Esta iniciativa, alineada con la tendencia mundial en la industria automotriz, no seguirá su curso debido a un bajo número de unidades reservadas y falta de apoyo público o privado. Vale recordar que en sus comienzos, Tesla, la marca mundialmente reconocida de autos eléctricos de lujo y que hoy lidera la ventas en este segmento, también estuvo a punto de cerrar. Sin embargo, un inversionista visionario creyó en el proyecto y ayudó a sacarlo adelante.

Como país debemos aceptar que errar es clave, que caerse es parte del proceso, y entender los errores como algo positivo, sólo así se generará un ecosistema fecundo para la innovación y el emprendimiento. Debemos comenzar aceptando y promoviendo los errores en las familias, en la educación escolar, en el ámbito público, en las empresas, y así ir gestando un ambiente en el cual tomar riesgos y atreverse sea valorado y reconocido como parte fundamental del aprendizaje. Hace una semana escuché el testimonio de Sara Blakey, una emprendedora estadounidense, quien contaba que su mayor lección se la había dejado su padre, cuando cada semana se reunía con ella y su hermano y les preguntaba qué habían hecho mal o no les había resultado esa semana. Ambos debían llegar con algo para compartir, de lo contrario, el padre les reprochaba, porque si no tenían nada que decir, significaba que no habían intentado nada nuevo.

El próximo Presidente de Chile tiene una gran oportunidad a través del Ministerio de Ciencia y Tecnología para convertirnos en un país de innovadores y emprendedores que crezca sobre sus errores y abrace a los que se atreven a intentar cosas nuevas.

 

Felipe Magofke, consultor de Innovación y Emprendimiento

@fmagofke