Basta conocer la fecha de nacimiento de alguien, junto con su nombre, para acceder a los datos de su hogar en el Registro Social de Hogares e incluso solicitar modificación de los datos disponibles, todo esto de manera online.
Publicado el 07.02.2016
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Desde el primero de enero del 2016 se encuentra en vigencia el nuevo sistema de asignación de beneficios sociales. Este nuevo mecanismo deja atrás a la Ficha de Protección Social y la asignación de puntajes que permitió, en más de un caso, el uso fraudulento del sistema para obtener beneficios entregados por el Estado. Famosos han sido los casos de funcionarios públicos que supieron sacar provecho de este instrumento.

Es importante destacar que este nuevo registro considera de manera más significativa a personas con movilidad reducida, adultos mayores y menores de 18 años, dándole a estos mayor peso en el cálculo del tramo, reconociendo con ello las particularidades que presenta cada uno de estos sectores de la población y las necesidades de su grupo familiar. Además, no considera dentro de los ingresos efectivos a los menores de 18 años o estudiantes matriculados en alguna institución de educación superior, menores de 24 años, que perciban como tope dos sueldos mínimos, dando cuenta también de la realidad de muchos estudiantes que compatibilizan ambas actividades, tanto para costear sus estudios como para apoyar económicamente a sus familias.

Estos estudiantes, con la anterior Ficha de Protección Social, eran sumados como capacidad generadora de ingresos de sus hogares. Todo esto, debe ser reconocido, son avances del nuevo sistema respecto del antiguo.

Además, uno de los principales cambios que presenta este nuevo mecanismo es el cruce de la información disponible con las bases de datos de otros organismos del Estado, tales como el Servicio de Registro Civil e Identificación, Servicio de Impuestos Internos, Superintendencia de Pensiones, Superintendencia de Salud, Fondo Nacional de Salud, Instituto de Previsión Social, Ministerio de Educación; entre otros. Con esto, se evitan las prácticas de subdeclaración en los autorreportes. Sin embargo, no podemos desconocer la posibilidad de que a partir de esto se generen incentivos al empleo informal con la finalidad de obtener los recursos y beneficios que entrega el Estado.

Lo cierto es que el “Registro Social de Hogares” plantea muchas más dudas que certezas en cuanto al modelo de cálculo que permite la clasificación socioeconómica de la población en 7 tramos. Esto ha sido discutido ya en diversas cartas y columnas de opinión de los expertos en el área. Sin embargo, hay un aspecto de la nueva política que no ha sido relevada suficientemente aún y que aparece, por decir lo menos, altamente problemática. Me refiero a la posibilidad de acceder a datos personales de cualquier ciudadano que haya sido encuestado, por medio del portal que dispone la página del Ministerio de Desarrollo Social.

La privacidad de los datos de hogares no está siendo debidamente resguardada, puesto que existe la posibilidad de acceder a la información de la plataforma web del Registro Social de Hogares con información mínima (Rut y Fecha de Nacimiento) de cualquier integrante del grupo familiar. De esta manera, quien posea esa información puede conocer datos personales tales como domicilio, características de los integrantes del hogar e, inclusive, sus ingresos. Esto, más que una forma de transparentar los datos y las fuentes de las cuales se obtuvo la información que compone el registro, podría conformar flagrante incumplimiento a la política de confidencialidad del Organismo Público en cuestión.

Hoy en día, los números de la cédula de identidad de cualquiera de nosotros no son confidenciales. Existen páginas disponibles en la web que permiten acceder al RUT de cualquier chileno mayor de 18 años, tan solo digitando su nombre. Basta entonces conocer la fecha de nacimiento de alguien, junto con su nombre, para acceder a los datos de su hogar en el Registro Social de Hogares e incluso solicitar modificación de los datos disponibles, todo esto de manera online. Esto da pie para que, malintencionadamente, individuos que no corresponden al grupo familiar en cuestión, alteren el registro existente. Esperemos que las autoridades den cuenta de este error y que remita el acceso a la plataforma solo por medio de la Clave Única que provee el Registro Civil, ya que mientras tanto los datos que se suponen de uso confidencial, se encuentran gravemente expuestos.

 

Joselyn Gomez H., Centro de Políticas Públicas, Facultad de Gobierno, Universidad del Desarrollo.

 

 

FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI / AGENCIAUNO