Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 14 de octubre, 2017

Niall Ferguson, conservador punk

El renombrado historiador escocés no habla sólo de ideas e historia: su particular estilo es un ejemplo para quienes defienden ideas de una sociedad libre.
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Siempre es bueno poner atención a quienes realizan un trabajo intelectual serio en torno a las ideas de la libertad, sobre todo en nuestro panorama nacional, presionado por las próximas elecciones y sumido en la aridez de la disputa ideológica entre extremos que no quieren dialogar. En ese contexto, la visita del escocés Niall Ferguson en noviembre, en el marco del quinto aniversario de Fundación para el Progreso (FPP), sirve para reflexionar acerca de los factores que hicieron que Occidente fuera una civilización exitosa.

Pero Ferguson no habla sólo de ideas e historia: su particular estilo es un ejemplo para quienes defienden ideas de una sociedad libre. Dicho de otra manera: Ferguson es un conservador punk, un iconoclasta, que como los punks de los 70, se rebela contra el estancamiento de los conservadores ingleses.

Ferguson es punk por su estilo provocativo, que se sirve de frases poderosas y en permanente actualización. En su anterior visita, en 2014, avisaba: “Chile podría estar comenzando a ejercer su derecho a ser estúpido”. Sin pelos en la lengua, ácido, y con una propuesta contundente.

Esta mezcla entre estilo e ideas es un desafío para los defensores de la libertad en el Chile de hoy, donde muchas veces prima lo políticamente correcto por sobre el debate democrático. Por ejemplo, cuando al propio Ferguson en entrevista con The Clinic le preguntaron si era posible tener un desarrollo económico de largo plazo, sostenible y sólido con grandes niveles de desigualdad. La respuesta dejó offside a Patricio Fernández, director del diario: “Sí. Definitivamente. Siguiente pregunta”, codeando a la pasada al francés Thomas Piketty y su tesis sobre la desigualdad, como se vería en otra entrevista posterior: “Yo puedo hacer una sociedad igualitaria enrolando a todos los hombres en el ejército y pagándoles a todos lo mismo (…) ¿Realmente queremos lograr ese tipo de igualdad?”. Esa defensa de las ideas sin tapujos podría pasar a ser el estilo mayoritario de un sector acomplejado y falto de pantalones.

Ferguson también es punk por pensar fuera de la caja e ir un paso más allá de las interpretaciones obvias, buscando siempre nuevos medios de difusión para la historia. Complementa el debate académico con una ajetreada agenda mediática. No por nada, en su país es conocido como el “historiador de la televisión”, atacando la idea de que sólo debería escribir obras académicas para un pequeño y privilegiado público. Con estas ideas, Ferguson patea el estante de la reflexión típica y deja un par de rayados en la muralla.

Finalmente, Ferguson es punk porque la tiene clara, conoce su rol en el mapa intelectual. Por eso es bueno conocer su interpretación del éxito de occidente, esas seis claves que explican el triunfo de esta civilización: competencia económica y política, desarrollo científico, medicina, derecho de propiedad, sociedad de consumo y ética del trabajo. ¡Cuánta falta hace esta propuesta clara, un diagnóstico y respuesta contundente!

Por todo esto, la visita de Niall Ferguson seguro dará qué hablar en noviembre. Un remezón necesario, en año de elecciones, para pensar el camino hacia un Chile más libre y próspero. Una buena ocasión para volver a pensar en las ideas de la libertad y cómo posicionarlas en un país adormecido por el estatismo y la apatía. Seguro que más de alguno sentirá la incomodidad y saldrá trasquilado por la pluma afilada del escocés. God save the queen!

 

Rodrigo Pérez de Arce, coordinador de Cultura de Fundación para el Progreso

 

 

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: