Al examinar los antecedentes que llevaron a DIPRECA a conceder la pensión de Myriam Olate, queda en evidencia que no tuvo precisamente una generación espontánea. No es “lo que le tocó”, es lo que ella, pacientemente y utilizando toda su influencia política al interior del gobierno de Michelle Bachelet, “se fabricó” para defraudar al Fisco y a todos los chilenos.
Publicado el 14.07.2016
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Myriam Olate, ex esposa del Presidente de la Cámara de Diputados Osvaldo Andrade, jubiló en Gendarmería luego de 20 años de trabajo con una pensión de más de cinco millones de pesos. Consultada por el abultado monto, ella contestó que era “lo que le había tocado”.

Al examinar los antecedentes que llevaron a DIPRECA a conceder esta pensión, queda en evidencia que no tuvo precisamente una generación espontánea. No es “lo que le tocó”, es lo que ella, pacientemente y utilizando toda su influencia política al interior del gobierno de Michelle Bachelet, “se fabricó” para defraudar al Fisco y a todos los chilenos.

Myriam Olate estuvo durante 19 años a contrata en Gendarmería ejerciendo labores como periodista en su Departamento de Comunicaciones. El personal a contrata, de acuerdo a la legalidad vigente, no tiene derecho a pensión con 20 años de servicio en DIPRECA, régimen de previsión al que fueron incorporados los funcionarios de Gendarmería durante los gobiernos de la Concertación. La razón es muy simple: al incorporar a Gendarmería a este sistema se arguyó que los gendarmes, sin estar presos, vivían prácticamente toda su carrera en la cárcel, lo que justificaba este régimen especial asimilable al de las Fuerzas Armadas y Carabineros que pueden jubilar desde los 20 años de servicio, entre otras cosas porque pueden ser llamados a retiro dada la estructura piramidal y jerárquica de sus instituciones.

Olate no tenía derecho a pensión en DIPRECA. Pero una movida política cambió su suerte dramáticamente. Al asumir Michelle Bachelet su segundo mandato presidencial, inmediatamente se incorporó a Myriam Olate a la planta de personal de Gendarmería. Con una sola decisión, ella pasó a incrementar su patrimonio en varios cientos de millones de pesos, si calculamos el valor presente de la pensión que obtendría.

Pero obtener una pensión de DIPRECA con 20 años de servicio no colmaba la ambición de Myriam Olate. Su remuneración mensual al comenzar el gobierno de Bachelet bordeaba el millón y medio de pesos. El gobierno de la Nueva Mayoría no solamente decidió premiar a Olate incorporándola a la planta, concediéndole así, como con una varita mágica, el deseado derecho a una pensión de DIPRECA. Decidió además nombrarla en el cargo de subdirectora técnica de Gendarmería, luego de lo cual rápidamente su remuneración se elevó por sobre los cuatro millones de pesos mensuales. ¿Tenía Myriam Olate, periodista de profesión, las capacidades y habilidades para ejercer ese cargo? Aparentemente sí, según el Director de Gendarmería que la eligió entre casi 100 postulantes al cargo por el sistema de Alta Dirección Pública, luego que lo ejerciera durante algún tiempo de manera transitoria por nombramiento de su superior.

El patrimonio de Myriam Olate experimentaba un nuevo salto, pues en el régimen de DIPRECA la pensión se calcula según el último sueldo obtenido y éste se había incrementado desde un millón y medio de pesos a más de cuatro. ¿Había llegado el ansiado momento de la jubilación de la flamante funcionaria de planta de DIPRECA?

Aún no. De acuerdo al régimen de remuneraciones de Gendarmería, la subdirectora, por el cargo que ejercía, tenía derecho a ciertas bonificaciones y asignaciones por “funciones críticas”. Pues bien, éstas se sumaron a su sueldo al momento de solicitar el retiro de manera de configurar una remuneración de más de ocho millones de pesos. Al calcular la pensión sobre esta base, su monto  alcanzó a cinco millones doscientos mil pesos.

Eso fue lo que le tocó a Myriam Olate en la fiesta del reparto. Pero no es lo que les toca a los ciudadanos de a pie.

Gendarmería de Chile cubre una de las áreas más sensibles y atiende a parte de la población más vulnerable de nuestro país. Cuando uno se entera de su precariedad de medios, entiende que el Estado debe contar con recursos para mejorar esa condición. Es una vergüenza que esta institución sea utilizada por la Nueva Mayoría como una caja pagadora de favores a sus correligionarios. La captura del Estado para su provecho personal es, finalmente, el sino del socialismo.

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