Si las novedades legislativas del Gobierno son la reforma laboral y el aborto terapéutico, nadie puede afirmar que lo que le interesa es resolver los problemas más acuciantes que enfrentan los chilenos hoy: la falta de actividad económica y el deterioro de la seguridad pública.
Publicado el 27.11.2014
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Cuando a la gente le preguntan por sus programas o canales de televisión favoritos hay muchos que mencionan Discovery Channel, Natgeo o la BBC de Londres. Pero si se mide la audiencia con ese aparatito llamado people meter, que revela el verdadero comportamiento de los televidentes -porque es una medición de lo que objetivamente ven-, nos encontramos con algunas sorpresas: los favoritos son programas de farándula, partidos de fútbol o una teleserie turca. A la gente le gusta proyectar una imagen distinta a la realidad, a veces más noble, en otras ocasiones más culta. Pero la cruel microeconomía, a través de la llamada teoría de las preferencias reveladas que ha estudiado este fenómeno, la deja al descubierto.

Lo mismo sucede en política. El gobierno de Michelle Bachelet afirma que está empeñado en una reforma educacional cuyos objetivos serían mejorar la calidad y fortalecer la educación pública. Sin embargo, pese a que se discuten profusamente en el parlamento una serie de proyectos de ley en el área, el Ejecutivo acaba de anunciar que salen de la agenda legislativa de este año el proyecto de carrera docente y el de desmunicipalización, los que serían postergados para el próximo año. El primero, carrera docente, tiene que ver con la calidad, que según la mayoría de los especialistas se juega en las aulas y en la formación de los profesores; y el segundo proyecto se relaciona con la provisión de educación pública, supuesta preocupación prioritaria de la Nueva Mayoría.

Lo que estas decisiones nos están revelando no es solamente que los postergados proyectos de carrera docente y educación municipal no están listos, dando cuenta de la improvisación de este gobierno que todavía no tiene claro cómo va a resolver técnicamente su reforma educacional; sino además que las iniciativas que sí se han presentado y han consumido todas las energías de los parlamentarios, como el proyecto que elimina el lucro y el financiamiento compartido y prohíbe la selección en los colegios, reflejan la verdadera preferencia del Gobierno. En otras palabras, ese proyecto vendría siendo la teleserie turca de Michelle Bachelet.

En otras decisiones del Gobierno sucede algo parecido. Las autoridades han dicho que están preocupadas por la actividad económica y proponen alianzas público-privadas y otras expresiones que suenan bien. Las últimas proyecciones de la venerada OCDE son del terror. Chile, desde que entró a este organismo, ha obtenido el segundo lugar en crecimiento económico los años 2010 y 2011 y el primer lugar en 2012 y 2013. Pues bien, la OCDE anuncia que para el 2014 Chile ocupará el lugar 20 dentro de los 34 países miembros.

Estaría muy justificada entonces la supuesta preocupación del Gobierno acerca del estado de la economía. Pero, ¿cómo se refleja esa inquietud en sus decisiones? No la vemos por ninguna parte. En lugar de alguna medida reactivadora de la economía, de un mensaje tranquilizador acerca del futuro, la Nueva Mayoría nos propone una reforma laboral, que congelará las decisiones de contratación de personas y con toda seguridad provocará a la larga una disminución de los empleos en nuestro país. La reforma laboral es la teleserie turca del Gobierno en materia de actividad económica.

¿Qué otras novedades hay en las prioridades legislativas del Gobierno? Un proyecto de aborto terapéutico que se presentaría también dentro del año. Los partidos de la Nueva Mayoría parecen estar de acuerdo en sus contenidos, en cambio para la centroderecha será como tirar carne a los perros. Se pelearán furiosamente entre conservadores y liberales, disputa en la que el Gobierno y sus parlamentarios tomarán palco.

Si las novedades legislativas del gobierno de Michelle Bachelet son la reforma laboral y el aborto terapéutico, nadie puede afirmar seriamente que lo que le interesa es resolver los problemas más acuciantes que enfrentan los chilenos hoy: la falta de actividad económica y el deterioro de la seguridad pública.

 

Luis Larraín, Foro Líbero.

 

 

FOTO:NADIA PEREZ/AGENCIAUNO

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