Es necesaria una reforma a la salud, pero enfocada en el sector público, que posee más de 1,5 millones de personas en listas de espera, un endeudamiento récord y falta de especialistas.
Publicado el 20.01.2016
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Recientemente en Clínicas de Chile hemos publicado nuestro estudio de “Dimensionamiento de la salud privada”, que deja de manifiesto el creciente rol que desempeñamos los prestadores privados en la solución de los problemas de millones de chilenos.

El estudio, que hace un profundo relevamiento estadístico del sector, revela que los pacientes atendidos por las clínicas y centros de salud privados aumentaron un 7,1% entre 2012 y 2014 a 8,33 millones de personas. Es decir, casi uno de cada dos chilenos se atiende en el sector privado.

Es más, contra la creencia de que las clínicas atienden a afiliados a Isapres, el informe destaca que el 60% de los pacientes -cinco millones- provienen de Fonasa, en un claro ejemplo sobre cómo Estado y privados podemos trabajar juntos para darle una mejor salud a los chilenos.

Las clínicas y centros de salud, incluso, realizamos un 39% de todas las atenciones del país y un 48% si se consideran aquellas de mediana y alta complejidad.

Si hablamos de desarrollo, hemos aumentado un tercio la cantidad de camas disponibles en la última década, en momentos en que éstas se redujeron tanto en los hospitales como a nivel país, lo que nos permite dar una respuesta más rápida a los requerimientos de nuestros pacientes.

Y, además, somos el mayor empleador del sector de la salud. Del total de los médicos que trabajan en el sistema, un 52% se desempeña exclusivamente en el sector privado, y si consideramos las horas médicas, la proporción se eleva al 62%.

Estos datos, que para algunos pueden parecer sólo estadísticas, reflejan el potencial de todo un sector resuelto a dar respuestas a las necesidades de millones de chilenos. Ello no es menor cuando vemos, por ejemplo, que las listas de espera crecen en el sector público y hay pacientes que esperan años por una atención o cirugía.

Sin embargo, lamentablemente, hoy impera la incertidumbre para los prestadores privados.

Por un lado, son preocupantes las crecientes demandas judiciales para frenar las alzas de los planes de las Isapres, que están amenazando la sobrevivencia de los financiadores del sistema. Urge que las autoridades y el Congreso den solución a esta materia. Por otra parte, la discusión en torno a una reforma a la salud privada ha alimentado las dudas sobre el panorama del sector.

En Clínicas de Chile, creemos que es necesaria una reforma a la salud, pero ésta debería enfocarse en el sector público, que posee más de 1,5 millones de personas en listas de espera, un endeudamiento récord y falta de especialistas, más que en perfeccionar a un sector que funciona bien y que es validado por los pacientes cada día.

Frente a ello, el sector privado puede ser un puente hacia una solución. En Clínicas de Chile creemos fervientemente que complementariedad público-privada es el camino para dar más y mejores atenciones de salud a todos los chilenos, y siempre hemos estado dispuestos a participar de estas iniciativas.

Tenemos ejemplos exitosos de ello, como el sistema de Pago Asociado a Diagnóstico (PAD), que desde hace 15 años permite que cada vez más usuarios de Fonasa resuelvan más de 30 intervenciones diferentes y partos en clínicas privadas.

Más recientemente, está la implementación del sistema de compras a clínicas por resolución de diagnóstico (GRD), un esquema en que el Estado y los prestadores comparten el riesgo financiero de atención de los pacientes, permitiendo darle atención oportuna a miles de pacientes y, a la vez, bajar los costos de Fonasa.

Esta semana, la directora de Fonasa, Jeanette Vega, mencionó la posibilidad de incrementar la cobertura del seguro público a sus afiliados para atenderse bajo la Modalidad de Libre Elección en los establecimientos de su preferencia, con el objetivo de reducir las listas de espera.

Para ser eficientes y darle una respuesta adecuada a las necesidades de los pacientes, el énfasis de una política de salud debe estar en la creación de una gran red de utilización pública -como ocurre en los países desarrollados- en la cual hospitales, clínicas y centros de salud operemos, complementariamente, en la resolución de los problemas de salud.

Estado y privados debemos trabajar juntos. Ambos somos parte de la solución.

 

Alfredo Schönherr, presidente Clínicas de Chile.

 

FOTO: MARIBEL FORNEROD/AGENCIAUNO