Aún cuando el 2016 podría ser tan impredecible como el carácter del mono -que pasa de la mirada amorosa al gruñido en pocos minutos-, en la primera semana están asomando ya algunas señales de por dónde puede ir la cosa.
Publicado el 08.01.2016
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La primera semana del año del Mono (que parte formalmente el 8 de febrero), ha sido una síntesis de las marcas registradas del gobierno de la Nueva “Mayoría”: ausencia presidencial de las decisiones más importantes; mediocridad, que comienza a transformarse en retroceso; decepción de la ciudadanía, que de pena por lo que no fue está pasando a franca molestia.

Partamos por tomar nota de las cuatro subsecretarías que permanecen descabezadas: Cultura desde hace dos meses, Redes Asistenciales desde hace un mes (a cargo, ni más ni menos, que de la red de hospitales en todo el país), Sernam desde hace una semana y Economía desde el lunes. A la Presidenta Bachelet parece no inquietarla mayormente que parte de su gabinete esté sin titular, de lo contrario no me explico su desinterés por nombrarlos (la otra opción es que no encuentre candidatos dispuestos a formar parte del peor gobierno post retorno a la democracia, rechazado por una abrumadora mayoría).

Y ya que hablamos de renuncias, que no se nos olvide la de Bernabé Santelices como presidente de la Comisión Nacional de Investigación, Ciencia y Tecnología (Conicyt), esta semana, el segundo que tira la esponja en menos de dos años, cansado con el ninguneo del ministro de Economía. Quién sabe cuánto tardarán en designar un sucesor, tengamos sólo como antecedente que el año pasado se tomaron seis meses para nombrar al primero (menos mal que en el Programa se reconocía a la ciencia y tecnología como “un aspecto determinante para el crecimiento del país” y se comprometían a impulsarla “decididamente”).

Sigamos con un sencillo análisis de la encuesta Adimark de diciembre, publicada ayer. La Presidenta Bachelet alcanza en el último mes del año su peor evaluación histórica (la misma de agosto pasado): apenas uno de cada cuatro chilenos aprueba cómo la líder de la Nueva Mayoría está conduciendo su gobierno (24%) y el 71% la rechaza.

¿Y sabe Ud. qué chilenos le quitaron mayor respaldo? Los más vulnerables (29% a 23%), decepcionados probablemente de la gratuidad para la educación superior que se aprobaba en el Congreso al mismo tiempo que se tomaba la encuesta, una promesa que los conmovió en la campaña presidencia del 2013 y de la cual hoy, se acaban de enterar, sus hijos han sido excluidos.

Luego, esta primera semana del año conocimos la cifra de crecimiento Imacec, con un resultado peor del esperado, que ya era menos que mediocre: entre noviembre de 2014 y noviembre de 2015, la economía de Chile creció un 1,8%.

No sorprende que el país esté avanzando a un tercio del ritmo que traía hasta que la Nueva “Mayoría” se instaló en La Moneda: la izquierda desprecia el crecimiento económico, lo considera de interés sospechosamente capitalista y, al menos en Chile, le ha costado entender su íntima relación con el progreso social (la diputada Vallejo se quejó hace algunos meses en un medio que el ministro de Hacienda estaba preocupado del crecimiento, como si no fuera esa una de sus principales misiones).

Un hecho para tener en cuenta antes de repetir el lugar común de que el crecimiento de la economía ya es un tema superado para Chile, un argumento que oímos con demasiada frecuencia incluso entre algunos líderes de centro derecha: entre 2010 y 2013 un millón 700 mil chilenos salieron de la pobreza, en una combinación virtuosa de crecimiento económico, creación de empleos y mejoramiento de su calidad (aumentaron los trabajos con contrato y los salarios reales) y focalización de las políticas sociales en ellos (no en los más ricos, como sucederá con la gratuidad, por ejemplo). Quedan aún 2 millones 500 mil compatriotas viviendo en la pobreza, aunque la palabra haya salido del diccionario de la izquierda oficialista. Sin crecimiento no habrá oportunidad para ellos.

Para cerrar, una buena noticia para Chile Vamos, el nuevo referente de la oposición a la izquierda, que pese a todas las barreras que algunos han puesto, está consolidándose más rápido de lo esperado. En la misma encuesta Adimark de diciembre, se convierte en la segunda marca política mejor evaluada, con 34% (no obstante tener recién un 35% de conocimiento).

Aún cuando el 2016 podría ser tan impredecible como el carácter del mono -que pasa de la mirada amorosa al gruñido en pocos minutos-, en la primera semana están asomando ya algunas señales de por dónde puede ir la cosa…

 

Isabel Plá, Fundación Avanza Chile.

 

FOTO: FRANCISCO FLORES SEGUEL/AGENCIAUNO

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