Si lo que pretende el Gobierno es sacarles una parte de ese 5% de cotización a quienes trabajan, para repartirlo entre los que no han ahorrado para la vejez, entonces que sincere su posición. Si, por otra parte, su declaración es para hacerle un guiño a los partidarios de No+AFP, o a quienes erradamente insisten con que la pensión es una responsabilidad del Estado y no individual, entonces su opinión está desnudando sus intereses políticos.
Publicado el 25.03.2017
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Alejandra Krauss, ministra del Trabajo y Previsión Social, declaraba en el marco de un seminario por el tema de las pensiones que: “Soy categórica, ni un peso más a las AFP”. ¿Qué quiso decir la ministra con lo de categórica? Que la decisión del Gobierno respecto del 5% adicional de cotización, de propiedad de los trabajadores, está tomada; o en lenguaje coloquial, quiso enfatizar que es entendida en la materia, o quiso realzar la jerarquía social que otorga el cargo institucional.

En primer lugar, la decisión de quién administrará los fondos adicionales de cotización deberían radicar en los dueños de éstos, no en una ministra con evidentes intereses políticos y electorales, pues tengo la impresión, dado su “currículo vitae”, que no es entendida en la materia de pensiones ni en su administración, ya que su experiencia en el tema es prácticamente nula. Más bien, su práctica laboral nos habla de alguien que ha dedicado gran parte de su vida profesional a la política y al derecho. Por lo tanto, una decisión que debiese ser eminentemente técnica no puede ni debe ser dirimida por alguien sin la calificación debida, y menos por quien tiene evidentes conflictos de intereses.

En segundo lugar, ¿qué garantías da el Estado como para asegurar a quienes mes a mes van a contribuir con un 5% de su sueldo para la jubilación, que esos recursos serán bien administrados? ¿Cuál es la experiencia que puede exhibir el Estado a los trabajadores, sobre sus capacidades para administrar inversiones financieras en los mercados internacionales? ¡Ninguna! ¿Cuáles son las garantías que el Estado y el Gobierno de turno pueden ostentar para garantizar a los trabajadores que contribuiremos a ese fondo que éste no será capturado por grupos políticos para practicar el proselitismo? Si observamos los resultados de la administración estatal en otras áreas —como la salud, cuidado de menores, educación, etc..—, ¿entonces por qué habríamos de darle al  Estado, y por ende al Gobierno de turno, y por transitividad a burócratas que no responden ante nadie por su accionar, los dineros para la vejez?

Los organismos internacionales y la mayoría de los economistas expertos en esta materia opinan que ese 5% de cotización adicional debe ser de quien trabaja, de lo contrario es un impuesto al trabajo y un incentivo a la precarización de éste, así es que quien lo administre debe ser competente y con experiencia demostrable en el manejo de recursos financieros. En Chile existen muchas empresas dedicadas a esto, hasta el mismo Banco Central maneja las reservas internacionales de Chile, y las AFP por supuesto.

Las AFP, que la ministra descarta categóricamente por ignorancia o por intereses políticos, muestran un historial de rentabilidad en los últimos 36 años que es difícil de encontrar a nivel global. Su rentabilidad desde 1981 a la fecha equivale, según la Superintendencia de AFP (organismo de fiscalización estatal), a UF + 8.5% anual, lo que significa más o menos que de los 100 de ahorro acumulado en ese período, cerca de dos tercios son creación de valor por parte de dichas instituciones para su aportantes.  Por lo demás, el costo extra por recaudar el 5% adicional para las AFP sería cercano a cero. No creo que sea difícil acordar con las AFP que no cobren por ese monto adicional. ¿Por qué no hay políticos sugiriendo la idea?

Si lo que pretende el Gobierno es sacarles una parte de ese 5% a quienes trabajan, para repartirlo entre los que no han ahorrado para la vejez, entonces que sincere su posición. Si, por otra parte, su declaración es para hacerle un guiño a los partidarios de No+AFP, o a quienes erradamente insisten con que la pensión es una responsabilidad del Estado y no individual, entonces su opinión está desnudando sus intereses políticos. 

En mi caso, y en el de muchos chilenos que ahorramos y nos esforzamos para tener un futuro mejor, queremos que el Estado se mantenga lo más lejos posible de nuestros ahorros previsionales. Más que suficiente es nuestra colaboración por la vía de los impuestos, como para que además quieran más recursos. Pueden catalogarme de egoísta y poco solidario, y es cierto, pues me cansé con los políticos que, desde el púlpito estatal, hacen gárgaras con la paz social y la igualdad, cuando de verdad lo que anhelan es poder.

 

Manuel Bengolea, estadístico PUC y MBA de Columbia, NY

 

 

FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDIZ/AGENCIAUNO