Nuestra región de La Araucanía está perdiendo productividad agrícola con los hechos violentos, nos estamos empobreciendo como región.
Publicado el 23.05.2015
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Dos hechos han marcado nuestros pasos a seguir como gremio agrícola en estos días, que tienen relación con el flujo de información incompleto e imparcial entre las autoridades de gobierno que toman decisiones erradas o que simplemente no las toman.

Los atentados incendiarios en La Araucanía no cesan. Predios agrícolas y forestales, un centro de investigación, camiones, maquinarias, incluso la casa de un funcionario de Conadi, forman parte de los blancos de ataque.

No vemos soluciones, sólo acciones que nos dejan perplejos, como la que hizo el gobierno al favorecer a una de las comunidades violentas de la región al comprarle un predio en la comuna de Freire, bajo presión. El mismo que colinda con el aeropuerto de Temuco, comunidad que ha cortado caminos y se ha tomado la losa del terminal aéreo.

La Conadi responde hoy a acciones violentas que lo único que hacen es palear una supuesta deuda histórica, entregando 11 mil millones de pesos. Sin embargo, a la fecha, la entidad todavía no entrega una respuesta clara sobre esta compra y sigue actuando fuera del marco de la ley, ya que no respeta un protocolo para la adquisición de tierras.

Esta acción es tan extraña como que ni el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, estaba informado de la transacción y pide hoy informes a Conadi para saber por qué se tomó esa decisión. ¿Acaso no fue informado?

Situación similar nos ocurrió con un sector del Poder Legislativo, cuando fuimos invitados como gremio a una reunión a la Comisión de Agricultura del Senado, en la cual el senador que la preside, Felipe Harboe, insistió que el gobierno no negociaba con grupos violentistas, a lo que rebatimos con fuerza que no estaba enterado de los detalles y que una comunidad indígena fue finalmente premiada con la compra de un predio excepcional… Y el senador Harboe cambió la cara.

Con estos ejemplos, comprobamos que las autoridades del nivel central no están informadas de los hechos de violencia que suceden en La Araucanía. Están desinformados, tienen una mirada parcial de los acontecimientos, sin detalle, sin mayor documentación, lo que nos hace concluir con certeza que las autoridades regionales no están traspasando todos los antecedentes a las jefaturas nacionales.

¿Sabrán nuestras autoridades que incluso se habla de una “zona de desplazados”?, que corresponde a parceleros ubicados entre las localidades de Pidima y Ercilla que han decido irse de sus tierras para dar paso a una “zona de recuperación territorial”, ¿qué comprendemos mapuches y no mapuches por recuperación territorial y autonomía?

Nuestra intención como gremio no es otra que poner en la mesa de trabajo un tema fundamental para la economía del sur del país: nuestra región de La Araucanía está perdiendo productividad agrícola con estos hechos violentos, que nos estamos empobreciendo como región, que los agricultores tenemos temor que no se invierta más en esta zona; a pesar que tenemos todas las características para continuar siendo el motor de la producción de alimentos de Chile y vemos como una gran oportunidad que el cambio climático nos puede situar como la nueva zona central en unos años.

Por eso, apelamos a que nuestras autoridades se informen, dialoguen y comuniquen, a sus servicios nacionales y ministerios, a sus partidos políticos, sobre lo que ocurre en la región y las consecuencias que tiene para la población urbana y rural esta ola de acciones violentas, así como las repercusiones que tiene para el sector productivo, donde el eje de la economía sigue siendo la agricultura.

 

Marcelo Zirotti, Presidente Sociedad de Fomento Agrícola, SOFO.

 

 

FOTO:DAVID CORTES SEREY/AGENCIAUNO